Nuevos ataques militares aumentan la tensión en Cachemira | El Mundo | DW | 29.09.2016
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

El Mundo

Nuevos ataques militares aumentan la tensión en Cachemira

India realizó “ataques quirúrgicos” en frontera de facto con Pakistán. Los tiroteos duraron seis horas.

Desde las 2.30 de la mañana y hasta pasadas las 08.00 de hoy (29.09.2016), se vivieron fuertes enfrentamientos en la Línea de Control entre Pakistán e India, en la zona de Cachemira. El intercambio de disparos se produjo en distintos puntos de la frontera de facto que existe entre los dos países. En Nowgam, Bhimber, Hot Spring, Kel y el sector de Lipa fueron los puntos de conflicto donde además de disparos se registraron bombardeos.

El enfrentamiento entre soldados indios y paquistaníes se desató después que India iniciara una serie de ataques que llamó "quirúrgicos” con el fin de eliminar a posibles infiltrados terroristas que busquen causar daños en las tropas indias de Jammu y Cachemira.

El director general de Operaciones Militares indio, teniente general Ranbir Singh, explicó que en las "operaciones antiterroristas (de anoche) se han producido bajas significativas a los terroristas y a aquellos que los apoyan. Hasta ahora, se sabe de la muerte de dos soldados pakistaníes producto de la operación que estuvo básicamente enfocada en asegurar que los terroristas no logren infiltrarse y llevar a cabo destrucción”, dijo.

El primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, advirtió a la India después de los ataques, diciendo: "nuestra intención es mantener la tranquilidad con nuestros vecinos, pero eso no debe confundirse con debilidad. Nuestras fuerzas son capaces de defender el territorio y la integridad del país, defendiendo la soberanía del país”, así quedó consignado en un comunicado que también condena el ataque indio que calificó de injustificado.

La chispa que encendió la pólvora

Estas operaciones militares indias son una respuesta a lo ocurrido hace once días, cuando un grupo de cuatro insurgentes, presuntamente provenientes de Pakistán, se infiltraran para inmolarse en un ataque a la base de Uri, una instalación militar de infantería cerca de la frontera, causando la muerte de 18 soldados. En ese momento, India responsabilizó a Pakistán por los hechos y el ministro del Interior indio, Rajnath Singh, acusó a Islamabad por el ataque diciendo que el vecino país era un "estado terrorista”.

Este episodio ha abierto una nueva crisis entre ambos países que se ha visto escenificado en acusaciones en la ONU durante el periodo de sesiones de la Asamblea General y en una ofensiva de la diplomacia india que ha supuesto la cancelación de la próxima cumbre de la Asociación para la Cooperación Regional del Sur de Asia (SAARC). Esa reunión debía tener lugar en noviembre en Islamabad y finalmente no se producirá por la decisión de India, Bangladesh, Bután y Nepal de no acudir.

MN (efe, dpa, Reuters)

DW recomienda