1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

América Latina

"Estamos ante la revitalización de lo político"

El balance del gobierno de Cristina Kirchner está marcado por problemas económicos, por la polarización de la sociedad argentina, pero también por ciertos avances en derechos civiles, con una "revitalización" política.

Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de Argentina.

Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de Argentina.

Luego de que Daniel Scioli ganara, el 9 de agosto de este año, las elecciones primarias (PASO), la antesala de las presidenciales, a realizarse el 25 de octubre próximo, el candidato kirchnerista es, según encuestas, el favorito para ocupar el sillón de Rivadavia en la Casa Rosada. Pero sea quien fuere el que gane, tendrá que vérselas con muchos asuntos que hereda del desempeño de Cristina Fernández de Kirchner en el cargo. Algunos aspectos claves, como los problemas a nivel económico, la polarización de la sociedad argentina, la corrupción y la falta de seguridad jurídica marcan el balance de estos años de gobierno de la presidenta argentina. En una encuesta realizada por Isonomía Consultores del 26 de junio pasado, la popularidad de la presidenta continúa, sin embargo, en un 50 por ciento, lo que denota un fuerte apoyo en un momento de transición hacia un cambio en el poder. De hecho, el kirchnerismo sigue teniendo mayoría en el Congreso y está fuertemente establecido en las instituciones.Los argentinos despiden a Cristina Kirchner con un alto nivel de aprobación, en comparación con niveles de un 25 por ciento para Michelle Bachelet, en Chile, o de un 8 por ciento para Dilma Rousseff, en Brasil.

Jorge Capitanich, jefe de Gabinete (izq.), Cristina Fernández y Axel Kiciloff, ministro de Economía.

Jorge Capitanich, jefe de Gabinete (izq.), Cristina Fernández y Axel Kiciloff, ministro de Economía.

Una gran debilidad de su gobierno sigue siendo, sobre todo, la economía. El ministro de Economía, Axel Kicillof, no quiere hacer reformas a pocos días de las elecciones y evita recortes así como una devaluación, ante la sobrevaluación del peso. A pesar de eso, y de tres huelgas generales convocadas por los grandes sindicatos, los argentinos consideran que la gestión de la presidenta fue positiva en temas como la Asignación Universal por Hijo, la nacionalización de la petrolera YPF y de Aerolíneas Argentinas y leyes como la del matrimonio igualitario. Pero el balance económico es negativo: “El gobierno deja una economía en la que problemas estructurales, como la elevada tasa inflacionaria y el progresivo déficit fiscal, y coyunturales, como el cepo cambiario, conviven con aumentos en los niveles de consumo y de inversión en infraestructura”, explica María Soledad Gattoni, investigadora en Ciencias Sociales invitada por el Instituto ILAS GIGA, de Hamburgo, en entrevista con Deutsche Welle.

Al mismo tiempo, los avances en materia de economía social generados por iniciativas como la Asignación Universal por Hijo (AUH) se ven desdibujados, según la experta, por la falta de transparencia en los índices de pobreza, constreñidos, además, por la disminución de la demanda internacional de las commodities y por los plazos y montos de una deuda externa en la cual todavía sigue abierta la pelea con los holdouts o “fondos buitre”.

Los “grandes errores” de Cristina Kirchner

Como grandes errores se le achaca al gobierno de Cristina Kirchner, entre otras cosas, el haber nombrado vicepresidente a Amado Boudou, que está acusado en varias causas de corrupción, y el acuerdo con Irán, cuando justamente la Justicia argentina comprobó que líderes iraníes fueron los autores intelectuales del atentado a la mutual judía AMIA, en 1994, que dejó 85 muertos cuyos familiares aún siguen reclamando que se castigue a los culpables. Su mandato quedó marcado recientemente sobre todo por la muerte –tampoco aún esclarecida- del fiscal Alberto Nisman, el 18 de enero de 2015, quien se preparaba para presentar una denuncia por complicidad en el caso AMIA contra la presidenta cuatro días más tarde. “A nivel de fortalecimiento institucional y equilibrio entre poderes aún quedan desafíos pendientes. El aumento de causas de corrupción tanto por parte del oficialismo como del espectro opositor dan cuenta de la necesidad de instrumentar nuevas y más efectivas medidas de transparencia y rendición de cuentas”, señala la experta.

En cuanto a la libertad de prensa, tampoco se puede hablar de un panorama totalmente positivo. Entre los más graves problemas que limitan la libertad de información está “el uso de recursos públicos para montar gigantescos aparatos comunicaciones destinados a la deslegitimación del periodismo independiente y de la oposición”, criticó hace poco la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), con sede en Charleston, EE. UU.

Importantes avances en derechos civiles

“En el terreno social, el gobierno de CFK realizó diversos avances en materia de derechos cívicos y desarrollo científico y tecnológico”, remarca la experta. "En materia social", continúa, "la Asignación Universal por Hijo consolidó un piso de inclusión que fue complementado con programas de políticas públicas federales en materia de inclusión digital y acceso a la cultura. La sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario, pionera en la región, constituyó un avance en materia de derechos políticos y de ampliación de ciudadanía. Estas medidas son arriesgadas y desafiantes en términos de la agenda política, y como tales generan posiciones contrapuestas dentro del conjunto de la sociedad y del espectro político”, subraya María Soledad Gattoni.

En cuanto a la popularidad, es importante inscribir el gobierno de CFK en el marco del periodo que se inició con el gobierno de Néstor Kirchner, dice. Según la experta, “en este balance se debe subrayar que estamos ante la presencia de un gran capital político en potencia y de una revitalización y disputa por el sentido de lo político. Esto necesariamente impacta en la apertura de nuevos canales de diálogo como así también de confrontación y conflicto”.