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Europa

Gobierno británico bajo presión por extravío CDs datos personales

La desaparición sin dejar huella de dos CDs con numerosos datos personales de 25 millones de británicos ha puesto al gobierno británico bajo gran presión. El primer ministro, Gordon Brown, se disculpó ante la cámara de los comunes en Londres por las 'molestias y preocupaciones' causadas.

Por su parte, el canciller del Tesoro, Alistair Darling, habló de un 'accidente castastrófico', aunque destacó que no hay riesgo de que los CDs con información sobre los receptores de ayuda infantil caigan en 'manos equivocadas', ni señales de una acción criminal. Darling rechazó dimitir, asegurando que 'no huirá cuando la situación se ponga difícil'.

Mientras, los bancos pidieron a sus clientes que vigilen con más cuidado los movimientos de sus cuentas.

Sin embargo, la agencia de protección crediticia Experian advirtió que los británicos deberán temer durante años ser víctimas de estafadores, pues se encuentran ante un elevado riesgo de robo de identidad. Si los CDs caen en malas manos, niños en edades de entre 15 y 17 años se verían especialmente afectados, pues los estafadores podrían esperar a que éstos cumplieran 18 y solicitar tarjetas de crédito a su nombre y hacer uso de ellas. Los falsificadores tendrían 'información suficiente para los próximos años, consideró'.

Los CDs contenían datos personales como el nombre, detalles bancarios, direcciones y números de la seguridad social de casi la mitad de la población británica. Desaparecieron el pasado 18 de octubre cuando un empleado de bajo rango de la autoridad fiscal británica los grabó en dos CDs y envió por correo desde una sucursal en Washington, en el noreste de Inglaterra, al Tribunal de Cuentas de Londres, don de nunca llegaron.

La policía continua con la búsqueda, sin éxito hasta el momento, mientras Brown ordenó una revisión del sistema de seguridad de datos en todos los organismos del gobierno.

El escándalo se cobró ayer la primera víctima con la dimisión del presidente de la autoridad fiscal británica HMRC, Paul Gray, pero la oposición cuestiona también la continuación de Darling al frente de la Cancillería del Tesoro. Darling se negó a dimitir y Brown destacó hoy ante el parlamento el 'sobresaliente trabajo' de su estrecho amigo.