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Europa

Hungría declara "estado de crisis" en dos provincias

Las fuerzas de seguridad húngaras detuvieron a 16 refugiados al entrar en vigor a medianoche la nueva ley que impone penas de cárcel a quien cruce la frontera ilegalmente.

El Gobierno húngaro declaró hoy el "estado de crisis" en dos provincial meridionales fronterizas con Serbia por la llegada de miles de refugiados en las pasadas semanas. La medida fue anunciada a la prensa en la ciudad de Szeged por el portavoz del Gobierno, Zoltán Kovács, después de una reunión del Consejo de Ministros.

Hungría selló ayer su frontera a los refugiados y sólo tramitará peticiones de asilo a ciudadanos de zonas de conflicto con documentación en los puntos de entrada oficiales y, a partir de hoy, aplicará una draconiana legislación que establece penas de tres años de cárcel por entrar en el país de forma ilegal.

Primeros detenidos

Según la televisión pública húngara M1, 16 personas fueron detenidas cuando trataban de cortar la valla erigida en la frontera para entrar en el país, una acción para la que se establecen cinco años de cárcel por el agravante de dañar la alambrada.

Juristas consultados por M1 han asegurado que las primeras sentencias, por procedimiento abreviado, serán sólo condicionales y conllevarán la expulsión del detenido del país. En caso de que se le detenga de nuevo intentando entrar en el país de forma ilegal, sí se ejecutaría de forma inmediata la pena de prisión.

"Empieza una nueva era, con esta ley y con el cierre físico de la frontera", declaró Kovács esta madrugada desde el clausurado paso fronterizo de Röszke. A partir de hoy se establecerán también procedimientos acelerados de asilo que determinarán en pocos días si las solicitudes son aceptadas, y los refugiados que no obtengan ese estatus serán devueltos a Serbia.

Advertencia serbia

Serbia advirtió hoy que no aceptará a los refugiados que Hungría intente devolverle "a la fuerza", después de que Budapest estableciera que el vecino del sur es un país seguroal que pueden retornar los demandantes de asilo. "No pararemos a nadie a la fuerza en nuestro territorio y por eso tampoco permitiremos a ningún país que devuelva a nadie a la fuerza (...) a nuestro territorio", declaró el ministro de Trabajo, Aleksandar Vulin.

"Ellos (los refugiados) están en el territorio de Hungría y esperamos del Estado húngaro que los trate como es debido", dijo Vulin a la agencia de noticias Tanjug. El ministro señaló que los refugiados que fracasen en su intento de entrar en Hungría podrán permanecer en Serbia y regresar a los centros de acogida.

Alemania pide presión para países "insolidarios"

El titular alemán del Interior, Thomas de Maizière, consideró entretanto necesario comenzar a hablar de "medidas de presión" contra aquellos países que se niegan a un reparto equitativo de refugiados en la Unión Europea (UE). "El hecho es que estamos lejos de una cuota de reparto permanente", lamentó en unas declaraciones al programa matinal de la televisión pública ZDF el ministro.

En este contexto, se sumó a la propuesta del presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, quien se refirió a la posibilidad de responder a estos países con un recorte de los medios que reciben de los fondos estructurales comunitarios. De Maizière recordó que los estados que se niegan a un reparto equitativo de refugiados son precisamente países que reciben grandes cantidades de los fondos estructurales.

ER (efe, dpa)

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