GM, Chrysler, Opel y Daimler: todos en crisis | Economía | DW | 17.02.2009
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Economía

GM, Chrysler, Opel y Daimler: todos en crisis

La situación no pinta rosa para nadie, pero a la industria automotriz le tocan gamas muy oscuras. Daimler informa de estrepitosas pérdidas; GM da manotazos para salvarse y las puertas de Opel amenazan con cerrarse.

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Sobre todo en el segmento de lujo las ventas han bajado

En Alemania son sobre todo los constructores de automóviles de la clase superior los que perciben claramente el retraimiento del consumo y los subsidios estatales para la adquisición de autos nuevos no les ofrecen ninguna esperanza, pues no tendrán efecto en el segmento de lujo. Hace pocos días se dio a conocer que los dos gigantes alemanes del ramo, Daimler y BMW, proyectarían cooperar más estrechamente. Luego vino la noticia de que el beneficio neto de Daimler ha caído en un 65 por ciento respecto al año anterior: en 2008 éste se redujo a 1.400 millones de euros; 4 mil millones de euros fueron en 2007.

Dieter Zetsche -presidente del grupo que incluye Mercedes Benz, Smart, Maybach y AMG- explicó en rueda de prensa que esta estrepitosa caída se origina en la crisis de ventas que atraviesa el sector automotor internacional; su participación en el vapuleado fabricante estadounidense Chrysler, del que todavía posee el 19,9 por ciento, también sería responsable en estas tristes cifras.

El beneficio operativo bajó de los 8.700 millones de euros de 2007 a 2.700 millones de euros en 2008. Según informa la empresa, en la próxima asamblea general de accionistas se propondrá el pago de un dividendo de 0,60 euros por acción; de dos euros fue hasta 2008. La decisión se fundamenta en el convencimiento de que la crisis aquejará todo el año en curso al barco insignia del ramo automor alemán.

LKW Fabrik Daimler in Wörth

La vía estaba libre hace un año

Hace un año todo era distinto

“El año anterior anuncié en este mismo lugar que los semáforos estaban verdes, que la vía estaba libre. En el primer semestre avanzamos a toda velocidad y las ventas fueron estupendas. Entretanto la vía se ha llenado de impedimentos”, confesó Zetsche.

El optimismo escasea. Aunque Zetsche subrayó la fortaleza de la empresa, recalcó que la crisis afectará a todo el grupo y que no cabe esperar que las ventas mejoren. Con diversos programas para recortar gastos y para aumentar la eficiencia –como usar el mismo tipo de piezas para diversos modelos-, Daimler pretende capear este huracán y ahorrar unos cuantos miles de millones de euros.

Los empleados no podrán contar con ningún beneficio adicional y se ampliará el período de jornadas laborales reducidas, al que se acogen en este momento unas 50.000 personas de la empresa. En esos períodos, el trabajador deja total o parcialmente de laborar, pero percibe buena parte de su sueldo; éste es financiado en parte por la empresa y el resto por las cajas federales. En los últimos 15 años, Daimler no había tenido que recurrir a este instrumento de la ley laboral, cuyo fin es conservar las plazas de trabajo.

Siga leyendo: ¿Se cerrarán las puertas de Opel?

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