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Mezquinas intrigas

11 de noviembre de 2011

El rol de Alemania y el del Banco Central Europeo en el rescate del euro, así como los cambios políticos producidos en la eurozona debido a la crisis financiera son tematizados por editorialistas.

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"Peligro de inflación".
"Peligro de inflación".Imagen: Fotolia/interlight


Frankfurter Rundschau, de Fráncfort: “Las élites políticas de Grecia han jugado un mezquino juego de intrigas. Sobre todo el líder de la oposición, Antonis Samaras, que se negó durante meses a acceder a todo tipo de compromiso y no cedió hasta el último minuto, cuando notó que, de fracasar, pasaría a ser el chivo expiatorio. Existe un gran peligro de que ganen peso las fuerzas populistas, que no ofrecen ninguna alternativa a las medidas radicales de ahorro, y que han empujado a ese país a la recesión.”

"Eurozona, en manos del BCE y de Alemania"

The Times, de Londres. “Aunque de mala gana, los alemanes deben apoyar al Banco Central Europeo (BCE) para salvar al euro. La única salida es pagar las deudas a través de un aumento de la masa monetaria o cantidad de dinero en la economía. Claro que los políticos alemanes están preocupados por el peligro inflacionario que eso implica. Pero la pasividad les puede salir mucho más cara. Si el euro colapsa bajo el peso de créditos tóxicos, la economía alemana se resentirá gravemente. No hay soluciones plausibles, sino sólo la lógica inflexible de una unión monetaria que encadena a economías muy diferentes y que ha causado mucho mal. El rescate de la eurozona está en manos del Banco Central Europeo, y Alemania le ha atado las manos. La única oportunidad de Europa es que Alemania se decida por la inflación, dando así libertad de acción al BCE.”


“No quedarse de brazos cruzados”

Nepszabadsag, de Budapest: ”Un fantasma recorre Europa. Un verdadero Fantomas que derrumba a un gobierno después del otro. Entre las víctimas está el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, además de Silvio Berlusconi en Italia, y pronto se les sumará el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero. No se trata de cambios habituales, determinados simplemente por elecciones, sino de cambios impuestos desde afuera. (…) Más allá de la indignación que causa que los mercados financieros –que nadie votó- se entrometan derrocando gobiernos, se debe reconocer también que los políticos no pueden quedarse de brazos cruzados cuando están en juego la credibilidad y la solvencia de sus países.”

“Ya no vale improvisar”

Neue Zürcher Zeitung, de Zúrich: “Grecia recibirá por fin el tramo del préstamo que necesita y eso hará que los mercados se tranquilicen, tal vez, por un tiempo. Pero la paralizante discusión política continuará, máxime ahora que comienza la campaña electoral. Los países prestamistas deben insistir en obtener garantías de los dos grandes e impredecibles partidos griegos sobre la concreción de las medidas de austeridad. Si la élite política, desacreditada ante los ojos de la población, no acepta ciertas limitaciones a su soberanía y no coopera seriamente con el plan de ahorro, tendrá que despedirse del euro. Ya no vale improvisar.”


"Europa de dos velocidades no es la solución"

El País
, de Madrid: “Europa promete estancamiento y recesión, al menos durante 2012. (…) La cuestión es si esta predicción de más sufrimiento económico, más paro y menos riqueza puede conjurarse de algún modo. (…) La opción de las dos velocidades nada soluciona. Implicaría una pérdida de riqueza global inaceptable incluso para Alemania y Francia. Una salida razonable para la recesión inducida por la deuda, sugerida sotto voce desde el G-20, es que los países de la zona que no tienen problemas de déficit (Alemania, Países Bajos, Austria y Finlandia) apliquen políticas fiscales expansivas, para aumentar el gasto, la demanda y las importaciones. Alemania se dispone a reducir los impuestos, pero lo cierto es que es una respuesta a la subida del IVA, que Schäuble considera excesiva. No existe política consciente de incentivar la demanda; más bien lo contrario, cualquier atisbo de relajación sería considerado en Berlín como anatema.”

Autora: CP/ dpa
Editor: Pablo Kummetz