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¿La última bala de Guardiola?

Daniel Martínez2 de mayo de 2016

Pese a que el Atlético de Madrid aún no ha eliminado al Bayern de la Champions League, las críticas al entrenador Pep Guardiola en Alemania siguen creciendo conforme se acerca el segundo partido de la semifinal.

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Imagen: Reuters/S. Perez

“Amigos, aún no estoy muerto, todavía me queda un tiro”. El entrenador Pep Guardiola enfrentó con estas palabras a los críticos que encaran con pesimismo el partido de vuelta de la semifinal de la Champions League, que se jugará este martes (03.05.2016) entre el Bayern y el Atlético de Madrid en el Allianz Arena de Múnich.

Tras la derrota de la semana pasada (0-1) en el estadio Vicente Calderón de Madrid, Guardiola ha sido señalado como responsable de un resultado que pone en aprietos al Bayern, y que deja en la cuerda floja la posibilidad del club de alcanzar tanto la final de la Champions League en Milán, como los títulos del codiciado y excepcional Triplete (Bundesliga, Copa Alemana y Champions League).

El “autogol”

Al entrenador del club bávaro le han reprochado, en el aspecto deportivo, el haber prescindido del goleador alemán Thomas Müller en el equipo titular que jugó el partido de ida de la semifinal de la Champions League, el preferir a Douglas Costa y Kingsley Coman por encima de la experiencia de Franck Ribéry, o el empeñarse en apostarle a la fracción española del equipo compuesta por Juan Bernat, Javi Martínez, Thiago Alcántara y Xabi Alonso.

El diario Die Welt calificó el planteamiento de Guardiola en Madrid como un “autogol” que resultó de un “plan arriesgado que no funcionó”. El periódico Bild sostuvo que el partido concebido por el entrenador del Bayern fue “un banquete servido a gusto del Atlético de Madrid”. El portal de la revista Focus, por su parte, apuntó que la mejor noticia que dejó la visita al estadio Vicente Calderón fue que aún queda el partido en Múnich.

Y exactamente a esa oportunidad se aferra Pep Guardiola, con una confianza que no todos comparten en Alemania. Previo al decisivo partido en el Allianz Arena contra el Atlético de Madrid, el diario Süddeutsche Zeitung comenta que actualmente al Bayern le falta “la frescura y el brillo que tuvo en los primeros dos años y medio del entrenador en Múnich”. Además, agrega que “el entrenador rota su plantilla a costo de la estabilidad deportiva”, y explica que “la Bundesliga se resolvió temprano y ahora falta comprobar que el pragmatismo de Guardiola no fue a costa del ritmo y la picardía del juego del Bayern”.

El tono se vuelve áspero

El gol de Saúl en la victoria 1-0 sobre el Bayern da ventaja al Atlético de Madrid en la semifinal de la Champions League.
El gol de Saúl en la victoria 1-0 sobre el Bayern da ventaja al Atlético de Madrid en la semifinal de la Champions League.Imagen: picture-alliance/dpa/K. Huesca

Thomas Müller defendió la política de rotación de su entrenador diciendo: “si se gana, entonces la gente dice que la pausa hizo bien; si se pierde, que al equipo le faltó ritmo”. El jugador reconoció sin embargo que al Bayern le falta “la ligereza de otros tiempos, eso no es un secreto, eso se ve”. Y la evidencia de esa falencia aumenta los nervios en Múnich, donde entre más cerca está el partido en el Allianz Arena, más rudos se tornan los comentarios.

La revista Kicker, que ya había hecho responsable a Guardiola de perder en Madrid por culpa de sus “sofisticaciones tácticas”, ha llegado a sostener que el entrenador “tiene un déficit en materia de relaciones personales y empatía” que afecta al equipo. En Doppelpass, el popular debate televisivo sobre fútbol de la cadena Sport1, el presentador Thomas Helmer preguntó “¿quién aconseja a Guardiola?” refiriéndose a sus particulares y arriesgados planteamientos, en los que a su juicio se nota que “el rendimiento del Bayern no es hoy lo que era hasta hace algunos meses”.

La discusión en torno a si Pep Guardiola está o no tomando las decisiones correctas se extenderá hasta el final del partido contra el Atlético de Madrid. El entrenador aún tiene la oportunidad de llevar al Bayern a la final de la Champions League con la última bala que tiene cargada en su cilindro. Si no acierta el tiro, las críticas no se harán esperar en Múnich.