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La prensa opina

Irak para los iraquíes

Los editorialistas comentan hoy la retirada de las tropas estadounidenses de ciudades y pueblos de Irak.

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Tropas iraquíes celebran en Ramadi la retirada de los soldados norteamericanos.

Heridas y divisiones

Politiken, Copenhague: “Por ahora, Irak no tiene futuro alguno, ni como Estado ni como sociedad. Si bien está claro que la gran mayoría de los iraquíes desean la retirada de las tropas estadounidenses, también es irrebatible que se trata de una sociedad profundamente herida y dividida. Hay que reconocer la triste verdad de que Irak ha desaparecido de la percepción occidental porque la difícil y compleja situación en ese país está muy lejos de cumplir con las expectativas de quienes estaban a favor de la guerra. Por otro lado, no se puede recurrir más a esa situación para acusar a Estados Unidos, que bajo su nuevo Presidente devuelve Irak a los iraquíes.”

Necesidad de cooperación

Basler Zeitung, Basilea: “Las Fuerzas Armadas de Irak, que en el futuro deberán garantizar la seguridad en lugar de Estados Unidos, no son una variable confiable. Seguramente les va a resultar difícil controlar a los rebeldes. Para Bagdad, el día de la retirada es el “día de la victoria”. Para el Gobierno iraquí es importante distanciarse de los estadounidenses, vistos hasta hoy como ocupantes. Pero al fin y al cabo, el presidente Barack Obama y el jefe de Gobierno iraquí, Nuri al-Maliki, tienen intereses similares: Obama quiere retirarse de Irak sin problemas y de acuerdo con lo planeado, Maliki necesita estabilidad para su propia supervivencia política. En otras palabras: ambos deberán seguir cooperando, política y militarmente.

Esfera de influencia

Kurier, Viena: “La promesa de Obama de retirar todas las tropas de Irak es para muchos norteamericanos una satisfacción. Pero es un plan tan simple como peligroso. Seis años de ocupación estadounidense han creado relaciones de poder completamente nuevas en un Estado mantenido unido antes sólo por la brutal dictadura de Saddam. Para poder controlar el terror, los norteamericanos realizaron alianzas con líderes locales y milicias religiosas. Nade sabe cómo se desarrollará esa relación de fuerzas. Pero simultáneamente ha surgido en la economía iraquí una esfera de influencia colonial de grupos económicos norteamericanos, lo que dificulta un desarrollo realmente independiente del país. Si bien moralmente es correcto exigir un Irak independiente, Estados Unidos deberá continuar teniendo ese Estado bajo control.”


Editor: José Ospina Valencia