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Europa

"España quiere estar en cabeza de carrera"

Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España, ha estado de visita en Alemania. El país recupera su pulso económico, pero aún se ciernen sombras en el panorama, como el desempleo y las próximas elecciones.

Quienes defienden las recetas anticrisis europeas, con la canciller alemana, Angela Merkel, a la cabeza, encuentran en España buenos argumentos. Los indicadores económicos decisivos de la cuarta economía más grande de la Eurozona apuntan hacia arriba con vigor. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que estuvo de visita en Berlín durante el lunes y el martes (01.09.2015), se reunió con la canciller y con líderes empresariales de ambos países. Rajoy ha anunciado para este año un crecimiento del 3,3 por ciento. "España quiere estar en cabeza de carrera entre los países europeos", escribió en el diario económico Handelsblatt. Pero las cifras de desempleo siguen siendo inquietantes y las próximas elecciones nacionales y locales provocan incertidumbre.

Así pues, el cielo no está completamente despejado. Tanto a nivel nacional como internacional se ha elevado el pronóstico de crecimiento para España, pero siempre y cuando "no existan circunstancias desfavorables internas y externas", tal y como recalcó la agencia de inversiones alemana GTAI. Las incertidumbres dependen sobre todo de la evolución política interna. A finales de septiembre habrá elecciones en Cataluña, cuyo actual Gobierno quiere la independencia de la región y para lograr su objetivo espera ser reelegido. Hacia finales de año habrá elecciones generales y ahí se especula con un gran avance del partido Podemos. En realidad, las encuestas más recientes no pintan las cosas tan bien para ellos como hace pocos meses, pero eso puede cambiar de nuevo. Y con el caso de Grecia se ha visto cómo un cambio radical puede dar la vuelta a una buena tendencia económica.

Si gana Rajoy, que gobierna desde finales de 2011 con la mayoría absoluta de su Partido Popular, las cosas permanecerán como hasta ahora. "Estabilidad, disposición a reformar, rigor, responsabilidad y austeridad". Esas son, según Rajoy, las claves de una política que puede garantizar el bienestar tanto a su país como a toda Europa. Merkel y su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, tienen poco que añadir a esto. Por su parte, Podemos y otras fuerzas políticas españolas quieren frenar el ahorro.

Motivo para la esperanza

Pero si hablamos del momento presente, España supone sin duda una impresionante recuperación desde ser el "enfermo de Europa" hasta su vigoroso pulso económico actual. Hace pocos años languidecía. En 2012, España se vio obligada a acudir a los fondos europeos para no dejar caer al abismo a sus tambaleantes bancos. Actualmente, el país crece con tanto vigor como antes de la crisis financiera mundial hace ocho años. El Producto Interior Bruto creció de abril a junio un 1 por ciento en relación al trimestre anterior, con más del doble de rapidez del que lo hace el alemán. A ello contribuyen tanto el consumo privado como las inversiones y las exportaciones.

También crece el apetito por los productos "Made in Germany": las exportaciones alemanas a España aumentaron durante la primera mitad de año en más de un 11 por ciento, hasta alcanzar los 19.500 millones de euros, mientras que al conjunto de la Unión Europea crecieron el 6 por ciento. Las perspectivas de que continúe la tendencia alcista no son malas. Una de las razones es el turismo. En julio aumentó la cifra de visitantes un 6,3 por ciento en comparación con el año anterior, hasta llegar a la cifra récord de 8,8 millones. El turismo, que supone alrededor del 11 por ciento del Producto Interior Bruto, debería contribuir a la recuperación del país.

No todo son luces en este panorama, también hay sombras, como la desocupación. A pesar de una ligera tendencia al retroceso, la cuota de desempleo está en el 22,5 por ciento, más del doble de la media del conjunto de la eurozona. Más de cinco millones de personas en Espana no tiene trabajo. Rajoy asegura que durante 2014 y 2015 se han creado más de un millón de empleos, pero la pérdida de casi 3,5 puestos de trabajo en los años precedentes aún no se ha compensado.