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Europa al día

Hacia la novena legislatura: España constituye sus Cámaras

El socialista José Bono, nuevo presidente del Congreso español, ya puede contarle al Rey que su Cámara está constituida. España se prepara para estrenar legislatura. Una, en la que el Parlamento volverá a ser decisivo.

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José Luis Rodriguez Zapatero vota en el Congreso.

Superados los comicios del nueve de marzo, las vacaciones de Semana Santa, el silencio de Mariano Rajoy y abiertas aún muchas de las incógnitas que las elecciones vertieron sobre la política española, el proceso hacia la constitución formal del nuevo gobierno da hoy en Madrid el primero de sus grandes pasos.

Spanien Wahlplakat mit Jose Luis Rodriguez Zapatero

A Zapatero le falta de nuevo la mayoría. El PSOE tendrá que negociar.

“Dura” es el calificativo que se le otorga en España a la última legislatura, y son pocos los que se atreven a relativizar el adjetivo. Y duro fue el enfrentamiento político especialmente en el Parlamento. Cuando el partido que gobierna no tiene mayoría, la Cámara baja se convierte en el principal campo de batalla. Guerra de trincheras en este caso.

Desde la misma noche electoral, no ha habido intervención del presidente del Gobierno en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, en la que no recordara que el partido socialista le desea “menos crispación” a los próximos cuatro años. Pero los socialistas seguirán sin mayoría absoluta en el Congreso, que hoy, junto con el Senado y siguiendo el ceremonial que establece el estricto reglamento, ha quedado configurado.

En las votaciones de los diputados, a papel y urna, han podido vislumbrarse ya las posiciones que toman los nuevos frentes.

Bono, sin mayoría absoluta

NATO und Russland wollen noch enger zusammen arbeiten

José Bono (dcha) con Serguéi Ivanov, cuando era ministro de Defensa.

José Bono necesitó dos vueltas para ser elegido presidente del Congreso. El socialista, viejo “barón” del partido, ocupó durante dos décadas la presidencia de Castilla La Mancha y fue, la primera mitad de la legislatura anterior, ministro de Defensa.

Los nacionalistas no quieren a Bono. Como unos anunciaron y otros dejaron entrever, catalanes y vascos se abstuvieron en la votación, y con ellos el resto de los partidos pequeños que comparten el estrecho banquillo de la oposición. El Partido Popular presentaba candidata propia: Ana Pastor.

Así, la mayoría absoluta para Bono no pudo ser. Pero la segunda ronda ofrece la posibilidad de la mayoría simple: Bono obtuvo 170 votos de los 350 posibles, uno más que los diputados que su partido sienta en el Congreso; Pastor 152, dos menos que los representantes del PP en la Cámara, quizás los dos votos nulos resultantes. Zapatero podría seguir, en la sesión de investidura del próximo nueve de abril, suerte similar.

“Juro o prometo”

Tras la elección del presidente del Congreso, los parlamentarios votaron cuatro vicepresidentes y cuatro secretarios: siempre en secreto, de ahí que no se utilicen los mecanismos electrónicos que podrían acelerar un proceso que ha durado toda la mañana. Por orden alfabético, cada uno de los diputados se levantó a depositar su papeleta.

La aritmética sigue aquí un perfecto juego de números y reparto de responsabilidades. Al PSOE, como ganador de los comicios, le corresponden cinco cargos en el organismo administrativo del Parlamento, al PP cuatro. Los socialistas, en un acto de buena voluntad y vista política, han cedido dos puestos a los nacionalistas. El PP se negó a desprenderse de uno de sus asientos. El vicepresidente cuarto será por lo tanto el catalán Jordi LLané, de Convergència i Unión (diez diputados en el Congreso), y José Ramón Beloki, miembro del Partido Nacionalista Vasco (seis representantes), será el segundo de los secretarios.

Spanien Parlament in Madrid Konstituierende Sitzung

Más de tres horas ha durado la votación de la Mesa del Congreso.

Antes de que la novena legislatura española pueda iniciar su andadura, Zapatero tendrá que ser investido presidente. Para la mayoría absoluta necesitará de catalanes, vascos o de todas las restantes agrupaciones minoritarias. El gesto de despejar dos sillones en la Mesa del Congreso no se ha transformado en un apoyo a Bono. Pero el PSOE no se inquieta. No está dispuesto a comprometerse. No hará concesiones porque no quiere transmitir a los españoles la sensación de que los nacionalistas le atan las manos.

Si Zapatero no obtiene mayoría absoluta, logrará 48 horas después, como fijan las reglas, la mayoría simple. Para eso, como para la presidencia de la Cámara, los socialistas se valen solos. Y como Bono, los vicepresidentes, los secretarios y todos los parlamentarios, también Zapatero elegirá pronto entre jurar o prometer la Constitución.

Dos portavoces y pocos partidos para pactar. ¡Siga leyendo!

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