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Deportes

Exitoso fútbol de inmigrantes

Eran una asociación de vecinos, todos extranjeros. De fútbol callejero han ascendido a la cuarta división del fútbol alemán. Su primer partido tiene lugar en Chemnitz.

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Türkiyemspor: un ejemplo de integración

No disponen de un campo de entrenamiento propio; su organización es, desde el punto de visto germano, caótica; y tienen éxito. La asociación Türkiyemspor, fundada en Berlín por migrantes turcos hace 40 años, ha logrado subir a la cuarta división. Después del Hertha BSC y el FC Unión, es el once con más fuerza de la capital alemana.

Un poco freak

Uwe Erkenbrecher, su entrenador, trabaja con ellos hoy en el Parque Jahnsport del colorido barrio berlinés Prenzlauer Berg. Ayer entrenaron en el barrio turco de Kreuzberg; mañana… ya se verá. Con un mini campeonato interno, los exóticos del fútbol se preparan para su primer partido oficial en la Liga Regional. Para ello, este equipo deja que desear en cuanto a organización, opinan observadores.

Oranienstraße, Kreuzberg, Berlin

Kreuzberg, Berlín

Su entrenador cuenta que ya se ha acostumbrado a este organigrama tan poco alemán. Le gustan las situaciones extremas; tanto que aceptó irse por algunos meses de asistente de entrenador a Esteghlal Teherán. “Un poco freak sí que tienes que ser para trabajar con Türkiyemspor. El contexto cultural y las estructuras sociales que hay en torno al equipo son diferentes a cualquier otra asociación del país”, cuenta Erkenbrecher.

Organización poco alemana

Hay que admitir que una buena porción de ese caos se debe a que aún no tienen un campo propio de entrenamiento. Para Erkenbrecher -jugador del Werder Bremen en los años 70 y entrenador de diversos equipos de segunda y tercera división desde hace una década- estas estructuras poco rígidas no son del todo negativas: “Estoy desde hace poco en Berlín y esto me da la posibilidad de conocer rincones nuevos de la ciudad”. También porque no disponen de casa propia hay que ser flexible: hoy se juega contra un equipo juvenil, mañana contra una asociación de jubilados.

“Me recuerda un poco al fútbol callejero; no conocemos a los muchachos del campo de al lado. Es un poco como volver a las raíces, a la concepción del deporte como pasatiempo”, anota el ex profi del Werder Bremen. Desde el 1 de julio trabaja para Türkiyemspor; la mayoría de los jugadores, sin embargo, patea la pelota después de su trabajo.

Fútbol y profesión

El co entrenador Erdal Güncü es asistente de maestro y sabe que con ese presupuesto tan estrecho es mucho lo que se exige de los jugadores. “Por otro lado, eso es bueno, porque en la Liga Regional pasamos por underdogs, por eliminables. Claro que se desea otras condiciones de entrenamiento, por otro lado es bueno estar concientes de lo dónde estamos; es bueno para el espíritu deportivo”, comenta Güncü. Türkiyemspor busca jugadores; 17 jugadores son nuevos; todos tienen que familiarizarse.

El idioma de entrenamiento es el alemán; entre tanto sólo la mitad de los jugadores son turcos. Africanos, norteamericanos y algunos alemanes lo conforman también. La nacionalidad no es un criterio para escogerlos, cuenta Erkenbrecher para quien “las diferencias entre los jugadores son interesantes; dependiendo de donde vengan, piensan y juegan de otra manera”. Un desafío representa este grupo multiculti para él. “Lo especial de Türkiyemspor es el flair del equipo; demostramos que los hijos de inmigrantes pueden destacar en el deporte”, dice un jugador.

Fuera del campo

Türkiyemspor asume tareas sociales. Intenta, por ejemplo, atraer a muchachos de la calle; en 2007 obtuvo el Premio de Integración de la Federación Alemana de Fútbol por su labor con equipos juveniles femeninos.

El ascenso de Türkiyemspor trae algunos problemas consigo. Lleva un nombre extranjero, su origen es obrero. En ciertas regiones del este alemán no los ven con buenos ojos. Leipzig o Halle podrían ser problemáticos, pues como dice Güncu “siempre hay locos en el fútbol”. Para demostrar que el gobierno no los deja solos, el encargado de Integración viaja a Chemnitz a apoyar a este “ejemplo de integración” en su primer enfrentamiento en las ligas oficiales.