La Manifesta no le tiene miedo a los tabúes | Cultura | DW | 26.06.2014
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Cultura

La Manifesta no le tiene miedo a los tabúes

El 28 de junio de 2014 arranca la 10ª edición de la bienal de arte Manifesta, en San Petersburgo. A pesar de los llamados a boicotearla, promete ser un gran evento artístico, uno de los pocos en la Rusia actual.

La Manifesta es una bienal de arte contemporáneo sin sede fija. Desde 1996 recorre Europa tomando como tema las situaciones socioeconómicas de cambio. En 2006, la exposición se llevó a cabo en la ciudad de Nicosia, en Chipre, dividida por la guerra civil, y en 2010/2011 en Murcia, golpeada por la crisis económica española. Ahora se presenta por primera vez en una exrepública soviética. La décima edición de la Manifesta comienza en San Petersburgo el 28 de junio.

La Manifesta se llevará a cabo en el gran templo ruso del arte: el Museo del Hermitage, una de las mayores pinacotecas y uno de los museos más importante de arte clásico del mundo, que celebra su 250 aniversario. Hace cinco años se creó el programa “Hermitage 20/21”. El departamento de arte moderno del museo es dirigido por el joven curador Dimitri Ozerkov, que fue becario del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) y ya dirigió exposiciones en el marco de la Bienal de Venecia.

Kasper König.

Kasper König.

Bajo el lema de “Hermitage: Arte moderno desde hace 250 años”, Ozerkov se puso como meta llevar a cabo un gran evento en el año jubilar con el respaldo del influyente director del Hermitage, Mijail Piotrovski. Es así como se originó la invitación a la Manifesta, en la que el museo no solo quiere festejar sus 250 años, sino, además, demostrar que su colección de arte es por demás actual. El curador de la Manifesta es Kasper König, una importante y experimentada personalidad del arte. No bien firmó su contrato, el ambiente político en Rusia cambió radicalmente con la aprobación de la ley contra los homosexuales. “Entonces me quedó claro que trabajo en un país en el que no hay una sociedad civil activa”, dijo König en entrevista con Deutsche Welle.

Boicots y grandes expectativas

Los artistas llamaron dos veces a boicotear la exposición mencionando que consideraban que una muestra de fama internacional como la Manifesta podría dar la impresión engañosa de que Rusia es un país liberal. “Un boicot tiene sentido si tiene algún efecto”, señaló Ekaterina Degot, una conocida crítica de arte rusa a Deutsche Welle. Pero la Manifesta es solo un evento de arte que no preocupa en absoluto al presidente ruso, Vladimir Putin, dice.

Manifesta 10: Francis Alÿs, DLada Kopeika Project.

Manifesta 10: Francis Alÿs, DLada Kopeika Project.

El tema de la Manifesta es promover el diálogo entre el arte clásico y el contemporáneo. Cincuenta artistas considerados “clásicos”, entre ellos, Gerhard Richter, Joseph Beuys e Ilia Kabakov forman parte de la exhibición. Pero también habrá artistas contemporáneos , como Wolfgang Tillmans, Katharina Fritsch, Francis Alys o Erik van Lieshout.

Uno de los mayores desafíos para Kasper König será unir los dos emplazamientos de la muestra: el edificio principal y la nueva Dependance, frente al museo. Es por eso que el curador hizo trasladar grandes obras de Henri Matisse desde el antiguo edificio hacia el nuevo. En la Sala Matisse expondrá la artista sudafricana Marlene Dumas retratos de escritores y músicos homosexuales famosos, entre ellos, Oscar Wilde, Piotr Tchaikovski y Jean Genet. Su aporte es también una abierta protesta contra la ley rusa contra los homosexuales, criticada internacionalmente.

El fotógrafo Boris Mijailov, que viven en Berlín, presenta su proyecto más reciente: una serie de fotografías sobre las protestas en Maidan, la Plaza de la Independencia en Kiev, Ucrania. La décima Manifesta se ha buscado un lugar muy especial, y tiene todas las posibilidades de pasar a la historia como la más compleja y ambiciosa de sus veinte años de existencia.

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