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El Mundo

Obama vuelve a defender en su país el acuerdo con Irán

Se trata de una de sus mayores apuestas en la arena internacional, pero el Congreso, dominado por los republicanos, quiere tener poder de decisión sobre el acuerdo y que se lo tome en cuenta en puntos clave.

En su tradicional mensaje de los sábados, transmitido por radio e Internet, Obama reiteró hoy (04.04.2015) que es "un buen acuerdo", que cumple "objetivos fundamentales" de Estados Unidos, como las "limitaciones estrictas" al programa de Irán y "cortar" a ese país el camino hacia el desarrollo de armas nucleares.

"La diplomacia es un trabajo minucioso. El éxito no está garantizado. Pero hoy tenemos una oportunidad histórica para evitar la propagación de armas nucleares en Irán, y hacerlo pacíficamente y con el firme apoyo de la comunidad internacional", declaró Obama, en línea con su discurso del pasado jueves en la Casa Blanca.

De esta manera, el presidente de EE.UU. insiste en defender que el acuerdo preliminar alcanzado con Irán sobre su programa nuclear es "de lejos" la mejor opción para su país, sus aliados y el mundo entero, al subrayar que niega al régimen iraní "el plutonio necesario para fabricar una bomba".

El Congreso se opone

Pero el éxito de una de sus mayores apuestas en la arena internacional dependerá mucho del Congreso estadounidense, que, según palabras del propio Obama, puede "matar" el acuerdo. Nada más anunciarse el pasado jueves en Lausana (Suiza), Obama compareció desde la Casa Blanca para defenderlo sin reparos y tratar de "venderlo" al Congreso estadounidense, controlado totalmente por los republicanos desde enero pasado, y donde la oposición a casi cualquier tipo de entendimiento con Irán se remonta a cuando comenzaron las negociaciones entre las potencias del G5+1 y Teherán hace año y medio.

Los republicanos, pero también numerosos demócratas, quieren tener voz, poder de decisión sobre el acuerdo y ser tomados en cuenta en puntos clave como el del levantamiento de las sanciones que pesan sobre Irán. Mucho más difícil le resultará a Obama convencer de las ventajas del pacto con Irán al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien ya lo ha rechazado porque lo considera una amenaza a la "supervivencia" de su país y la seguridad mundial.

MS (efe/dpa)