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El Mundo

Mayoría de desaparecidos en naufragio chino son jubilados

Rescatistas trabajan contra el tiempo ante la posibilidad de que haya más sobrevivientes atrapados en bolsas de aire bajo el casco del barco.

Un minuto. Eso tardó en hundirse el barco chino “Estrella oriental”, que zozobró en el río Yangtsé la noche del lunes, de acuerdo al testimonio de uno de los sobrevivientes. Este martes (02.06.2015) los equipos de rescate solamente habían logrado sacar de las aguas a 14 sobrevivientes y siete cuerpos, permaneciendo incierta la situación de las otras 435 personas que permanecen desaparecidas.

La mayoría de los pasajeros eran turistas jubilados chinos y, según las listas publicadas por la prensa en ese país, no había extranjeros a bordo. En el barco viajaban 46 tripulantes, cinco guías turísticos y 405 pasajeros. El barco permanece boca abajo en la sección de Jianli, en el centro de China, y de su interior los equipos de rescate afirmaron haber escuchado voces y ruidos, por lo que aún hay esperanza de que haya más supervivientes.

Entre los rescatados con vida hay cinco personas que fueron sacadas del interior del barco, además de un hombre que logró mantenerse con vida agarrado a un salvavidas durante horas y sin saber nadar. “El barco se hundió en un minuto”, rememoró desde la cama Zhang Hui, guía turístico de 43 años, quien tuvo el tiempo justo para ponerse el chaleco y salir por la ventana cuando el agua ya le llegaba al cuello, para después pasar horas agarrado a su salvavidas hasta que alcanzó la orilla al amanecer.

Censura oficial

Entre los primeros rescatados figuraban el capitán del barco y el jefe de máquinas, que están a disposición policial. Ambos aseguraron que la embarcación volcó cuando fue sorprendida por un tornado. Las pesquisas preliminares no apuntan a que el barco infringiera ninguna normativa. Además, los supervivientes también aseguraron que había salvavidas disponibles, pero que el problema fue la falta de tiempo para reaccionar.

La embarcación había partido hace seis días de Nanjing, capital de la provincia oriental de Jiangsu, para realizar un crucero de trece días por el Yangtsé, el río más largo de Asia, con destino a la suroccidental Chongqing, una ruta muy popular entre los turistas chinos. Las malas condiciones del tiempo, con fuertes vientos y lluvias, han dificultado las operaciones de rescate, en las que participan más de 4.000 policías, bomberos, soldados y voluntarios.

Con el objetivo de mantener a los allegados de las víctimas informados, el primer ministro chino, Li Keqiang, que viajó de urgencia al lugar de la catástrofe, pidió a las autoridades que actualizaran a los medios cada hora, si bien parece que el Gobierno restringe el acceso al lugar del incidente a periodistas locales. Los soldados levantaban barricadas periódicas a lo largo de un camino fangoso, permitiendo sólo el paso de los vehículos oficiales a la zona en la provincia central de Hubei.

DZC (EFE, Reuters, dpa)

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