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Política

Gaddafi levanta controversia en París

Aumenta la polémica por la visita del líder libio Muammar el Gaddafi a París, después de que Gaddafi contradijera a su anfitrión, Nicolás Sarkozy, de que hubieran hablado sobre los derechos humanos en Libia.

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El preisdente francés, Nicolás Sarkozy, a la derecha, habla con el líder libio, Muamar el Gadafi.


Divergencias las hay, incluso hay que dejarlas en claro, pero que dos mandatarios se contradigan respecto al contenido de sus conversaciones es algo inusitado. A quién creer, a Muammar el Gaddafi o a su anfitrión, el presidente francés, Nicolás Sarkozy. Gaddafi negó que su homólogo francés haya abordado la situación de los derechos humanos en Libia. Sarkozy en cambio, reiteró haber exhortado a Gaddafi a progresar más en ese campo.

“Yo y el presidente Sarkozy no hemos abordado ese tema”, dijo Gaddafi durante una entrevista con el canal France 2, aludiendo a los derechos humanos. Gaddafi reconoció tener una buena amistad con su homólogo francés, pero subrayó que tan sólo hablaron sobre los contratos de cooperación entre ambos países. Esta contradictoria versión de los hechos y el boicot de los diputados socialistas, verdes e incluso algunos de la mayoría gubernamental, a la recepción ofrecida a Gaddafi en la Asamblea Nacional, marcaron el segundo de los cinco días que durará la visita oficial del líder libio en París. Aunque Gadafi no subió a la tribuna de oradores como lo han hecho otros mandatarios, el presidente del grupo socialista, Jean Marc Ayrault, expresó su malestar por la estancia del líder libio en la Asamblea.

El país de los derechos humanos

Gaddafis Übernachtung in Belgien, ein Beduinen Zelt

La tienda beduina en donde pernocta el líder libio.

De por sí la llegada del líder libio ha estado acompañada de críticas y protestas del mundo intelectual y del mismo gobierno de Sarkozy. No escandaliza que se reciba a un dictador pero sí que sea en el día internacional de los derechos humanos y que se haga con toda la pompa que marca el protocolo. “En el país de los derechos humanos algo así no pasa inadvertido, no se recibe a un terrorista y secuestrador en una visita oficial”, afirma Bernard Henri Lévy.

Gadafi será huésped del gobierno francés hasta el sábado y se ha hecho notar instalando su tienda beduina en los jardines del Palacio de Marigny, la residencia donde Francia aloja a los jefes de Estado extranjeros. Y por lo demás se ha hecho notar circulando por la capital francesa a bordo de una limusina blanca que es flanqueada por una comitiva de más de 100 vehículos. No es para menos, es la primera vez desde hace 37 años que el líder libio pisa la ciudad luz. Entonces fue recibido por Georges Pompidou.

Nicolas Sarkozy mit Moammar Gadhafi in Libyen

Sarkozy y Gadafi en Libia.

Gesto de agradecimiento

La invitación a Gaddafi es un gesto de agradecimiento de Sarkozy por la liberación de las enfermeras búlgaras y el médico palestino, en cuya negociación intervino su ex esposa Cecilia. Habían recibido una condena de muerte por haber infectado supuestamente de sida a niños libios. El gobierno francés se frota las manos por los contratos millonarios que firmará Gaddafi con empresas galas durante su visita. Libia ya ha comprado 21 aviones Airbus y equipo militar por un valor de 4,5 millones de euros, también ha adquirido 14 aeronaves y 35 helicópteros militares. Se estima que el total del valor de la cooperación libio-francesa ascenderá a 10 000 millones de euros.

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