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El Mundo

México: "Con la guerra no se combate el crimen"

Expertos, académicos y diputados cuestionaron una “Ley del enemigo” para combatir la criminalidad organizada en México y exhortaron a fortalecer el Estado de Derecho y la participación de la sociedad civil.

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El Casino Royale de Monterrey, México

¿Que eficacia ha tenido Guantánamo? Preguntó Dolores Delgado, Fiscal de la Audiencia Nacional de España, donde se ocupa del combate al terrorismo internacional. “Los testimonios no nos han servido de nada”, respondió. “Cuando el Estado utiliza el concepto de guerra está renunciando a ciertos valores seculares, el Estado se repliega y entramos en una espiral de violencia y de un aumento de la criminalidad”.
La magistrada advirtió que es una tentación que sienten todos los gobiernos y recordó la reacción en España tras los atentados del 11 de marzo de 2004, cuando se hablaba de pena de muerte y de juicios sumarios. Sin embargo fue la sociedad civil la que puso el dedo en la llaga. “La gente salió a las calles y pidió justicia”.
“Los ciudadanos deben percibir la seguridad que otorga el Estado de Derecho”, advirtió la fiscal española, y añadió que el endurecer penas y aplicar otros criterios como “una Ley del enemigo” a los criminales confunde a la sociedad que es lo que buscan los cárteles de la droga. Durante un foro titulado “Legalidad Democrática, Ética, Derechos Humanos y Seguridad”, expertos, académicos y diputados mexicanos y europeos analizaron la compleja situación que vive México donde la lucha contra el crimen organizado ha dejado un saldo de más de 40.000 muertos y miles de desaparecidos en el transcurso de cuatro años. 
Baltasar Garzón: derechos de las víctimas
Spanien Richter Baltasar Garzon

El juez español Baltasar Garzón.

En el encuentro organizado por la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de México, el juez español Baltasar Garzón recordó que en esta lucha se ha olvidado el derecho de las víctimas a la justicia y a la reparación del daño y añadió que es lo más frecuente, incluso entre los gobiernos democráticos, no sólo en los dictatoriales.
Durante su alocución en el Salón Legisladores del Palacio Legislativo de San Lázaro, Garzón advirtió que “estamos pasando de las dictaduras clásicas a las dictaduras económicas de los mercados que están llevando a la ruina a millones de personas”. También señaló que la corrupción es la peste de la inteligencia y mientras ésta siga campeando no se puede hablar de un respeto a los Derechos Humanos.
“Es necesario el combate frontal contra la corrupción en toda su amplitud y hacerlo de una manera transversal, horizontal y vertical, en todos los sentidos y con todos los mecanismos a disposición, desde el poder judicial y desde la política”, dijo el magistrado español en conversación con Deutsche Welle.
Interrogado sobre si México necesita una controvertida nueva Ley de Seguridad, Garzón respondió que mecanismos legales hay bastantes. “Quizás se necesite una reformulación de algunos de esos mecanismos, sobre todo lo relacionado con los cuerpos policiales, volumen y atomización de esos organismos”. Pero enfatizó que hay que dirigir la mira al núcleo del problema que es la financiación de esas actividades y dictar normas complementarias de protección a las víctimas.
Garzón reiteró que lo importante es la convicción de aplicar las normas que existen sin renunciar a una sola de las garantías individuales. “A veces la tentación, por los impactos de la violencia, es acortar esas garantías, limitarlas e incluso desaparecerlas. Esto se traduce en una violación de los derechos de los ciudadanos presuntamente implicados y en un clima de inseguridad para la sociedad porque el día de mañana una injusticia le puede ocurrir a cualquiera”.
Monterrey fue un punto de inflexión
“México vive una situación muy peligrosa, pero después de lo que pasó en Monterrey los mexicanos entienden la dimensión y la lógica de la criminalidad organizada”, advirtió el ex alcalde de Palermo Leoluca Orlando, en conversación con Deutsche Welle. Quien contribuyó de manera decisiva al combate de Cosa Nostra durante su gestión, con una breve interrupción, entre 1985 y 2000, señaló que el ataque incendiario que mató a 52 civiles en un casino en la ciudad de Monterrey, ha hecho entender a la población que no se trata de una criminalidad normal sino que es una criminalidad que él llama “identitaria”.
“Es un sistema de poder cultural, económico, político y religioso. La criminalidad identitaria necesita de un sistema de valores que a la vez pervierte. Pervierte los valores del honor, de la familia, de la amistad y mata dos veces. Una vez mata a una persona y la segunda vez mata a una cultura. Estoy hablando de las mafias, de la mafia rusa, la china, el terrorismo islámico, el nazismo alemán y el narcotráfico mexicano. No se trata de criminales normales. Es un sistema de poder que necesita de la impunidad y del consenso”.
El sobreviviente de la lucha contra los “Corleonesi” advirtió que lo que pasó en Monterrey, antaño una ciudad tranquila y feliz, es un parte aguas. “Los mexicanos entienden ahora el peligro de esta situación y que la reacción no puede ser exclusivamente judicial, de la policía. Para combatir a los criminales identitarios es necesario un carro con dos ruedas, una de la legalidad, donde se encuentran los policías y la ley y la otra es la de la cultura, donde están las escuelas, los maestros, los padres de familia, los empresarios, los periodistas, la sociedad civil. Las dos ruedas necesitan marchar a la misma velocidad”.
Massaker Casino Mexiko

Socorristas atienden a víctimas del atentado terrorista de la mafia del narcotráfico en Monterrey.

El político italiano advirtió que la cero tolerancia y la fuerza policial no funcionan contra los criminales identitarios y si solamente marcha la rueda de la sociedad civil se manifiesta una cultura popular sin respeto a la ley, como en México sucede con los narcocorridos que idealizan a los capos de la droga.  
Orlando, que estudió en Heidelberg, Alemania,  promueve un concepto de legalidad que no se basa exclusivamente en normas y persecución judicial sino en convicciones de la sociedad. “Lo que pasó en Monterrey es similar a la masacre de Duisburgo de 2007 cuando los alemanes abrieron los ojos y se dieron cuenta de que los criminales de la mafia estaban en el corazón de su país. Los regiomontanos pensaban que la violencia de los criminales identitarios era una característica de Tijuana, de Ciudad Juárez, pero no de su ciudad”, dice.
El político siciliano concluye advirtiendo que así como las organizaciones criminales se globalizan también atacan valores globales como la libertad, la libre competencia y el desarrollo.
Autora: Eva Usi
Editor: José Ospina-Valencia

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