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Historia

La increíble historia de Bitterfeld

„En Bitterfeld, en Bitterfeld la mugre cae del cielo“, se decía en la época de la República Democrática Alemana (RDA). 20 años después de la caída del Muro, Bitterfeld florece y del antiguo basurero no queda huella.

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Del cielo de Bitterfeld han desaparecido las huellas de los excesos del pasado.

Horst Tischer, el alcalde honorífico de Bitterfeld, se deshace en elogios cuando habla del desarrollo vivido en Bitterfeld desde la reunificación alemana: „en realidad, es una historia totalmente fuera de lo normal“, dice. El antiguo ingeniero de 69 años de edad intenta encontrar palabras para describir lo indescriptible. Su relato comienza cuando Bitterfeld tenía fama de ser la ciudad más sucia de la RDA. Luego se centra en los nuevos puestos de trabajo que han surgido y termina en Goitzsche, un espacio de recreación con un lago y mucho verde, nacido sobre una antigua zona carbonera a las afueras de la ciudad.

Primero cuesta abajo

Antes de que se diera este auge, en Bitterfeld todo iba de mal en peor. La gran mayoría de los 75.000 puestos de trabajo de antaño desaparecieron con la caída del Muro. En los años 90, prácticamente uno de cada cuatro habitantes estaba desempleado. Con la pérdida de los trabajos se fueron también los habitantes. Sobre todo los jóvenes abandonaban la ciudad.

Como consecuencia de la bajada demográfica, en verano del 2007 Bitterfeld desapareció de los mapas como ciudad autónoma para fusionarse con las vecinas Wolfen, Greppin, Holzweißig, Thalheim y Rödgen. La nueva urbe resultante se llama Bitterfeld-Wolfen y tiene 45.000 habitantes: casi el mismo número de personas que en 1989 vivían únicamente en Wolfen.

Hafen von Bitterfeld - freies Format

Puerto velero de Bitterfeld-Wolfen.

El parque químico

Al alcalde Tischer le brillan los ojos cuando se menciona el parque químico Bitterfeld-Wolfen, una esperanza de industrialización para la región, cuya superficie es más grande que la propia Bitterfeld. Los 3.500 millones de euros invertidos aquí desde el 2001 proporcionan una infraestructura empresarial paradisíaca. Para cerciorarse de la fuerza de atracción que ejerce el parque basta con mirar el número de compañías que ya se han instalado en él: 360 empresas de Suiza, Noruega, Australia, Chile, Francia, Suecia, EEUU y Japón cuentan aquí con una sede. Entre ellas figuran Akzo Nobel, Bayer y Evonik (antes Degussa). Estas firmas ofrecen empleo a 11.000 personas.

Karte Bitterfeld-Wolfen Sachsen-Anhalt

Bitterfeld es ahora Bitterfeld-Wolfen, en el Estado de Sajonia-Anhalt.

Hay una empresa en la región cuyo éxito es más que impresionante. Q-Cells, fundada a finales del 1999, empezó a producir células solares de silicio en el primer semestre del 2001. Entonces tenía sólo 19 trabajadores. A finales de 2007 ya son 1.700 las personas en plantilla, y Q-Cells se ha convertido en el principal fabricante de células solares del mundo.

El despegue de Q-Cells alegra a Reiner Haseloff, ministro de Economía del Estado federado de Sajonia-Anhalt. Él mismo condecoró a la empresa el pasado mes de octubre con el premio “Historia exitosa – Made in Sachsen-Anhalt“. “Con este homenaje”, dice Haseloff, “la administración del Estado quiere reconocer la labor social de una compañía que crea puestos de trabajo cualificados a largo plazo en una rama laboral clave”. Según los planes de Haseloff, en 2010 unas 5.000 personas estarán empleadas en la industria solar de este “Solar Valley”, situado a las afueras de Bitterfeld. De este modo, la región afianzará su posición como emplazamiento líder en este segmento.

Paraíso velero a la puerta de casa

Quien trabaja mucho, necesita reponerse el fin de semana. Para ello, los habitantes de Bitterfeld-Wolfen no tienen que viajar lejos. Frente a la misma puerta de sus casas, un antiguo pozo minero fue inundado y rediseñado como zona de recreación. En los muelles del lago Goitzsche se mecen los yates y los veleros sobre las suaves olas. En la orilla se construyeron casas de veraneo y restaurantes. Hoy se habla de la „Riviera de Bitterfeld“.

Bayer-Werk in Bitterfeld

En el parque químico de Bitterfeld, Bayer produce sus famosas aspirinas.

¿Existe entonces en Bitterfeld el “florecimiento“ que en 1989 prometiera el ex canciller alemán Helmut Kohl? El alcalde Tischer evita emplear la expresión. Sin embargo, cuando finaliza su reflexión sobre Bitterfeld, recalca una vez más: „si se compara nuestra región ahora con la de aquella época, la de la época de la RDA, se puede decir que el desarrollo es increíble.“

Entrevista

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