1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

La prensa opina

Indiferencia y crueldades

Los comentaristas analizan el increíble caso de reclusión e incesto en Austria durante 24 años.

default

La Policía de Investigaciones Criminales muestra una foto del acusado.

Las enseñanzas de la tragedia

THE TIMES, Londres: “No es lo mismo el respeto por la vida privada que la indiferencia. En Gran Bretaña, un ciclista fue atropellado por un automovilista y murió en la calle. Otros automovilistas no se detuvieron a ayudarlo, sino que siguieron su camino simplemente eludiendo el cuerpo. El ser humano cuando se comporta como animal de manada raras veces manifiesta la misma compasión que la persona individual. Los austriacos exigen ahora nuevas leyes. Pero nuevas leyes no podrán impedir nuevas crueldades. Más efectivo es el escalofrío que ha producido en Amstetten. Una de las enseñanzas de esta tragedia es que una sociedad sin comunicación entre los seres humanos no es ninguna sociedad.”

La perversión en la familia

LA PROVENCE, Marsella: “Más allá de la ira existe un inexpresable temor a la perversidad de un hombre que subordinó a la familia a sus necesidades y la puso a su servicio. Para satisfacer sus impulsos sexuales esclavizó a su hija y a toda la familia. Eso es lo perverso: satisfacer sus propias necesidades con acciones inmorales y horrorosas… y desvirtuar la realidad. (…) El padre incestuoso austriaco seguramente le hizo creer a la hija y a los hijos que tuvo con ella que formaban una verdadera familia y se querían mucho.”

Lo que queda es el desamparo

DIE PRESSE, Viena: “Por un lado es difícil decir qué funciona básicamente mal y por otro, también es poco interesante. Cuando el estado de las cosas no permite un análisis lógico, lo que queda es el desamparo. Es entonces cuando se cuestiona “el estado de una sociedad rica y autocomplaciente”, en la que es posible que nadie se dé cuenta qué sucede en la inmediata vecindad durante un cuarto de siglo.

Si la burocracia estatal falló o no en este caso concreto es algo que aún debe aclararse. Pero hay que ser precavido con respecto a la cuestión de qué funciona básicamente mal. Sobre todo cuando se exige simultáneamente que el Estado y los trabajadores sociales se inmiscuyan más en la vida cotidiana de los ciudadanos.”

DW recomienda