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Global Ideas

Marines de EE.UU. trasladan y salvan tortugas del desierto

Marines de EE.UU. y biólogos trasladan cerca de un millar de tortugas amenazadas del desierto a nuevas ubicaciones a salvo de la expansión de una base militar. No obstante, la misión conlleva sus propios riesgos.

La batalla entre la tortuga del desierto y la Marina de EE.UU. alcanzó una distensión en el desierto de Mojave, al sur de California.

El asunto fue, como en la mayoría de los conflictos, el territorio. Durante años la tortuga del desierto de Mojave (Gopherus agassizii) y el Centro de Combate de Aire y Tierra del Cuerpo de Infantería de Marina en Twentynine Palms, California, habían coexistido pacíficamente. Sin embargo, en 2013, el Congreso de Estados Unidos aprobó una expansión del centro de combate para poder organizar misiones especiales de formación y entrenamiento con tanques y armamento pesado. Esto podría dañar el hábitat de las tortugas y con ello poner en peligro su supervivencia, por lo que el Ejército reconsideró sus planes.

Como las tortugas son simples civiles en este conflicto, los marines que dirigen el centro de combate ahora se encuentran en una misión para finalizar el traslado de centenares de ejemplares a un lugar seguro. Es la mayor reubicación de tortugas de la historia. Incluso tiene un nombre: 'Operación Tortuga del Desierto'.

Tiempos difíciles para las tortugas

La tortuga del desierto vive principalmente en el desierto de Mojave y de Sonora y está amenazada según el Acta de Especies en Peligro de Extinción (ESA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

Ileene Anderson, científica del Centro para la Diversidad Biológica, afirma que los zoólogos comenzaron a ver muertes en el Mojave occidental a finales de los años 70 debido a un patógeno respiratorio, posiblemente introducido a través de la interacción con otras tortugas capturadas anteriormente.

"La gente cogía tortugas del desierto como mascotas y a veces las liberaba de nuevo a la naturaleza”, cuenta Anderson. "Es posible que la mezcla con otras especies en cautividad haya ayudado a propagar el virus, pero no hay evidencias”, añade. Ahora, debido al estatus protegido de la tortuga es ilegal incluso tocarla, excepto con fines científicos.

Translocation of desert tortoises (U.S. Marine Corps / Cpl. Medina Ayala-Lo)

Traslado de tortugas del desierto.

La presencia de depredadores como los coyotes también es un problema, especialmente para las tortugas jóvenes que con sus suaves panzas se convierten en sabrosos manjares. No obstante, la actividad humana es el mayor enemigo de esta especie, sobre todo el desarrollo urbano, el pastoreo ilegal de ganado y los atropellos por vehículos todoterreno recreativos.

Además, allí donde hay humanos, también hay basura, postes telefónicos y cuervos hambrientos en busca de un apetitoso trozo de tortuga, según Jane Hendron, portavoz del Servicio de Pesca y Fauna Silvestre de EE.UU. (FWS, en sus siglas en inglés) en Carlsbad, California. "Los cuervos son oportunistas y siguen a los humanos y a la basura que dejan atrás. Por otro lado, los postes de teléfono son el lugar ideal para observar las tortugas que caminan por el suelo”, explica Herndon.

Cuando una población se ve diezmada necesita mucho tiempo para regenerarse puesto que las tortugas no comienzan a reproducirse hasta los 16 años. Por lo tanto, con todos los peligros a los que se enfrenta (incluyendo años de sequía que dificultan la puesta de huevos de las hembras) lo último que necesitaba este reptil era una amenaza militar.

Misión arriesgada

Mantener las tortugas a salvo es más complicado que simplemente mover los animales a otra zona del desierto. La operación fue precedida por una fase de planificación de casi tres años dirigida por Walter Christensen, jefe de la división de conservación de los marines, y el Dr. Brian Henen, director técnico del proyecto.

