España bajo la sombra de Portugal y del aumento de intereses | Economía | DW | 08.04.2011
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Economía

España bajo la sombra de Portugal y del aumento de intereses

Aunque la crisis no es tan grave en España como en Portugal, se teme que su economía no aguante la subida de los intereses decretada por el BCE y que termine necesitando un rescate como el que Lisboa acaba de pedir.

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Olli Rehn, comisario de Asuntos Monetarios de la Unión Europea.

Portugal introdujo oficialmente su solicitud de auxilio financiero ante la Comisión Europea en la noche del jueves (7.4.2011). El anuncio fue hecho este 8 de abril por el comisario de Asuntos Monetarios de la Unión Europea, Olli Rehn, poco antes de dar inicio a la reunión de los ministros de Finanzas de la Eurozona en el castillo húngaro de Gödöllö, cerca de Budapest. Aunque Rehn no precisó el tamaño del rescate que necesitará Portugal, se estima que éste oscilará entre los 70.000 y los 80.000 millones de euros.

“El Banco Central Europeo y la Comisión Europea deben evaluar nuestro caso primero”, respondió el ministro de Finanzas portugués, Fernando Texeira dos Santos, al ser consultado sobre la suma que su país recibiría. “Pero estoy seguro de que vamos a obtener la ayuda. Portugal estará en condiciones de cumplir con sus obligaciones”, agregó Texeira dos Santos, aludiendo a requisitos ineludibles como la presentación de un nuevo programa de ajuste económico, aún más severo que el que la oposición portuguesa rechazó hace dos semanas.

Mal de muchos…

Jean-Claude Trichet bei Pressekonferenz der EZB in Frankfurt

Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo .

De hecho, el ministro de Finanzas de Finlandia, Jyrki Katainen, insistió en que Portugal no sólo debe poner en orden sus finanzas públicas, sino también implementar cambios estructurales en su sistema económico; dos medidas cuya sola mención ensombrece las perspectivas de los portugueses a mediano y corto plazo, sobre todo porque el inevitable golpe de timón coincide con la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de elevar el precio del dinero, subiendo las tasas de interés al 1,25 por ciento y encareciendo los préstamos.

Llegada la hora del sacrificio, los portugueses no estarán solos: las políticas de austeridad, las reformas económicas y la dificultad para obtener créditos afligirán también a los griegos, a los irlandeses y hasta a los españoles, dejando en evidencia nuevamente que la economía marcha a dos velocidades distintas en el seno de la Unión Europea. Aunque la crisis no parece ser tan grave en España como en Portugal, muchos españoles temen que la economía nacional no aguante la subida de los tipos de interés decretada por el BCE.

El punto de vista español

Beatrice Weder di Mauro

Weder di Mauro, una de los “economistas sabios” que aconsejan al Gobierno de Berlín.

La decisión de encarecer el dinero es percibida en la península ibérica como una que sólo toma en consideración la situación de las economías más fuertes, las de Francia y Alemania. El diario madrileño El País cita a analistas que la describen como una resolución “prematura e innecesaria”, comprensible desde el punto de vista de los países económicamente estables que quieren combatir la presión inflacionista, pero no para los de la “periferia”. La moción perjudica a España porque encarece su volumen de deudas.

Ciertamente, desde Alemania, el panorama se aprecia con otros ojos. Pese a que, con la de este 7 de abril, son cinco las subastas consecutivas en las que el Tesoro Público español consigue pagar menos intereses por su deuda soberana, Beatrice Weder di Mauro, miembro del grupo de “economistas sabios” que aconsejan al Gobierno de Berlín, advirtió que el pedido de auxilio financiero por parte de Portugal puede desatar un efecto dominó que alcance a países más sólidos, como España.

La perspectiva alemana

SPD Bundestag Joachim Poß

Poß, vicepresidente de la fracción parlamentaria del SPD.

La opinión de Weder di Mauro sobre la situación de España no es predominante –los expertos alemanes desestiman que exista el peligro de una reacción en cadena–; pero en la sociedad germana prevalece un talante de cara a los países endeudados que los españoles probablemente verán como poco europeo, aún cuando, de momento, esa actitud no los afecte directamente.

Como muestra, un botón: en el marco de una entrevista televisada este 8 de abril, el vicepresidente de la fracción parlamentaria del Partido Social Demócrata (SPD), Joachim Poß, tildó de “defendible” la moción del BCE y subrayó que el auxilio financiero a Portugal no implica de antemano que el dinero vaya a fluir de las arcas alemanas a las portuguesas. “Nosotros participaremos en la operación como fiadores”, aclaró el socialdemócrata, en un gesto que parece querer tranquilizar a la opinión pública alemana.

Autor: Evan Romero-Castillo / dpa / Reuters
Editor: Enrique López Magallón

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