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Política

Libia: discordia e indecisión siguen imperando en la UE

“La actitud de algunos jefes de Estado y de Gobierno europeos nos demuestra lo inefectivas que pueden ser las iniciativas conjuntas en materia de política exterior”, opina un político alemán de cara a la crisis libia.

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No hay camino fácil que conduzca a la solución del conflicto libio.

Un mes después de que cazabombarderos franceses dejaran caer las primeras bombas de precisión en Libia para detener los ataques de las tropas leales a Muamar el Gadafi contra civiles desarmados y disidentes mal apertrechados, los países miembro de la Unión Europea siguen mostrándose incapaces de asumir una posición común de cara al conflicto, sus aliados no parecen poder prever cuándo o cómo finalizará su intervención en la crisis y el opositor Consejo de Transición Nacional libio secunda el clamor de los rebeldes por que tropas extranjeras ofrezcan apoyo terrestre para proteger a la población de la asediada ciudad de Misrata.

Libyen Machthaber Muammar Gaddafi in Tripolis

Según el ministro de Exteriores libio, Gadafi podría dimitir, si la coalición internacional deja de atacar a sus tropas.

¿Qué paso dar, se preguntan los europeos, en un campo minado por resoluciones de la ONU que restringen severamente la capacidad de maniobra de la OTAN; por las treguas y amenazas de Gadafi, que se deben considerar aunque no sean de fiar; por malos recuerdos de misiones militares poco exitosas; y hasta por las cambiantes expectativas de la oposición libia? El Consejo de Transición Nacional dijo este 20 de abril que ahora sí aprueba el despliegue de militares extranjeros en Misrata, siempre que no participen en los combates contra las fuerzas de Gadafi. Pero, ¿cambiará de opinión? ¿Consentirá su presencia en el frente de batalla más adelante?

Los especialistas en derecho internacional continúan buscando el “resquicio legal” que permita desplegar unidades de infantería en suelo libio, pese a que la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no contempla esa medida; pero no lo hallan. Y el ministro de Exteriores libio, Abdul Ati al Obeidi, sugirió en un entrevista con la cadena británica BBC que Gadafi podría dimitir, si la coalición militar internacional deja de atacar a sus tropas; pero tanto los opositores libios como la comunidad internacional perciben este tipo de declaraciones como tácticas del régimen para ganar tiempo. ¿Qué paso dar?

“Pocas esperanzas” para la UE

Philipp Mißfelder

Mißfelder: “[En Libia], mucho dependerá de la capacidad de negociación que recupere la ONU”.

¿Se quedará la Unión Europea de brazos cruzados? “No estamos condenados a mirar desde la distancia. Y no deberíamos hacerlo, sobre todo porque están en juego los intereses de nuestro vecindario. Libia está, de hecho, muy cerca de Europa, geográficamente hablando. Pero en este instante no puedo visualizar una salida fácil que le permita a la OTAN o a la Unión Europea hacer más de lo que han hecho; y mucho menos a Alemania”, comentó el vocero de la fracción parlamentaria de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU), Philipp Mißfelder, en una entrevista concedida a Deutschlandfunk.

“Creo que mucho dependerá de la capacidad de negociación que recupere la ONU”, agregó Mißfelder, desestimando el peso de la Unión Europea como actor político en el conflicto libio. “Tanto el posicionamiento de las instituciones comunitarias para las relaciones exteriores, para no mencionar a nadie por su nombre, como la actitud asumida por jefes de Estado y de Gobierno específicos nos demuestran lo inefectivas que pueden llegar a ser las iniciativas conjuntas en materia de política internacional. Eso le da muy pocas esperanzas al futuro de la Unión Europea”, afirmó el portavoz de la CDU.

Desacuerdos hasta en materia humanitaria

Valerie Amos UN Nothilfekoordinatorin

Valerie Amos, coordinadora de la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios (OCHA).

En Europa ni siquiera se ha llegado a un acuerdo sobre cómo proveer auxilio humanitario sin complicar la situación aún más para todas las partes involucradas. La coordinadora de la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios (OCHA), Valerie Amos, declaró que el organismo internacional pedirá apoyo militar a la Unión Europea y a la OTAN si los enfrentamientos armados imposibilitan la labor de los civiles que proporcionan ayuda humanitaria en Libia, pero la ONG británica Oxfam advirtió a Bruselas que una maniobra militar de asistencia en Libia puede resultar contraproducente al mezclar lo castrense con lo humanitario.

Y la crisis libia ofrece posibilidades de sobra para que tengan lugar confusiones de esta índole. Mientras la ONU habla de enviar ayuda humanitaria en el estricto sentido de la palabra, Estados Unidos informó que abastecerá a la oposición libia con alimentos, suministros médicos y equipos de protección personal, pero también con uniformes, botas y radios valorados en 25 millones de dólares. “El Gobierno de Gadafi dijo que interrumpiría cualquier misión humanitaria que intente apoyar algún tipo de actividad militar. Por eso debemos ser extremadamente cuidadosos”, enfatizó Amos.

Acciones no coordinadas

EU Parlament in Brüssel

¿Se quedará la UE de brazos cruzados? “No estamos condenados a mirar desde la distancia”, dice Mißfelder.

Cabe preguntarse cómo se verán afectados los objetivos humanitarios de la ONU, las estrategias de la OTAN en Libia y el empeño de la Unión Europea en diseñar una política exterior común, por las acciones no coordinadas de países europeos puntuales. Como muestra, un botón: Francia, Italia y el Reino Unido, han decidido enviar expertos militares al territorio libio para que asesoren directamente a los rebeldes; un gesto que subraya tácitamente la crítica de la “coalición de los dispuestos” –el grupo de ejércitos que dio el primer impulso a la operación Amanecer de la Odisea, bajo el liderazgo de Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos– al exceso de precaución de la OTAN.

París aclaró que los expertos asesorarán al Consejo de Bengasi en tareas de protección de civiles; Roma, que el objetivo es adiestrar a los insurgentes para que puedan hacer frente a un ejército profesional; y Londres, que sus especialistas no estarán involucrados en operaciones de combate. No obstante, nadie sabe a ciencia cierta lo que ocurre en el país norafricano ni cómo instrumentalizará Gadafi la presencia de asesores militares extranjeros para justificar la violencia perpetrada por sus seguidores. Este 20 de abril, la BBC informó sobre la muerte de dos reporteros no libios, y las graves heridas sufridas por otros dos.

Autor: Evan Romero-Castillo / dpa / Reuters
Editor: José Ospina-Valencia

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