La crisis obliga a muchos países a ahorrar en armamento | El Mundo | DW | 17.04.2012
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El Mundo

La crisis obliga a muchos países a ahorrar en armamento

Seis países que gastan enormes sumas en armamento, entre ellos EE. UU., deben ahorrar en presupuesto militar. Rusia y China, por el contrario, aprovechan la oportunidad y aumentan sus gastos de defensa.

Rusia y China aumentan su gasto de defensa, mientras que Brasil, Alemania, Francia y otros lo reducen.

Rusia y China aumentan su gasto de defensa, mientras que Brasil, Alemania, Francia y otros lo reducen.

El hecho de que Brasil, Alemania, Francia, Gran Bretaña, India y EE. UU. hayan reducido sus gastos en el 2011 no tiene que ver con un concepto de desarme, dice Carina Solmirano, investigadora del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). “La mayoría de los países intentan de ese modo combatir la crisis económico-financiera”, explica. Para Alemania, Francia y Gran Bretaña, la experta pronostica otra ligera disminución en el presupuesto militar para los próximos años. Algo similar ocurrirá en EE. UU., sobre todo de cara a la retirada de la OTAN de Afganistán.

En el caso de Brasil e India, los motivos del retroceso en el gasto armamentístico son diferentes, pero también están relacionados con la economía de ambos países. “Brasil recortó sus gastos militares principalmente con el fin de reducir el crecimiento económico y poner coto a la inflación”, dice Solmirano. India, por su parte, aumentó su presupuesto militar de manera ininterrumpida en los últimos años. En cifras absolutas, ese aumento fue en 2011 del 8,5 por ciento “pero a causa de la alta tasa de inflación, las cifras indican, en realidad, una disminución en el presupuesto militar”, explica Carina Solmirano.

Rusia se pertrecha

Carina Solmirano, del Instituto SIPRI.

Carina Solmirano, del Instituto SIPRI.

En Rusia se está produciendo un desarrollo contrapuesto. Allí, SIPRI constató en 2011 un aumento del presupuesto militar de un 9,7 por ciento. Moscú gastó cerca de 72.000 millones de dólares, con lo cual ocupa el tercer lugar –después de EE. UU. y China- en cuanto a gasto armamentístico, superando a Francia y a Gran Bretaña.

El incremento del presupuesto militar ruso tiene el fin de evitar el colapso de su sistema militar, según dicen expertos rusos independientes. “Es una manera de buscar el equilibrio para muchos años de financiamiento precario”, opina Ruslan Puchow, director del Centro para el Análisis Estratégico y Tecnológico de Moscú. Tras la caída de la Unión Soviética se encargaron grandes cantidades de armamento, la última vez entre 1991 y 1992, señala también Vladislaw Schurygin, un experto en armamento independiente. “Pero más tarde sólo se compraron pequeñas cantidades”, dice. Y si los gastos no se incrementan, afirma Schurygin, el Ejército ruso corre peligro de llegar al nivel armamentístico de los países africanos.

Rusia planea mejorar su equipamiento militar.

Rusia planea mejorar su equipamiento militar.

Sin embargo, el aumento del presupuesto militar también conlleva grandes riesgos. “Que se gaste enormes sumas en armamento no significa que esas armas se utilicen de manera correcta. Durante las largas fases de subfinanciación de la defensa, muchos oficiales abandonaron el ejército y se perdió el tren del avance tecnológico”, opina Vladislav Schurygin. Y Puchow añade que el Ejército ruso está pasando por una etapa de importante modernización, para lo cual son necesarios nuevos recursos. Sin embargo, ve el aumento del presupuesto militar con ojos críticos, ya que, según él, los problemas más importantes de Rusia no yacen necesariamente en el área de armamento.

En cuanto al objetivo armamentístico del Ejército ruso, Puchow y Schurgyn están de acuerdo en que se trata de prepararse para enfrentar posibles riesgos provenientes del sur y del este del país, donde la situación no es del todo estable. “Por un lado, se podría desencadenar una ola de violencia de parte de grupos islamistas en los estados de Asia Central luego de la planeada retirada de la OTAN de Afganistán. Por el otro, Rusia limita con la potencia en crecimiento que representa China, así como, por ejemplo, con Georgia, que ya dio muestras suficientes de su predisposición a entrar en un conflicto militar”, explica Ruslan Puchow.

China también quiere armarse

Xuewu Gu, experto de la Universidad de Bonn.

Xuewu Gu, experto de la Universidad de Bonn.

China tampoco piensa quedarse atrás. En 2011, el Gobierno chino aumentó el presupuesto para armamento en un 6,7 por ciento en comparación con el año anterior. Y planea incrementarlo también en el corriente año en un 11,2 por ciento, según una resolución del Congreso Popular Chino del pasado mes de marzo. Occidente observa la situación con preocupación. Gu Xuewu, director del Centro de Estudios Globales de la Universidad de Bonn, sin embargo, cree que esa preocupación es exagerada. Los gastos militares, según él, están en correlación con el crecimiento económico. “En China crece el gasto en casi todas las áreas en porcentajes de dos dígitos, y no sólo en el área militar. También aumenta el presupuesto del gasto social, de la educación y de la investigación”, afirma Xuewu. Si se saca el presupuesto militar del contexto y se lo compara con el de otros países, se lo estaría juzgando parcialmente.

Los gastos de defensa de China suman casi un dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de ese país, con lo cual se ubican por debajo de los gastos de Gran Bretaña y Francia. EE. UU. emplea más del cuatro por ciento de su PIB en armamento, es decir, más del doble que China.

Uno de los motivos principales que tiene China para aumentar su gasto militar es la modernización de sus fuerzas activas y su equipamiento. Según Gu Xuewu, la capacidad armamentística de EE. UU. le lleva de 20 a 30 años de ventaja a los chinos. “EE. UU. tienen que reducir sus gastos de defensa a causa de la crisis económica. Para China, eso representa una oportunidad de equiparar su rendimiento militar, en especial en la Marina y en la Fuerza Aérea”, agrega Willy Lam, un periodista de Hong Kong.

Carina Solmirano, del SIPRI, ve tanto en el caso de China como en el de Rusia un paralelo entre el desarrollo económico y una modernización del Ejército y del equipamiento militar, así como del presupuesto para compra de armamento e investigación estratégica.

Autora: Sabine Hartert-Mojdehi, Mikhail Bushuev, Cao Haiye/ Cristina Papaleo
Editor: Enrique López Magallón

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