1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

El Mundo

Los estudiantes de Kenia protestan por la masacre de Garissa

El Gobierno de Kenyatta está bajo presión desde que se supo que los servicios de inteligencia estaban alertados sobre un posible atentado en una institución superior.

Cientos de personas se congregaron hoy (07.04.2015) en el parque Uhuru de Nairobi para recordar a las 148 personas asesinadas por Al Shabab y pedir al Gobierno keniano que mejore la seguridad en el país. "He venido para honrar a mis compañeros muertos, que, como yo, eran estudiantes y tenían el sueño de hacer algo grande por su país. Sus familias lo están pasando muy mal y espero que, cuando vean que estamos aquí para recordar a sus hijos, sepan que no están solos", explicó a la agencia de noticias Efe Peter Koech, un estudiante de 20 años.

Las 148 víctimas -una más que en el lema "147 no es solo un número" que se ha popularizado en las redes sociales- murieron el pasado jueves como consecuencia del brutal ataque islamista. "Necesitamos recordar a las víctimas. Los nombres de los asesinos siempre salen a la luz, pero luego nadie se molesta en mencionar los nombres de las víctimas", denunció el conocido activista y fotoperiodista Boniface Mwangi, organizador de la vigilia para recordar a los estudiantes. Mwangi recitó, uno a uno, los nombres de todos los estudiantes y miembros de las fuerzas de seguridad que murieron ese día.

Críticas al Gobierno

Los asistentes confían en que el acto tenga repercusión en el propio país y en el mundo. El Gobierno, que en los últimos días ha defendido su actuación durante la operación de asalto del campus, ha recibido numerosas críticas por su pasividad y, sobre todo, por lo que muchos definen como "incapacidad para aprender de errores pasados". "El Gobierno tiene que esforzarse más para incluir a las comunidades que se sienten marginadas, en especial a los jóvenes. El terrorismo es una cuestión que nos afecta a todos", dijo a Efe Joan Ngagi, una investigadora que se acercó al encuentro con unas compañeras de trabajo.

El Ejecutivo de Kenyatta ha estado bajo una gran presión desde que se supo que los servicios de inteligencia kenianos recibieron informaciones sobre un posible atentado en una institución de educación superior, pero no se tomaron las precauciones necesarias para evitar un ataque.

MS (efe/afp)