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Cultura

Museo itinerante del genocidio encuentra resistencia en Berlín

En Alemania se agudizó el conflicto entre la empresa estatal de ferrocarriles, Deutsche Bahn, y el Comité de Auschwitz por el llamado "Tren de la Memoria", que recorre el país como museo itinerante del genocidio.

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Tren de la Memoria: malos recuerdos para muchos supervivientes.

La Deutsche Bahn no quiere autorizar que el "Tren de la Memoria", dedicado a las deportaciones de víctimas durante la época nazi, haga escala en la flamante estación central de Berlín, la mayor de toda Europa, inaugurada con gran pompa hace dos años y orgullo de una capital alemana cuyas finanzas, en realidad, no le permiten muchas obras monumentales.

"Tanto los costos de circulación que nos ha impuesto la empresa ferroviaria como el cierre de determinadas estaciones para el 'Tren de la Memoria' son incomprensibles e inaceptables", puede leerse en un comunicado emitido por el Comité Internacional de Auschwitz, un organismo que representa a los supervivientes de los campos de concentración nacionalsocialistas.

Hacia el exterminio

El museo sobre raíles, cargado con el drama del genocidio nazi, debe poder circular también por el nudo de comunicaciones y constante tráfico de personas que es la estación central de Berlín. En este punto insisten desde hace meses los organizadores, topándose con la resistencia abierta o camuflada de la Deutsche Bahn.

El Comité de Auschwitz no quiere oír hablar de escalas en puntos alternativos, ni acepta las paradas secundarias. Y para dejar constancia de que no piensa claudicar en esta batalla, ha anunciado que el próximo sábado sus miembros y simpatizantes se manifestarán en la capital alemana frente a la Puerta de Brademburgo, desde donde iniciarán una marcha silenciosa con destino Hauptbahnhof, es decir, estación central.

Y es que el domingo llega, según lo previsto, el tren a Berlín. Sus vagones muestran fotos y fragmentos de películas en las que víctimas de la locura hitleriana hablan sobre las notificaciones de deportación, y sobre los transportes en trenes a los campos de concentración. Trenes de la Reichsbahn, antecesora de la actual Deutsche Bahn.

Alto precio para la memoria

La factura que la Deutsche Bahn ha enviado al Comité de Auschwitz por los 6.000 kilómetros de recorrido de su museo itinerante oscila entre los 70.000 y 100.000 euros. Un precio exorbitado, consideran los organizadores. El valor justo de semejante trayecto, contraponen los dueños de las vías. Y así discurre la batalla desde hace semanas.

Hasta el ocho de noviembre ha de rodar el “Tren de la Memoria”, deteniéndose en las antiguas estaciones de las que salían los convoyes de deportados, hacinados en vagones que no en pocas ocasiones suponían el fallecimiento antes de llegar a los campos de la muerte.

El ocho de mayo, día que marca el final de la Segunda Guerra Mundial en Alemania, el Tren llegará a Auschwitz, en Polonia, donde los nazis habían erigido el mayor de sus centros de exterminio. Para entonces ya sabremos si la triste historia logró parar en Berlín.

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