Guatemala elige ″mano dura″ contra el crimen organizado | Política | DW | 12.09.2011
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Política

Guatemala elige "mano dura" contra el crimen organizado

Los conservadores Otto Pérez Molina y Manuel Baldizón se disputarán en segunda vuelta la presidencia de Guatemala. DW-WORLD habló con la directora de la Fundación Friedrich Ebert en la región.

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Otto Pérez Molina: ¿de general a presidente de Guatemala?

Los resultados preliminares de las elecciones presidenciales en Guatemala confirmaron los pronósticos que apuntaban las encuestas. Habrá segunda vuelta -el próximo 6 de noviembre- y la presidencia se la disputarán dos candidatos de claro corte conservador: el general retirado y líder del Partido Patriota, Otto Pérez Molina, y el joven empresario y fundador de Libertad Democrática Renovada, Manuel Baldizón. El 37% de los guatemaltecos dio su apoyo a Pérez Molina, mientras que Manuel Baldizón obtuvo el 23% de los sufragios.

Un triunfo anunciado, el de Pérez Molina, pero no tan claro como se esperaba. Así lo valora Valeska Hesse, directora de la Fundación Friedrich Ebert en El Salvador, Guatemala y Honduras, en conversación con DW-WORLD. "Algunos pronósticos concedían días antes de las elecciones hasta un 45% de la intención de voto al candidato del Partido Patriota. Los resultados, en cambio, son significativamente inferiores", explica Hesse desde San Salvador.

El candidato de la "mano dura"

Ausnahmezustand in der Provinz Alta Verapaz in Guatemala

La violencia constituye un grave en Guatemala.

Que Perez Molina y Baldizón se disputen la presidencia guatemalteca en la segunda vuelta supone el triunfo de aquellos candidatos que -a ojos del electorado guatemalteco- prometieron una política de mayor firmeza contra la principal lacra que sufre hoy en día el país centroamericano: la violencia ejercida por el crimen organizado. Con un promedio de 18 muertes violentas por día, la tasa de homicidios en Guatemala multiplica por seis la media mundial e incluso supera los registros de zonas en guerra como Afganistán e Irak.

Cifras que hay que atribuir, en gran parte, a la creciente presencia de grupos de narcotraficantes, especialmente en el norte del país. Guatemala constituye ruta de paso obligada para el tráfico del 90% de la cocaína que es consumida en Estados Unidos, una ruta que se disputan los carteles de la droga. Desde enero de 2008, cuando Álvaro Colom asumió su tercer mandato como presidente del país, cerca de 22.000 personas han muerto de forma violenta en Guatemala.

Pero no sólo los carteles de la droga son responsables de la violencia en el país. También las bandas juveniles, las denominadas "maras", cuyo origen hay que buscar "en la falta de perspectivas y la pobreza" y cuyo combate exigiría, según la experta alemana, "tanto una lucha decidida contra la marginalidad como la creación de puestos de trabajo".  

¿Un militar ostentando el poder en Guatemala?

Así las cosas, los guatemaltecos no han dudado en conceder su apoyo mayoritario a las candidaturas de Pérez Molina y Baldizón. Entre otras propuestas, el primero pretende contratar a 10.000 policías y 2.500 soldados si finalmente es elegido para ocupar la presidencia del país. "Mano dura" con el crimen organizado, según las palabras del propio Pérez Molina, que en Guatemala sigue despertando controversia si quien la promueve procede del estamento militar.

De hecho, el papel del líder del Partido Patriota durante los años de la guerra civil en Guatemala sigue despertando controversia. Pérez Molina fue oficial de inteligencia militar durante el conflicto y, como representante del Ejército, participó en las negociaciones con la guerrilla que concluyeron en la firma del acuerdo de paz en 1996. Sus detractores le acusan de estar involucrado en torturas y actos de genocidio durante la guerra. Él, en cambio, niega las acusaciones y se reivindica a sí mismo como "general de la paz" por su papel en las negociaciones con la guerrilla.

Guatemala Wahlen 2011 FLASH-GALERIE

El 6 de noviembre habrá segunda vuelta: Pérez Molina o Baldizón

 

Populismo contra la violencia

Sea como sea, y pese al pasado más reciente, "el Ejército goza de la confianza de gran parte de la población a la hora de resolver el problema del crimen organizado", asegura Hesse. Pese a todo, la directora de la Fundación Friedrich Ebert en El Salvador, Guatemala y Honduras pone en duda la efectividad de las medidas propuestas por Pérez Molina: "se trata de la misma propuesta de solución militar llevada que en México no ha aportado resultados convincentes".

Y si la solución militar parece gozar del visto bueno de parte de la población, son muchos también los guatemaltecos que ven en las propuestas del otro candidato a la segunda vuelta, Manuel Baldizón, una salida a la violencia del crimen organizado. Sobre todo, la que supondría la introducción de la pena de muerte para criminales que participen en delitos graves como masacres: "la sociedad guatemalteca sigue siendo una sociedad relativamente conservadora. Hay mucha gente que ve con buenos ojos la pena de muerte", explica Hesse. Además, Baldizón prometió crear una guardia nacional compuesta por 25.000 efectivos.

¿Y ahora qué?

Pero los resultados de la primera ronda de las presidenciales en Guatemala no se explican solamente por las propuestas de Pérez Molina y Baldizón contra la violencia. También, según Hesse, "a la falta de otras alternativas, a lo relativamente conservador de la sociedad guatemalteca" y "al desastroso balance del gobierno del socialdemócrata Álvaro Colom".

Sea como sea, el futuro presidente de Guatemala será de corte claramente conservador. Probablemente el general retirado Pérez Molina, aunque para la representante de la Fundación Friedrich Ebert en Centroamérica el triunfo no será "tan holgado como se preveía hace pocas semanas". Además, habrá que ver cuál es el margen de maniobra que la composición definitiva del Parlamento guatemalteco concede al futuro mandatario. Y es que precisamente la reforma de la actual Ley Electoral, que propicia la atomización de la cámara guatemalteca, es uno de los numerosos retos que deberá asumir el futuro presidente del país.

Autor: Emili Vinagre
Editor: Pablo Kummetz

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