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Estudiar en Alemania

Más cogestión en universidades alemanas

La cogestión estudiantil es una realidad en toda Alemania. Solo Baviera y Baden-Württemberg se quedaron atrás. Pero una iniciativa trabaja para lograr allí una mayor participación de los estudiantes.

Campaña: Una voz potente para los estudiantes.

Campaña: "Una voz potente para los estudiantes".

Para Sofia Brander y Laura Maylein, la política universitaria no es una cuestión abstracta. Las dos estudiantes -de química la una y de filosofía la otra- están comprometidas con la gestión estudiantil desde el comienzo de sus carreras en la Universidad Albert-Ludwig, de Friburgo. Forman parte del Consejo Estudiantil de esa universidad, un organismo independiente que se ocupa de las inquietudes y demandas de los estudiantes.
 

Mucho compromiso, pero poca cogestión

Laura Maylein (izqda.) y Sofia Brander, del consejo estudiantil de la Universidad de Friburgo.

Laura Maylein (izqda.) y Sofia Brander, del consejo estudiantil de la Universidad de Friburgo.

Sobre todo en Baden-Württemberg, los planteamientos de los estudiantes no tenían el eco suficiente. Desde los años 70, no era bien vista en ese Estado ni en Baviera la cogestión estudiantil a través de un organismo independiente que representara al estudiantado. Sin embargo, en Alemania la tradición del Consejo Estudiantil –el consejo de representantes del estudiantado de una universidad, elegidos de manera democrática- se remonta al final de la II Guerra Mundial. Se introdujo luego de 1945 a fin de que los estudiantes tuvieran la  oportunidad de ejercer actividades políticas en la universidad en un entorno democrático y convertirse así en ciudadanos activos de la sociedad.

Hasta hoy, el Consejo Estudiantil está presente en todas las universidades alemanas y representa los intereses sociales, culturales y políticos de los estudiantes. En toda Alemania, mas no así en Baviera ni en Baden- Württemberg. Para los Gobiernos conservadores de estos dos Estados, la cogestión estudiantil ofrecía un espacio demasiado amplio a los estudiantes críticos del sistema. Por eso, se prohibió “oficialmente” la organización en 1970, con el fin de no ofrecer una plataforma universitaria a grupos de extrema izquierda.
 

Después de 30 años, vuelve el Consejo Estudiantil

Alexander Salomon, diputado verde del Parlamento de Baden-Württemberg y delegado estudiantil.

Alexander Salomon, diputado verde del Parlamento de Baden-Württemberg y delegado estudiantil.

Más de 30 años más tarde, y con un Gobierno de coalición del Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes, en Baden-Württemberg vuelve a surgir ahora el Consejo Estudiantil. A comienzos de febrero, la ministra de Ciencias, Arte e Investigación de Los Verdes, Theresia Bauer, presentó un proyecto de ley al respecto que entrará en vigor en julio o agosto de este año, y que se aplicará en las universidades a partir el semestre invernal europeo.

“Ya era tiempo”, dice Sofia Brander, estudiante de Ingeniería Química, ya que, a pesar de que en cada carrera ya hay gran cantidad de estudiantes que se desempeñan en comités, asociaciones y grupos de trabajo ad honorem, hasta el momento solo se les permitía participar de la gestión universitaria a dos representantes de cada carrera. “A menudo, los profesores nos echan en cara que no tenemos ningún tipo de legitimación para representar las opiniones de los estudiantes”, explica Sofia.
 

Dinero propio, proyectos propios

Y ese es un problema cuya existencia ahora también acaba de reconocer la clase política de Baden-Württemberg, que ha convocado a los estudiantes a participar activamente del desarrollo del nuevo proyecto de ley que allanará el camino a la reimplementación de una estatuto regulador para la gestión activa del estudiantado en las universidades. “La idea es que los estudiantes tengan una voz unificada ante el rectorado y también ante la sociedad para que puedan representar sus intereses y sus necesidades, también en lo económico”, dice Alexander Salomon, diputado verde en Baden-Württemberg. Para ello, los estudiantes de una universidad elegirán al nuevo consejo estudiantil en forma directa y podrán disponer de recursos económicos propios.

Aula de la universidad de Friburgo.

Aula de la universidad de Friburgo.

Para financiar el consejo estudiantil, cada estudiante deberá, a partir de octubre de 2012, pagar de 10 a 15 euros adicionales junto con el arancel. Un dinero bien invertido, piensa Laura, estudiante de Filosofía, ya que esa suma significa que los representantes podrán actuar con mayor independencia. “Estaremos en condiciones de firmar contratos y ya no se nos podrá limitar ni vigilar tanto a través de vías económicas y legales”, señala la estudiante.

Está claro que una mejor cogestión estudiantil permite también mejores ofertas universitarias, también para estudiantes extranjeros, “desde el asesoramiento independiente para quienes tienen problemas de vivienda o con su carrera, hasta los cursos de alemán gratuitos y el apoyo en el tema de permisos de estadía”, señala Laura, de 23 años.

El mayor problema, dice Laura Maylein, es que los estudiantes extranjeros sólo podrían elegir a los representantes del consejo estudiantil si desarrollaran y terminaran su carrera en una universidad. Y se impone esa misma condición a quienes quieran presentarse como candidatos. Sin embargo, el diputado verde Alexander Salomon está convencido de las ventajas de un estatuto regulado para el estudiantado, y añade que “donde haya modelos independientes de gestión se representarán mejor especialmente los intereses de los estudiantes extranjeros.”

Autor: Richard Fuchs/ Cristina Papaleo
Editora: Emilia Rojas

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