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Cultura

La Filarmónica de Berlín aplaza su decisión

No hubo acuerdo. Tras casi doce horas de debate y votaciones, los músicos de la célebre formación berlinesa han decidido posponer su decisión sobre quién será el sucesor de Simon Rattle hasta dentro de un año.

Los 124 músicos de la Filarmónica de Berlín no fueron capaces de ponerse de acuerdo sobre el mejor candidato a suceder a Sir Simon Rattle al frente de esta orquesta a partir de 2018, por lo que la decisión queda pospuesta por un año. Así lo anunciaba hoy (11.05.2015) el presidente de la institución, Peter Riegelbauer. Hacia las 21.30 hora local (19.30 GMT) y tras casi doce horas de debate a puerta cerrada, la Filarmónica anunciaba en su página en internet y por Twitter que el proceso de elección de su futuro director no había arrojado resultados.

En un escueto comunicado dirigido a los medios, el servicio de prensa de la orquesta agregó que informará en su momento sobre los próximos pasos en torno a la votación. Riegelbauer adelantaba que los músicos se volverán a reunir dentro de un año para una nueva votación y precisó que durante este tiempo continuará el debate interno sobre el mejor candidato a suceder a Rattle.

Reflejo sonoro del carácter alemán

Conocida desde Siberia hasta los Andes, la Filarmónica de Berlín destaca por los estereotipos positivos inseparables de los alemanes: “Precisión, perfección técnica y ejecución”, opina la periodista y crítica musical rusa Anastassia Boutsko. Pero además, en cuanto a música clásica se refiere, Alemania siempre destaca con ventaja por jugar en casa. Leipzig tiene a Bach, Bonn a Beethoven y Bayreuth a Wagner. Por lo tanto, el repertorio estándar es casi una lección magistral para aficionados de todo el mundo. Una fascinación aún mayor en un momento en el que se especula sobre el sucesor del hasta ahora director Simon Rattle, que será elegido el 11 de mayo y será responsable de afianzar el pasado, el presente y, sobre todo, el futuro de la marca.

Apuesta de futuro

“Con el Digital Concert Hall , la Filarmónica se convirtió prácticamente en una orquesta global”, aclara James Jolly, redactor en jefe de la publicación Grammophone. La formación, que allá por 1880 tocaba en una humilde pista de patinaje, fue pionera en internet a nivel mundial con el Digital Concert Hall, una plataforma en la que abonados de todo el mundo pueden seguir conciertos en vivo, actuaciones pasadas o documentales y disfrutarlos a través del móvil desde el sofá.

Herbert von Karajan bei einer Probe

Herbert von Karajan, gran impulsor de la Filarmónica de Berlín.

Aunque también otras orquestas, como la Filarmónica de Nueva York, recurren a acuerdos con conocidas marcas como Spotify o iTunes, la profesionalidad de la actuación y el concepto de abono refuerzan el papel de los berlineses en el mundo virtual. El Digital Concert Hall es como una extensión de la orquesta. Y aunque nunca podrá sustituir a un concierto, Anastassia Boutsko cree que es especialmente importante para, por ejemplo, los aficionados rusos, que muchas veces no pueden permitirse entradas o viven lejos de las salas de conciertos.

Discos y la era Karajan

Curiosamente, en plena era de internet y redes sociales, esta fama mundial de la Filarmónica no se debe precisamente a últimas tecnologías o las aplicaciones para ver conciertos en el móvil, sino más bien a los discos clásicos de vinilo. “En Latinoamérica se conoce porque la sociedad Deutsche Grammophon exportó sus discos”, explica Ramón Gorigoitia, compositor y autor chileno de Colonia. Gorigoitia recuerda cuando compraba las grabaciones de la orquesta bajo la dirección de Herbert von Karajan. “Él fue el responsable de la moderna Filarmónica de Berlín”, puntualiza James Jolly: un sonido único que llevó a la compañía a ser “la mejor marca en el mundo musical”.

Tras esta etapa y la herencia de Karajan, tanto Boutsko como Gorigoitia coinciden en que en esta nueva era el sucesor de Simon Rattle tendrá que incluir trabajos de compositores no europeos para conservar seguidores en todo el mundo. “Si apuesta por el mercado latinoamericano tendrá que incluir obras de, por ejemplo, Heitor Villa-Lobos o Alberto Ginastera para que sea un intercambio cultural real al más alto nivel”, aclara Gorigoitia.

Independientemente de lo que el sucesor decida, para ese cometido habrá que recurrir al parecer a conciertos de cinco horas. Solo así será posible que Beethoven, Brahms y compañía compartan escenario con otros autores internacionales. Algo para lo que el Digital Concert Hal lserá muy útil, porque sus abonados virtuales podrán seguir los conciertos desde cualquier momento en cualquier lugar a través de la App.