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Europa

Nobel de Literatura: pocos se alegran en Bielorrusia

Los libros de la Nobel Svetlana Alexievich están prohibidos en su propio país. El presidente Lukashenko la felicitó sólo horas más tarde de conocerse su éxito. Pero los elogios vienen de la oposición.

La felicitación de Alexander Lukashenko llegó seis horas más tarde. Él dijo sentirse "sinceramente contento" por el éxito de su compatriota Svetlana Alexievich, reportó la agencia oficial de noticias "Belta". Ni siquiera en la televisión bielorrusa la noticia del Premio Nobel para Alexievich fue destacada en primera plana. Los medios estatales solo leyeron un escueto anuncio.

Ninguna profeta en su propia tierra

La reticencia del autoritario régimen tiene una explicación sencilla. El premio a la escritora Svetlana Alexievich no le conviene a Lukashenko que, a menudo, ha criticado el trabajo de la escritora. Lukashenko busca hacerse elegir este domingo, por quinta vez.

A diferencia del resto del mundo, la Premio Nobel no es una estrella en Bielorrusia. Sus libros sólo aparecen en muy pequeñas ediciones de pequeñas editoriales privadas. Los medios estatales ignoraron durante años a la autora que se hizo mundialmente famosa con una obra de crítica social sobre la guerra soviética en Afganistán y el desastre nuclear de Chernobyl. En la edición 2014 de la Feria del Libro de Minsk Alexijevich recibió solo un par metros de espacio para presentar su último trabajo “Tiempo de segunda mano”.

La Premio Nobel solo ha sido aclamada por políticos de la oposición y activistas de derechos humanos en Bielorrusia. “Ella ha sido una figura importante en la literatura bielorrusa durante muchos años”, dijo el poeta y excandidato presidencial Vladimir Neklajew.

"Opositora moral"

Swetlana Alexijevisch, Premio Nobel 2015

Swetlana Alexijevisch, Premio Nobel 2015

Alexei Milinkevich, otro excandidato presidencial, la felicitó en su bitácora: "Es un premio para todos los bielorrusos de buena voluntad, para la literatura bielorrusa y la nación", escribió. Ales Beljatzki, jefe del Centro de derechos humanos "Vesna" (Primavera), dijo, por su parte, que “este premio es clave para la literatura bielorrusa” y agregó que “aunque Alexievich escribe en ruso, es una escritora bielorrusa”.

"La nueva Premio Nobel de Literatura es opositora moral de Lukashenko y, en efecto, ha criticado su autoritarismo", recalcó Beljatzki, que estuvo durante tres años en prisión.

Cuestión de lengua

En las redes sociales, las reacciones se mezclan. Mientras unos se alegran de que por primera vez un bielorruso haya recibido el Premio Nobel de Literatura, otros critican a Alexievisch por su supuesto desdeño del idioma bielorruso. En una entrevista con el diario alemán FAZ la Premio Nobel habría dicho en 2013 que la lengua bielorrusa era "rural e inmadura para la literatura". Alexijevisch dijo más tarde que sus palabras habían sido malinterpretadas.