1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Europa

Gobierno chino acusa a la Unión Europea de inmiscuirse en asuntos internos

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China acusó hoy a la Unión Europea (UE) de "injerencia" en los asuntos internos del país asiático, al rechazar la declaración emitida el pasado sábado por los ministros del Exterior del bloque comunitario sobre los recientes disturbios en el Tíbet.

"La cuestión del Tíbet es un asunto totalmente interno de China", dijo la portavoz del ministerio chino, Jiang Yu, en un comunicado difundido por Internet. Jiang subrayó que "ningún país extranjero u organización internacional tiene derecho a entrometerse" en los asuntos internos chinos.

Al término de la reunión que mantuvieron el sábado en la localidad eslovena de Brdo, los ministerios del Exterior de la UE dieron a conocer una declaración sobre el Tíbet en la que llamaron al "cese de la violencia" y exigieron que "las personas arrestadas sean tratadas conforme a las normas internacionales".

Asimismo, la UE llamó a las autoridades chinas a garantizar la "transparencia informativa y, por ende, el libre acceso de la prensa al Tíbet", y pidió un "diálogo sustancial y constructivo sobre temas clave como la preservación de la lengua, la cultura, la religión y las tradiciones tibetanas".

La portavoz del Ministerio del Exterior chino afirmó que la declaración de la UE podría enviar una "señal equivocada" a la comunidad internacional y "alentar a los separatistas tibetanos a cometer crímenes violentos".

"Esperamos que la UE y sus países miembros establezcan una clara distinción entre lo que es correcto y lo que es falso, que condenen explícitamente los crímenes violentos como las palizas, los destrozos, saqueos e incendios, así como a los delincuentes, y eviten aplicar un doble rasero", señaló la portavoz en su declaración.

Las manifestaciones independentistas realizadas el 10 de marzo con motivo del 49 aniversario del fallido levantamiento tibetano contra el dominio chino degeneraron cuatro días después en disturbios en Lhasa, la capital de la región autónoma china del Tíbet. Según el gobierno chino, la violencia dejó 19 muertos, pero el gobierno tibetano en el exilio aseguró que unas 140 personas murieron, la mayoría de ellas tibetanos abatidos por disparos de la policía china.