En 2014, los biólogos autorizados colocaron un transmisor de radio a cada tortuga que encontraban. Después liberaban los animales de nuevo a la naturaleza. La fase más crítica de la Operación Tortuga del Desierto comenzó el pasado 8 de abril, con el despliegue de 100 científicos dirigiéndose hacia las tierras desérticas, al oeste y sur del centro de mando, para encontrar ejemplares portadores de transmisores de radio. Se eligió el mes de abril porque es cuando las tortugas van en busca de pareja y por lo tanto son más fáciles de encontrar.

Los científicos evaluaron la salud de todas las tortugas, realizando análisis de sangre y un examen físico. Después colocaron 930 ejemplares en contenedores de plástico. Los helicópteros trasladaron los contenedores a 20 kilómetros (12 millas) de distancia, a uno de los cinco lugares identificados como un hábitat apropiado para esta especie. Se liberaron los animales en el punto designado y observaron su comportamiento.

Examination of a desert tortoise (U.S. Marine Corps / Cpl. Medina Ayala-Lo)

Las tortugas fueron examinadas antes de su traslado.

"A lo largo de todo el proceso de recolección y liberación, examinamos varias veces la identidad y estado de salud de cada tortuga”, cuenta Christiansen.

El centro de combate realiza el seguimiento de un 20 por ciento de los animales liberados con transmisor, así como un número igual de tortugas que ya vivían en los hábitats de destino seleccionados, según explica Christiansen. Estos últimos reptiles también fueron examinados para detectar enfermedades respiratorias u otras, con el fin de evitar infectar a los nuevos vecinos.

Un gran coste

El coste total de la operación ha sido de casi 50 millones de dólares estadounidenses (45,8 millones de euros). Una suma elevada, pero que también financia un programa de seguimiento de 30 años.

Christiansen y FWS afirman que el traslado de los animales no supone un riesgo para la supervivencia de la especie. Sin embargo, hay algún indicio de que el traslado de tortugas, incluso bajo la planificación más cuidadosa, podría ser perjudicial. Un informe de 2014, publicado en 'Animal Conservation', señaló posibles serias amenazas para la salud de la tortuga del desierto como resultado de la mudanza.

En 2008, el transporte de esta especie de tortugas desde el Centro Nacional de Entrenamiento de Fort Irwin, también en el desierto de Mojave, hasta zonas al sur de la instalación, tuvo que detenerse tras observar una tasa de mortalidad superior a la esperada entre los ejemplares trasladados. No obstante, un estudio publicado en 2010, en 'Endangered Species Research', atribuyó la alta tasa de mortalidad a las condiciones de sequía, y no a una enfermedad o a una planificación inadecuada. El estudio decía que las tortugas en general no se encontraban en peores condiciones que aquellas que vivían en áreas silvestres del desierto.

En comunidad

Según Hendron se aprendió mucho de otras actuaciones. Asimismo, destaca que la Operación Tortuga del Desierto se está haciendo de manera diferente al procedimiento de Fort Irwin. Una diferencia es el uso de una especie de centro de cría en cautividad en Twentynine Palms. Aquellas tortugas demasiado pequeñas para soportar un transmisor de radio se albergarán en una instalación de la base hasta ser suficientemente grandes como para sobrevivir por su cuenta.

A helicopter transfers desert tortoises (U.S. Marine Corps / Cpl. Medina Ayala-Lo)

A pesar de que las tortugas no son trasladas muy lejos de su hogar de origen, es una operación compleja.

Hendron añade que se hizo todo lo posible para mantener unidas a las comunidades de tortugas en el traslado. Esto podría disminuir el estrés de encontrar su lugar en el nuevo, aunque muy similar, entorno. Sin embargo, a pesar de todas las medidas tomadas para preservar los "vecindarios” y reducir al mínimo el estrés, según Anderson las tortugas todavía podrían enfrentarse a dificultades. "Desconocen los espacios seguros para evitar a los depredadores en el nuevo paisaje y no saben dónde encontrar agua”, explica Anderson.

Anderson añade que, si las tortugas no se adaptan de inmediato a su nuevo hogar, podrían tratar de regresar a casa. "Hemos visto tortugas que han recorrido hasta 15 kilómetros de regreso a su entorno de origen”. Pero, añade con humor que, aunque las tortugas son móviles y capaces de recorrer largas distancias, siguen siendo bastante lentas.