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Europa

La República Checa se dispone a asumir presidencia de UE

El 1° de enero de 2009 la República Checa asume la presidencia del Consejo de la Unión Europea. DEUTSCHE WELLE habló sobre la agenda de Praga con el ministro checo de Relaciones Exteriores, Karel Schwarzenberg.

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Karel Schwarzenberg, ministro checo de Relaciones Exteriores.

DEUTSCHE WELLE: En pocos días la República Checa asume la presidencia del Consejo de la UE. ¿Cuáles son sus metas para los próximos seis meses que dura su función?

Karl Schwarzenberg: “Las metas que nos hemos propuesto son primero, la promoción de la buena vecindad con los países del Este; segundo, el impulso del proceso de integración de los países del oeste de los Balcanes y tercero, ayudar a construir una Europa sin barreras.

Los checos queremos una Europa liberal, que no se retraiga, sino que enfrente los retos. Como otras presidencias, la nuestra estará marcada por determinados temas. La crisis económica no se avisará en el horizonte sino que estará afectando directamente nuestras economías. Me temo que esta crisis nos ocupará buena parte de la presidencia los próximos seis meses.

Hay también otra serie de problemas de política exterior que arriesgan quedarse en el tintero. En pocas palabras, uno puede estar dispuesto a tratar muchos temas, pero la vida real dicta otra cosa. Tampoco creo que la presidencia francesa se hubiera imaginado que su principal ocupación durante su período sería el conflicto del Cáucaso y el comienzo de la crisis económica.

Quisiera saber su opinión acerca del futuro del Tratado de Lisboa. La República Checa es uno de los dos países que aún no lo han aprobado...

Lamentablemente es así. La ratificación (del Tratado de Lisboa) se ha retrasado. Primero, por el proceso ante el Tribunal Constitucional de Praga y luego por las disputas en el Parlamento checo. Presumo que la ratificación se dará en el curso de las próximas seis semanas.

El presidente checo Vaclav Klaus es un enemigo declarado del Tratado de Lisboa sobre la reforma de la UE. Klaus ha dicho que se trata de una cosa insignificante. ¿Cómo vive Vd, cómo trabaja Vd con un presidente que tiene una posición tan despectiva contra la Unión Europea?

Fíjese que yo no vivo con él. Pero yo tengo que guardar el respeto hacia el Presidente de la República, con quien diferimos en varias cosas. Él y yo sabemos que tenemos opiniones divergentes.

Hemos tenido dos años para acostumbrarnos a esta situación. La política exterior checa es dictada por el Gobierno y no por el presidente. Pero es que hay cosas que no puede escoger Vd mismo, como el clima, la familia o los jefes de Estado.

En Francia se ha dudado públicamente de si la República Checa es capaz de manejar la Unión Europea en estos tiempos de crisis. ¿Lo hieren las dudas salidas del entorno del presidente francés?

No, en lo más mínimo. Yo en mi vida he tenido y visto otras experiencias. Veremos si al fin de nuestra presidencia van a decir lo mismo.

¿Qué tan satisfecho está Vd. con los resultados de la presidencia francesa de la UE?

En resumen, deberíamos estar agradecidos. Europa debería estar agradecida con la enérgica reacción de Sarkozy frente a la crisis del Cáucaso. Sobre si las medidas económicas tomadas en reacción a la crisis económica son las correctas, lo dirá el tiempo.

¿Cómo ve Vd. en el futuro el desarrollo de la crisis económica?

Tenemos que tomarla en serio, sin caer en el pánico. Las medidas tomadas no pueden establecerse como políticas permanentes que terminen paralizando la actividad económica.

¿Qué significa para Vd. la relación con los vecinos del Este europeo?, ¿Deben inducirse Moldavia o Ucrania a un proceso de acercamiento a la Unión Europea?

Tenemos un gran interés en que esa perspectiva exista, porque es un motor para emprender reformas. Es una verdadera motivación.

¿Por último, es Rusia un mero proveedor de energía o pertenece también Moscú a su concepto de sociedad política?

Rusia es y seguirá siendo un mundo especial con el que tenemos una relación saludable. Lo que no es fácil, teniendo en cuenta la existencia de ciertos desarrollos internos en Rusia que tienden hacia el regreso a un sistema autoritario que nos depara preocupaciones.

En todo caso, el diálogo con Rusia es útil y siempre necesario.

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