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Europa

Grecia, un escenario político fragmentado

Algo así no había ocurrido en Grecia en 60 años: tras las elecciones parlamentarias de este domingo, se espera que al menos nueve partidos tengan representación en el Congreso.

Un total de 19 partidos luchan por los 300 asientos del Parlamento griego. Y que uno de ellos se haga con la mayoría absoluta parece, a juzgar por las encuestas, poco probable. Hasta el estallido de la crisis financiera en 2009 corría la regla de que un partido o gobernaba solo o llamaba a nuevas elecciones para asegurarse una mayoría absoluta en el Legislativo. Esas pretensiones de poder no son menores, teniendo en cuenta las peculiaridades del sistema electoral griego, que da a la fuerza política más votada un “bonus” de 50 parlamentarios. Así se hace más viable un gobierno estable y se evitan largas negociaciones para los puestos de ministro.

En otras palabras: si el político izquierdista Alexis Tsipras o el jefe de los conservadores, Evangelos Meimarakis, consiguen solo un sufragio más que sus competidores, obtendrán los 50 asientos adicionales en el Parlamento. Pero incluso con esa bonificación, siempre según los sondeos, los ganadores podrían ser incapaces de gobernar sin un aliado, pues los votos se repartirán entre más partidos. Jorgos Tzogopoulos, politólogo y funcionario del think tank ateniense ELIAMEP, señala que “la razón de la fragmentación del paisaje político griego es la decepción e incluso la desesperación de muchos ciudadanos. Especialmente los jóvenes se están alejando de las fuerzas políticas establecidas y optan por apoyar a los nuevos movimientos. O, derechamente, no piensan votar”.

Los conservadores podrían dar la sorpresa.

Los conservadores podrían dar la sorpresa.

Peleas en la izquierda

El 47,37 por ciento alcanzado por la abstención en las elecciones europeas de 2009 quedó en los registros como prueba inconfundible de la crisis. En los años siguientes, el izquierdista Alexis Tsipras atrajo a muchos escépticos a las urnas. Si lo conseguirá una vez más sigue siendo una pregunta en el aire, en especial teniendo en mente las disputas internas del hasta hace poco gobernante partido Syriza. Luego de que el Parlamento aprobara un nuevo paquete de medidas de austeridad, dos docenas de parlamentarios abandonaron Syriza para fundar Unidad Popular. Para estas elecciones, este partido euroescéptico liderado por el excomunista Panagiotis Lafazanis quiere convertirse en una opción seria. Su declaración estándar dice: “Si tenemos que deshacernos de los acuerdos, dejaremos el euro y traeremos esperanza a Grecia con un programa de políticas progresistas”.

También la mayoría de la organización juvenil de Syriza ha renunciado a su lealtad a Tsipras. No está claro aún si se unirán a Unidad Popular, pero es una posibilidad. Y es probable que no se trate de la última escisión de Syriza, advierte Tzogopoulos: en las últimas semanas dentro del partido surgió el llamado “movimiento de los 53”, que supone una suerte de oposición interna. Se trata de 53 parlamentarios que votaron a favor del plan de austeridad, pero que advierten que rechazarán individualmente los cambios legales que permitirían concretar las medidas de ahorro. “La historia de la izquierda griega es rica en polarizaciones y quiebres”, dice Tzogopoulos. Prueba de ello es la actual oferta partidaria: además de Syriza y Unidad Popular, compiten los comunistas ortodoxos, los leninistas y la “Cooperación Anticapitalista”.

La soñada mayoría absoluta se ve lejos para Tsipras.

La soñada mayoría absoluta se ve lejos para Tsipras.



El “fenómeno Leventis”

La fragmentación de partidos le viene muy bien a un hombre que hasta hace poco era considerado un payaso político y que ahora se enfrenta a la oportunidad de su vida: Vassilis Leventis, 64, jefe de la Unión de Centro y por años profeta de cataclismos en programas televisivos de trasnoche. Desde 1984 Leventis proclama la caída de la economía, el sistema político corrupto y del establishment. Y ahora está a punto de acertar. Los votantes reconocen ese don: las primeras encuestas le daban a Leventis más del 5 por ciento, y si bien los sondeos más recientes le otorgan un 3,5 por ciento, eso sigue siendo suficiente para entrar en el Parlamento.

De repente, Leventis empezó a recibir invitaciones para hablar en la televisión, la misma que en los últimos 30 años apenas le había prestado atención. Un resumen del programa de gobierno de Leventis: “Cancelar las pensiones complementarias y rentas anticipadas. Reducir el número de parlamentarios a 150. Disminuir los salarios de los políticos en un 50 por ciento. Las pensiones de los expolíticos deberán ser cubiertas solamente con sus fondos de pensiones. Sencillamente eliminar las rentas de los 80.000 griegos más ricos del país, que ganan más de 33.000 euros al mes. Si tomamos esa clase de medidas audaces, Grecia estará de pie en dos meses”.