¿Llegó el ″Estado Islámico“ a Afganistán y Pakistán? | El Mundo | DW | 04.09.2014
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

El Mundo

¿Llegó el "Estado Islámico“ a Afganistán y Pakistán?

El grupo terrorista tiene bajo su control vastas zonas de Irak y Siria. Se habla ahora de que su influencia se extiende a países asiáticos. ¿Qué tan probable es esto? DW investigó el tema.

En un despacho del pasado 21 de agosto, el diario británico The Telegraph afirmó que el grupo terrorista suní autodenominado “Estado Islámico” había demandado la liberación de una científca paquistaní ligada a al Qaeda, a cambio de entregar al periodista estadounidense James Foley, quien posteriormente fue asesinado por el propio EI.

La científica fue arrestada en Afganistán en 2008, y actualmente se encuentra en una prisión de Texas, Estados Unidos. Un experto en terrorismo citado por el rotativo afirmó que la demanda de liberarla indicaría que el EI tiene en sus filas a varios veteranos talibanes de Afganistán y Pakistán. Sería la primera demanda de este tipo por parte del grupo terrorista, al cual nunca se le habían detectado nexos en el sur de Asia.

Faridullah Khan, corresponsal de DW en la ciudad paquistaní de Peshawar, confirmó el pasado 3 de septiembre que el EI trata de ganar influencia en una zona donde hay presencia de armamento nuclear. El grupo distribuyó panfletos en varias ciudades del noroeste de Pakistán y algunas provincias de Afganistán. En ellos, hacía un llamado a la población para que apoyara su “lucha por el establecimiento de un califato islámico.”

“Los panfletos están escritos en idiomas pashtu y farsi, y dicen que el califato que el EI pretende fundar también incluiría algunos países de Asia Central, así como Irán, Afganistán y Pakistán”, reportó Khan desde Peshawar. Añadió que algunas milicias talibanes de Pakistán contemplan la formación de una alianza formal con el “Estado Islámico”.

A su vez, el diario paquistaní The Express Tribune publicó también el 3 de septiembre que “grupos de línea dura que operan en Pakistán y Afganistán ya han anunciado su apoyo al EI.”

Panfleto distribuido en Pakistán.

Panfleto distribuido en Pakistán.

“Poco probable”

Otros expertos creen que, si bien puede haber algún tipo de coperación entre el EI y grupos talibanes, “es muy improbable” que se produzca una alianza formal entre ambas partes.

“Ciertamente hay algunas convergencias ideológicas entre lo dos grupos. Pero por otra parte hay muchos factores que restringen la posibilidad de una asociación, y no digamos de una alianza”, señala a DW Michael Kugelman, experto en temas afganos del Centro Woodrow Wilson, con sede en Washington.

“Primero, los talibanes son un grupo insurgente que busca ante todo derrocar al gobierno afgano. En cambio, el EI es una organización salvajemente expansionista que pretende establecer un califato islámico. Es más ambiciosa y tiene fines más extremos que los de los talibanes”, añade.

Para Arif Rafiq, académico del Instituto para el Medio Oriente, la amenaza más grave para Afganistá y Pakistán son los grupos talibanes, y no el EI. “El llamado ‘Estado Islámico' es una amenaza para Irak y Siria. En cuanto a los panfletos, el especialista indica que es fácil imprimirlos y distribuirlos clandestinamnte en cualquier ciudad de Pakistán. “Lo más probable es que lo hayan hecho a título individual personas asociadas con grupos salafistas. Pero esto no indica una presencia significativa del EI en Pakistán”.

¿Sede propicia?

Sin embargo, Kugelman afirma que existen algunas condiciones favorables para una posible infiltración del EI en Pakistán. “Es un país donde existe presencia de grupos militantes que podrían apoyar la presencia del EI. Además, en Pakistán tienen lugar luchas sectarias como las que permitieron al EI expandir su presencia en el Medio Oriente.”

Además, otros expertos opinan que la ideología del “Estado Islámico” encuentra resonancia entre la población pakistaní. “Hay muchos grupos religiosos que abiertamente los apoyan. Pero son grupos muy pequeños”, afirma el investigador Ikbal Khattak desde Peshawar.

Éste señala, además, que las operaciones militares contra el EI no son la solución al problema que este grupo representa. “El Estado paquistaní debería invertir en el bienestar de la población, lanzar programas para erradicar la pobreza y así alejar a la población de los grupos extremistas. Pero mientras esto no suceda, todo es posible en Pakistán.”

DW recomienda