La crisis reduce tasa de natalidad en Europa | Secciones | DW | 10.07.2013
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La crisis reduce tasa de natalidad en Europa

Según un reciente estudio alemán, el alto índice de desempleo en Europa ha afectado las estructuras familiares, reduciendo la tasa de natalidad. Hoy más que nunca, ¿el dinero dicta nuestras vidas?

Este miércoles (10.07.2013), el Instituto Max Planck de Investigación Demográfica, en Rostock, publicó un análisis, según el cual la crisis económica ha interrumpido el crecimiento de la tasa de natalidad en Europa. En un estudio comparado entre 28 países del continente, los investigadores llegan a la conclusión de que mientras más fuerte sea el desempleo, más disminuye el número de hijos por mujer.

Países del sur de Europa como España y Croacia, así como Irlanda, Hungría y Letonia son los ejemplos más notables de este fenómeno. En términos concretos, una subida de un punto porcentual en la tasa de desempleo reduce la tasa de nacimientos por mujer de 20 a 24 años en 0,1 puntos en todo el continente y en 0,3 en los países del sur de Europa.

El impacto de las condiciones económicas sobre la tasa de natalidad es una de las grandes preguntas de nuestro tiempo. Ante el vertiginoso aumento del desempleo, sobre todo las personas menores de 25 años renuncian a tener hijos. En muchos países industrializados como Alemania es considerado un lujo poder posponer el nacimiento del primer hijo y la fundación de una familia hasta un momento oportuno en la carrera y vida personal.

Mientras más fuerte sea el desempleo, más disminuye el número de hijos por mujer.

Mientras más fuerte sea el desempleo, más disminuye el número de hijos por mujer.

Pero, ¿qué pasa cuando factores económicos como el salario nos quitan la posibilidad de decidir, imponiéndonos una planeación familiar? Como consecuencia de la crisis, en cada vez más familias, ambos padres se ven obligados a trabajar para sacar adelante a sus hijos. La ausencia de los padres también afecta la crianza de los niños, pero lo que antes era una decisión personal que prometía cierta riqueza material, ahora se vuelve una necesidad.   

Tanto en las buenas como en las malas, nuestro sistema económico deja huellas cada vez más profundas en nuestras vidas. De hecho, cabría preguntar qué aspectos de nuestras vidas aún no son determinados por nuestras posibilidades económicas. Para las sociedades modernas, el dinero pareciera haber pasado a serlo todo. Después de varias décadas de investigación, el economista suizo Bruno Frey, por ejemplo, está convencido de que “la gente que gana más, es más feliz”. La ecuación que Frey postula es: democracia + empleo = una sociedad feliz.

Sin embargo, el fenómeno de la disminución de la tasa de natalidad en Europa, pareciera ser una tendencia global. Según científicos de la Universidad Autónoma de Madrid, a partir de la mitad de este siglo, el número de habitantes en el planeta ya no aumentará, sino que, probablemente, incluso descenderá ligeramente.

Ya hace algunos años, la ONU había emitido tres pronósticos para el año 2050. El pronóstico más bajo decía que para entonces la población iba a alcanzar las 7,4 mil millones de personas. Ahora los científicos españoles corroboraron ese resultado. Tomando en cuenta la actual población de cerca de 7 mil millones de habitantes, el aumento ya no sería tan grande. ¿Nos estamos acabando nosotros mismos?

¿Qué tendencias hay en sus países respecto al crecimiento de la tasa de natalidad? ¿La fundación de una familia debería ser un derecho fundamental? ¿Cómo afecta la crisis económica sus vidas? ¿El dinero es indispensable para ser feliz? 

Su opinión sobre el tema nos interesa. Escríbanos contándonos sus experiencias al respecto a feedback.spanish@dw.de.

Autor: Violeta Campos/ ots, dpa

Editor: Enrique López

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