1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Economía

Gran fusión cervecera no preocupa a las marcas tradicionales

La fusión de los gigantes cerveceros InBev y Anheuser-Busch, da paso a una de las mayores concentraciones en ese sector económico y al surgimiento del grupo cervecero más grande del mundo.

default

Anheuser-Busch, fabricante de la marca Budweiser.


En Alemania, un país cervecero por excelencia, y con la mayor cantidad de empresas independientes en el sector, tres populares marcas hacen parte de la transacción: Becks, Löwenbräu y Spaten.

El Príncipe Luitpold de Baviera, productor de las tradicionales cervezas König Ludwig y Kaltenberg, vaticina nuevas fusiones de este tipo en el futuro cercano. En conversación con DW-WORLD, el cervecero bávaro estima que las marcas alemanas, que participan en la negociación entre InBev y Anheuser-Busch (Budweiser) se llevarán la peor parte.

Luitpold von Bayern

Luitpold de Baviera, en su restaurante de Múnich.

“Löwenbräu y Spaten son vistas como marcas marginales que están condenadas a morir, la marca alemana por la que apuesta InBev es Becks“ dice el príncipe bávaro y agrega que “el paso dado por los dos gigantes cerveceros va a desatar nuevas fusiones y con ellas se mueren la especialidad y la variedad“.

El aristócrata empresario, bisnieto del último rey Bávaro, se muestra de todas formas optimista de que en Alemania los efectos de esta gigantesca fusión no serán mayores: "en el mercado local la transacción no tiene gran significado, primordialmente sus efectos se sentirán en la cultura empresarial de las marcas alemanas de InBev; además, debido a la concentración, se incrementará el reto para la industria de maquinaría y distribución “.

Los grandes no son alemanes

Un detalle curioso de la fusión, cuyo valor alcanzó los 32.700 millones de euros, es que ninguno de sus protagonistas es alemán: InBev es una firma belga-brasileña y Anheuser-Busch proviene de los Estados Unidos.

Bayern mit Flagge

Luitpold de Baviera, heredero de una gran tradición bávara.

Pero ¿cuál es la razón por la que el país conocido internacionalmente por su fútbol y su cerveza no tenga una empresa entre los gigantes del sector? El Príncipe Luitpold afirma que las cervecerías alemanas eran demasiado pequeñas y apegadas a su lugar de origen en el momento en que se produjo la internacionalización en el sector.

Como consuelo queda que la firma norteamericana Anheuser-Busch fue fundada en 1870, en San Louis Missouri, por los emigrantes alemanes Eberhard Anheuser y Adolphus Busch.

¿Y los pequeños?

Tras la conformación, como efecto de la fusión, de la compañía cervecera más grande del mundo se podría pensar que los competidores pequeños empiezan a temblar. La firma del Príncipe Luitpold de Baviera es una de ellas, pero no ve grandes problemas, al contrario.

„ Me parece una pena pero yo cuento con que nos vamos a favorecer de la transacción pues nuestras competidoras en InBev (Löwenbräu y Spaten) van a sufrir mucho pues están ahora fuera del gran foco de la empresa“. Además, „siempre pasa mucha arena por donde ruedan grandes piedras“.

DW recomienda