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Europa

Italia: disuelto Parlamento para celebrar elecciones adelantadas

El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, anunció hoy que "lamentablemente" tuvo que disolver el Parlamento, allanando el camino para celebrar elecciones adelantadas sin que haya tenido lugar antes una reforma de la legislación electoral.

"Lamentablemente tengo que tomar una decisión que llevará de nuevo a los electores a las urnas" sin que el Parlamento haya aprobado antes una reforma electoral, dijo Napolitano en un comunicado televisado.

Ahora le corresponde al consejo de ministros del gobierno saliente fijar la fecha para la celebración de elecciones adelantadas, que se prevén para el 13-14 de abril. La ley contempla que deben celebrarse en los 70 días posteriores a la disolución parlamentaria.

Napolitano explicó que se vio "obligado" a dar ese paso tras el fracaso del presidente del Senado Marini de lograr el apoyo necesario para formar un gobierno provisional que sacara adelante una reforma electoral.

El presidente reacciona así a la renuncia del gobierno de centro-izquierda del primer ministro Romano Prodi y tras efectuar consultas el martes con los presidentes del Congreso, Fausto Bertinotti, y del Senado, Franco Marini.

"Siempre tuve en mente el interés común de un sistema político e institucional más lineal, estable y eficiente", dijo Napolitano en referencia a la necesidad de una reforma electoral. "El diálogo sobre ese tema se ha visto interrumpido ahora, pero continúa existiendo una necesidad absoluta por el futuro del país", añadió.

El presidente alegó que espera que la campaña electoral tenga lugar "en un clima que refleje esa necesidad" de reformas. El líder de la oposición de centro-derecha, Silvio Berlusconi, que se opuso tajantemente a la formación de un nuevo gobierno, lidera las encuestas de opinión y se prevé que será el ganador electoral.

El sistema electoral italiano actual, introducido por el gobierno de centro-derecha de Berlusconi justo antes de las elecciones de abril de 2006, favorece a los pequeños partidos, que a menudo tienen la potestad de dictar condiciones para la formación de gobierno.

El gobierno saliente de Romano Prodi, el número 61 de la posguerra, estaba integrado por nueve partidos, desde los católicos moderados hasta los comunistas de línea dura, y su caída se debió al abandono de la coalición de dos pequeñas formaciones y a la consiguiente pérdida de la mayoría en el senado. (dpa)