Hospital de Alepo queda fuera de servicio tras bombardeo | El Mundo | DW | 26.09.2016
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El Mundo

Hospital de Alepo queda fuera de servicio tras bombardeo

Incesantes ataques de la aviación siria, con apoyo ruso, han causado al menos diez muertos entre la población civil de la ciudad.

Una nueva jornada de incesantes ataques aéreos contra los barrios rebeldes de Alepo dejó como resultado este lunes (26.09.2016) la inutilización del hospital Omar bin Abdelaziz, situado en la zona de Maadi. El bombardeo contra el centro asistencial dejó un número indeterminado de heridos, informaron diversas fuentes. Además, el recinto sufrió importantes daños materiales como consecuencias de la caída de barriles de explosivos.

El activista Abu Muyahed al Halabi, de la opositora Red Sham, afirmó a EFE que fueron aviones rusos los que atacaron este centro sanitario y que "solo ha habido heridos leves, entre los que hay algunas enfermeras y médicos”. Al Halabi recordó que "la campaña de bombardeos ha continuado (este lunes) contra las zonas sitiadas de Alepo”, ubicadas en el este de la población y rodeadas por los efectivos gubernamentales.

Bebars Mishal, un trabajador de defensa civil en la zona de la ciudad bajo control de los rebeldes, dijo a la agencia Reuters que los bombardeos duraron al menos hasta las 6 am hora local (0300 GMT). "Es la misma situación. Especialmente en la noche, los bombardeos se tornan más violentos, usando todo tipo de armas y bombas de racimo”, dijo Mishal. "Ahora, sólo hay un helicóptero, y sólo Dios sabe dónde van a bombardear”, añadió.

Palabras "inaceptables”

Yassen Abu Raed, activista que se encuentra en el este de la ciudad, dijo que al menos diez personas, entre ellas niños, murieron durante los ataques aéreos, lo que eleva hasta 237 el número de personas que han perdido la vida desde que comenzó la ofensiva lanzada el jueves por el régimen de Bashar al Assad con apoyo de la aviación rusa. Precisamente Moscú fue blanco de numerosas críticas de Occidente por la brutalidad de los ataques contra zonas civiles, que Estados Unidos calificó de "barbarie”.

Esas palabras de la embajadora de Washington ante la ONU, Samantha Power, provocaron malestar en Rusia. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió que esa retórica puede dañar el proceso de paz. "Por el bien de una solución, preferimos evitar respuestas en caliente” sobre este asunto, dijo Peskov a los periodistas, tras calificar de "inaceptables” las declaraciones de Power.

DZC (EFE, Reuters, dpa)

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