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Ecología

Exxon y Rosneft planean extracción de crudo en el Ártico

A dos años del derrame de petróleo en el Golfo de México, Exxon y la rusa Rosneft planean cooperación en Ártico, un peligro potencial, ya que un derrame en esa zona sería una catástrofe de terribles consecuencias.

Iceberg en las cercanías de Noruega.

Iceberg en las cercanías de Noruega.


En la región del Ártico se presume la existencia de aproximadamente un 13 por ciento de las reservas mundiales no exploradas de petróleo, y de alrededor de un tercio de las mismas de gas. Desde que el cambio climático derritió el hielo en la superficie del Océano Ártico, los grandes grupos petroleros compiten para adueñarse de esas reservas. El alza en el precio del petróleo, así como el deseo de independizarse de la importación de crudo, han hecho crecer aún más el interés en descubrir y explotar nuevas fuentes de energía.

Cooperación en lugar de “guerra fría”

En 2011 había fracasado un acuerdo entre el grupo ruso Rosneft y el estadounidense BP. La cooperación entre ambas grandes petroleras no se llevó a cabo sino luego de casi un año de negociaciones, durante las cuales el Gobierno ruso debió hacer concesiones en cuanto a aspectos impositivos y tarifarios del sector energético. “Los expertos dicen que el proyecto es tan ambicioso como los viajes al espacio o a la Luna”, dijo el viceprimer ministro ruso Igor Sechin durante una presentación en Nueva York. Las petroleras Exxon y Rosneft planean invertir en la cooperación más de 380.000 millones de euros -unos 500.000 millones de dólares.

Asociaciones de protección al medio ambiente advierten, sin embargo, sin cesar acerca de los peligros de un eventual accidente, es decir, de un derrame de petróleo en la zona, que alberga un ecosistema por demás sensible. Greenpeace, por ejemplo, subraya que el claro perdedor de la apuesta conjunta de Exxon y Rosneft –que ya fue dada a conocer en agosto de 2011, pero que fue presentada recientemente- es el ecosistema del Ártico. “Una catástrofe como la del Golfo de México tendría consecuencias mucho peores en el Ártico”, asegura Jörg Feddern, experto en la materia de Greenpeace. Por estos días se informó sobre enfermedades y malformaciones que afectan a los peces en la región del Golfo de México, y los científicos suponen que la causa reside en los productos químicos que se utilizaron para disolver el crudo tras el accidente. Y, después de 20 años del accidente, en Alaska todavía se pueden hallar restos de crudo provenientes del desastre causado por el buque Exxon Valdez.

Lasplataformas petroleras del Ártico deben ser resistentes a los hielos, como esta, en el Mar Caspio.

Lasplataformas petroleras del Ártico deben ser resistentes a los hielos, como esta, en el Mar Caspio.

Un estudio encargado por la compañía internacional de seguros Lloyds también alerta acerca de los enormes riesgos que comportan todos los emprendimientos con fines económicos en la región ártica. Charles Emmerson, del grupo de expertos Chatham House, que llevó a cabo el estudio a pedido de Lloyds, habla de “gigantescos costos, riesgos medioambientales y una gran incertidumbre”. Y subraya que se necesita urgentemente de claras medidas políticas, de un control a conciencia de los posibles riesgos y de la urgencia de llevar a cabo investigaciones científicas para superar los desafíos que presuponen este tipo de proyectos.

Estudios medioambientales antes de perforar

También John Farrel, gerente de la Comisión de Investigación del Ártico, una agencia de investigación estadounidense, subraya la necesidad de reunir más cantidad de información acerca de la región. El Ártico se calienta al doble de la velocidad que el resto del planeta. Y es sumamente improbable que las investigaciones puedan seguirle el ritmo a la actual carrera por explotar los recursos energéticos de la región.

El groenlandés Aqqualuk Lynge es presidente de la organización inuit Consejo Circumpolar, cuya tarea es advertir sobre la urgencia de respetar la sostenibilidad en la explotación de los tesoros naturales del Ártico. Lynge critica la velocidad con la que progresa el desarrollo en ese sentido. Y pone en duda si el hombre realmente posee la capacidad tecnológica como para perforar en las aguas árticas de manera segura, sin poner en peligro a los lobos marinos y las ballenas que habitan en ellas. Lynge representa a los alrededor de 160.000 inuits que viven en las regiones árticas de Alaska, Canadá y Chukotka (Rusia).

La infraestructura deja mucho que desear

Activistas de Greenpeace protestan contra plataforma de la la Leiv Eiriksson: Elijan la energía limpia ya.

Activistas de Greenpeace protestan contra plataforma de la la Leiv Eiriksson: "Elijan la energía limpia ya".

Las perforaciones y el transporte de crudo en el Ártico suponen un enorme desafío para la seguridad y la infraestructura. Jörn Harald Andersen es asesor de la Asociación Mares Limpios de Noruega (NOFO, por sus siglas en noruego), que apoya a las empresas que desempeñan tareas en aguas de ese país a combatir la suciedad ocasionada por el petróleo.

“Cuanto más al norte trabajamos, menos luz hay en invierno”, explica Andersen. Además, las malas condiciones de visibilidad debidas a la niebla, a las bajas temperaturas, así como a la escasa infraestructura son un factor importante. “Debemos transportar mucha cantidad de equipos y personas. Y apenas contamos con apoyo en el lugar, aparte de que la logística se dificulta mucho más que en otros lugares”, dice el experto. A pesar de eso, Andersen está convencido de que su grupo podría enfrentarse sin problemas a un eventual accidente petrolero en el hielo.

El ecosistema, bajo presión

La catástrofe en el Golfo de México acabó con la vida de numerosos animales.

La catástrofe en el Golfo de México acabó con la vida de numerosos animales.

Grupos de ecologistas, sin embargo, piensan de modo distinto. Tanto Vida Salvaje (WWF) como Greenpeace dudan de que la industria petrolera esté lo suficientemente preparada para enfrentar las consecuencias de una catástrofe. Y el Acuerdo sobre Búsqueda y Salvamento en el Ártico, firmado en mayo de 2011 por los Estados miembros del Consejo Ártico, no es suficiente en absoluto para garantizar la seguridad si se amplía la explotación petrolera y el transporte de crudo en la región, según explica Frida Bengtsson, de la central noruega de Greenpeace. El inmenso territorio del Ártico es de muy difícil acceso en caso de producirse una pérdida durante las perforaciones o el transporte. “Esa es, según mi opinión, la mayor amenaza inmediata para el ecosistema del Ártico”, subraya la activista. Además, dice que le preocupa sobremanera los efectos a largo plazo en cuanto al calentamiento global, que se acentuaría aún más a causa de la incineración del crudo.

Autora: Irene Quaile/ Cristina Papaleo
Editor: Enrique López

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