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Europa

Frío equilibrio tras la visita de Putin

Poco espacio de juego, ambiente frío. Los expertos rusos evalúan la primera reunión entre Putin y Macron alejados de excesivos optimismos ni pesimismos. El presidente francés trata de dejar su impronta.

"A pesar de los notables resultados que algunos auguraban, la reunión fue muy fría", dice Tatiana Stanovaia. "En las cuestiones conflictivas, ni Putin ni Macron quisieron entrar en detalles". Así describe la experta, residente en París, del Centro Ruso de Tecnologías Políticas el primer encuentro entre ambos mandatarios. La guerra en Siria o en Ucrania, con las consecuentes sanciones occidentales, estrechan las posibilidades de un acercamiento entre Moscú y París.

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Fue una visita inusual en muchos aspectos. Que Putin fuera a ir a París invitado por Macron sólo se anunció una semana antes del viaje. Desde la anexión de Crimea por Rusia, el jefe del Kremlin es un visitante poco habitual en Europa occidental, pero a Francia siempre volvía. El pasado otoño, sin embargo, canceló un viaje a París: debía haber diferencias con el entonces presidente François Hollande.

Macron muestra entereza, Putien espera

Las espectativas eran ahora incluso mayores. En Rusia llamó la atención que no se recibiera a Putin en el Elíseo, sino en Versalles. La razón oficial para este trato especial es una exposición sobre el zar Pedro el Grande. Pero tras la visita los analistas trazan una reunión insustancial. "Muchos tenían la sensación de que la reunión no había discurrido ni en un ambiente especialmente tenso, ni positivo", afirma a DW Alexei Chijachev, del Consejo para la Política Exterior, centro de análisis cercano al Kremlin.

El especialista en Francia señala, desde San Petersburgo, que ha sido más bien una presentación oficial entre ambos mandatarios. Macron había advertido previamente de un diálogo difícil con Rusia. Y busca hacerse un sitio en el escenario político mundial. "También Putin ha guardado las formas manteniéndose a la espera, porque sabe que las decisiones importantes se toman en reuniones de formato más amplio" dice Chijachev. En la cuestión de Ucrania, por ejemplo, fue el llamado formato de Normandía, con el que Francia, Alemania, Rusia y Kiev buscan desde 2014 una solución política a la guerra en el este del país. Chijachev ve probable que Macron se limite a continuar aquí la política de su predecesor, François Hollande.

Macron, más difícil para Putin que Hollande

Tatiana Stanovaia, por su parte, ve una diferencia fundamental entre Macron y Hollande: este fue demasiado pasivo. Macron busca un papel para Francia en la resolución de los conflictos internacionales. Así, tras la reunión con Putin, anunció iniciativas como la creación de un grupo de trabajo para Siria o un foro de la sociedad civil con Rusia. Macron puede resultar un socio más difícil para Putin, presume la experta rusa. Él ofrece a Moscú una especie de "matrimonio de conveniencia": "tenemos un problema común con el terrorismo que no podemos resolver sin Rusia". No hay ningún deshielo a la vista, y sí el riesgo de un nuevo enfriamiento.

Karikatur von Sergey Elkin - Putin und Macron

Caricatura de Sergey Elkin: Rusia Today y Sputnik son, para Macron, "instrumentos de influencia" y "propaganda".

Un adelanto del nuevo tono lo proporcionó Macron al final de su rueda de prensa con Putin. Un periodista ruso le preguntó por qué sus colegas de los medios rusos RT y Sputnik habían sido vetados en su campaña electoral. Macron les acusó de haberle difamado y los tildó, delante de Putin, de instrumentos de "propaganda". Tales declaraciones son habituales en campaña electoral, pero muy inusuales en un presidente, advierte Alexei Chijachev.

El diálogo con Putin va a ser complicado si Macron sigue hablando desde esta "lógica de confrontación". De acuerdo conTatiana Stanovaia, para él es un asunto personal. Si Moscú no encuentra la manera de calmar los ánimos, no se deben esperar gestos amables de Macron en dirección a Moscú.

Autor: Roman Goncharenko (LGC/ CP)

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