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Ciencia y Ecología

“Las fluctuaciones naturales del nivel del mar son desestimadas”

Un científico de la Universidad de Siegen midió las fluctuaciones naturales del nivel del mar y llegó a la conclusión de que éste no varía únicamente debido al calentamiento global.

Sönke Dangendorf, profesor del Instituto de Investigación para el Agua y el Medio Ambiente, adscrito a la Universidad de Siegen, midió las fluctuaciones naturales del nivel del mar y llegó a la conclusión de que éste no varía únicamente debido al calentamiento global propiciado por las actividades humanas. DW habló al respecto con el experto en Hidromecánica e Ingeniería Hidráulica.

Deutsche Welle: Desde hace un siglo, el nivel del mar en el Mar del Norte aumenta de manera constante: entre 1 y 1½ milímetro cada año. ¿No se supone que debería subir más rápidamente debido a los cambios climáticos que se registran a escala global?

Sönke Dangendorf: No. El ascenso del nivel del mar en el Mar del Norte es uno de carácter regional y es muy propenso a fluctuaciones naturales. Esas fluctuaciones, ajenas a la influencia de las actividades humanas, pueden contribuir a que el nivel del mar cambie a lo largo de varias décadas; en algunos períodos será más alto y en otros, más bajo.

Sönke Dangendorf, profesor del Instituto de Investigación para el Agua y el Medio Ambiente, adscrito a la Universidad de Siegen.

Sönke Dangendorf, profesor del Instituto de Investigación para el Agua y el Medio Ambiente, adscrito a la Universidad de Siegen.

Usted acaba de publicar un estudio en la revista Nature Communicationsen el que aborda el tema del nivel del mar y cómo éste se ve influenciado por ciclos naturales y por el factor humano. ¿Cómo pueden los investigadores determinar qué porción del incremento del nivel del mar es de origen natural y qué porción es causada por las actividades humanas?

En teoría, eso puede lograrse a través de modelos climáticos que permiten predeterminar parámetros tan diferentes como el volcanismo, los ciclos solares y las emisiones de gases que generan el efecto invernadero. Cuando mantenemos constante uno de esos parámetros, es posible separar los factores naturales de los antropogénicos.

¿A qué conclusión llegaron?

En términos globales podemos decir que por lo menos un 45 por ciento de los incrementos en el nivel del mar registrados desde el año 1900 son atribuibles a las actividades humanas.

Eso significa que la mayoría de esos incrementos tienen lugar por causas naturales…

Así es. Y las fluctuaciones naturales del nivel del mar han sido desestimadas hasta ahora. Eso se debe a que, en el pasado, al hacer las mediciones pertinentes, se cometía el error de dar por sentado que esas oscilaciones naturales no podían durar más de unos pocos años. Hoy sabemos que éstas pueden prolongarse durante décadas y hasta siglos. Lo que no conocemos con exactitud es la fase de esa variabilidad.

¿No cabe predecir que el nivel del mar subirá más rápidamente al final de uno de esos ciclos?

En teoría sí. Si en este momento estuviéramos en una fase negativa –con valores naturales más bajos–, el nivel del mar debería ascender más tarde. Lo que ocurre es que en este instante no sabemos en qué fase nos hallamos.

¿Qué otros factores influyen sobre las variaciones del nivel del mar?

La densidad del agua es uno de esos factores; cuando la Tierra se calienta, las masas de agua de los océanos se dilatan. A eso se suma que esas masas de agua pueden crecer, alimentadas por el derretimiento de los bloques de hielo en los glaciares, en Groenlandia o en el Antártico. Otro factor digno de consideración es la transformación de las masas de agua en los ríos y lagos.

¿Qué pronósticos cabe hacer en relación con el aumento progresivo del nivel del mar?

Yo me orientaría tomando en cuenta las cifras publicadas en el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC): este organismo prevé que el nivel del mar subirá entre 30 centímetros y un metro de aquí a fines de siglo. Ese pronóstico variará dependiendo del ritmo con que se sigan emitiendo los gases que generan el efecto invernadero.