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Los campeones mundiales

La selección no requiere nacionalizados

Las puertas del campeón del mundo ya no están abiertas para los futbolistas extranjeros que adquieren la ciudadanía alemana para obtener un cupo en la selección nacional.

Para los brasileños Luiz Gustavo y Rafinha no se ha convertido en realidad la opción de llegar a la selección alemana.

Para los brasileños Luiz Gustavo y Rafinha no se ha convertido en realidad la opción de llegar a la selección alemana.

El defensor del Bayern, Rafinha, anunció haber iniciado recientemente el proceso para convertirse en ciudadano alemán. La noticia generó comentarios en los medios de comunicación pues el brasileño podría jugar para Alemania tan pronto se nacionalice. Al fin y al cabo Rafinha no solo no ha disputado partidos oficiales con la selección de su país de origen, sino que los alemanes carecen -por ahora- de un lateral internacionalmente experimentado.

El jugador dejó abierto el campo para las especulaciones sobre una posible convocatoria a la selección campeona del mundo: “lo más importante es que quiero volverme alemán, ya veremos lo que esto me trae”, dijo Rafinha.

A favor del brasileño se expresó su compañero en el Bayern Philipp Lahm: “Yo definitivamente sí me puedo imaginar a Rafinha en la selección. Él es un gran tipo, un excelente futbolista, y un lateral derecho que desde hace mucho tiempo juega al máximo nivel. ¿Por qué no debería ser una opción para Löw?” declaró el excapitán de Alemania en entrevista con el diario Münchner Merkur.

Pese a la recomendación de Lahm, el entrenador alemán salió inmediatamente al paso para cerrarle las puertas de la selección al brasileño. “Rafinha no ha sido, no es, ni será, un tema en la selección”, dijo al periódico Süddeutsche Zeitung, para luego ampliar en diálogo con el magacín deportivo kicker “no es nuestra intención forzar la nacionalización de futbolistas a través de la selección”.

La posición actual de Joachim Löw frente al tema ratifica la asumida ya en el 2011, cuando categóricamente manifestó: “No podemos permitir que se use la selección como excusa para obtener el pasaporte de Alemania, la nacionalización debe ocurrir por convicción”, lo citó el diario TZ. En aquel entonces se discutía la oferta presentada por el futbolista brasileño del Bayern Luiz Gustavo de solicitar la ciudadanía alemana para sumarse al equipo nacional.

"Helmut" fue el último nacionalizado

El delantero Cacau, brasileño de nacimiento, celebra el gol que anotó para Alemania en el Mundial Sudáfrica 2010.

El delantero Cacau, brasileño de nacimiento, celebra el gol que anotó para Alemania en el Mundial Sudáfrica 2010.

Al mediocampista finalmente lo convocaría el equipo de su país, en el que posteriormente se ganaría un cupo que conserva hasta ahora. De todas formas, Gustavo intentó lo que por aquella época aún era costumbre en muchos lugares: tener brasileños nacionalizados en las seleciones. Algunos ejemplos notables: Eduardo en Croacia, Mehmet Aurelio en Turquía, Alex dos Santos en Japón, Marcos Senna en España, o Cacau en Alemania.

Claudemir Jeronimo Barreto fue el último futbolista nacionalizado en vestir el uniforme alemán, con el que incluso estuvo en el Mundial de Sudáfrica 2010, donde consiguió un gol. “Helmut”, como lo llamaban sus compañeros por su personalidad “más alemana que brasileña”, se nacionalizó para celebrar el décimo aniversario en su nuevo hogar. Por esos días Cacau ni siquiera soñaba con la posibilidad de ser convocado a la selección.

El delantero del Stuttgart no fue el único brasileño con el que Alemania buscó aumentar su capacidad goleadora. Paulo Rink también se hizo alemán para ingresar a la selección, con la que disputó 13 partidos entre los años 1998 y 2000. Al exjugador del Leverkusen las cosas no le salieron tan bien y su paso se dio sin pena, sin glogia y sin anotaciones.

Por eso, por ahora, el entrenador Joachim Löw está buscando refuerzos a la selección exclusivamente entre los alemanes nativos, así estos tengan raíces foráneas. El más reciente es Emre Can, alemán, pero de raíces turcas.

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