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América Latina

Escándalo en Argentina por fuga de reos

El Gobierno argentino no descarta la posibilidad de que el narcotráfico haya financiado la fuga de tres condenados a prisión perpetua ocurrida el domingo (27.12.2015). El suceso ha sacudido el ámbito político nacional.

El Gobierno argentino dijo este lunes (28.12.2015) que no descartaba la posibilidad de que el narcotráfico haya financiado la fuga de tres presos condenados a prisión perpetua ocurrida en la madrugada del domingo (27.12.2015). “Que el dinero del narcotráfico haya pagado instancias que permitieron a algunos distraerse y mirar para otro lado, puede ser”, señaló el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, en entrevista con la radioemisora La Red.

Víctor Schillaci y los hermanos Cristian y Martín Lanatta, quienes estaban presos por delitos relacionados con el tráfico de drogas, salieron por la puerta principal de la cárcel de máxima seguridad de General Alvear, ubicada en la provincia de Buenos Aires. El fiscal Cristian Citterio, quien investiga el caso, dijo que está “claramente acreditado” que los tres presos “tuvieron ayuda externa” para escapar. Se apunta a la connivencia de personal del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).

Narcotráfico y política

Aunque la remoción de la cúpula del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y de su titular, Florencia Piermanini, ya había sido anunciada por la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, días atrás; la gravedad de lo ocurrido hizo que Vidal adelantara la medida. Ahora se especula también que la fuga aludida es una represalia de la cabeza del SPB. La diputada y presidenta del partido GEN, Margarita Stolbizer, dejó esa noción en el aire este 29 de diciembre al asegurar que la decisión de Vidal fue “un pecado de ingenuidad”.

Según esta teoría, funcionarios del penal General Alvear habrían ayudado a escapar a los reos, que huyeron con gran parte de las cámaras de vigilancia apagadas. “Hay que investigar las posibles incitaciones políticas a esta fuga que no ha sido planeada de un día para otro”, dijo en un comunicado el Frente Renovador, liderado por el peronista disidente Sergio Massa. En rueda de prensa, la gobernadora bonaerense admitió que lo sucedido es una consecuencia de “pelear contra el narcotráfico”, porque “luchar contra la mafia no es gratis”.

Vistiendo ropas oscuras utilizadas comúnmente por personal del SPB, los tres reos se fugaron a las tres de la mañana del 27 de diciembre, tras amenazar a la guardia con un arma –descrita por la prensa local como una pistola de madera– y utilizar como rehenes a personal carcelario. Este suceso sacudió al ambiente político del país, no solamente por las circunstancias que rodean la fuga en cuestión –que se habría consumado en apenas 15 minutos–, sino por alegaciones hechas hace algunos meses por uno de los prófugos.

Fuertes acusaciones

Martín Lanatta, uno de los fugitivos, denunció que el autor intelectual de los homicidios por los que fueron condenados él y sus dos compañeros es Aníbal Fernández, ex jefe del Gabinete de ministros del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Schillaci y los hermanos Lanatta fueron sentenciados a cadena perpetua por el asesinato de los empresarios Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cuerpos fueron hallados el 13 de agosto de 2008 en una zona despoblada de la localidad de General Rodríguez, al oeste de Buenos Aires.

Las víctimas, ejecutadas a balazos, estaban involucradas en el tráfico de efedrina, que se utiliza para la fabricación de drogas sintéticas como la metanfetamina. A inicios de agosto pasado, antes de los comicios primarios para elegir a los candidatos a presidente y a gobernador de las provincias, Martín Lanatta acusó en una entrevista televisiva a Aníbal Fernández y lo vinculó al tráfico de efedrina. Hasta entonces, Lanatta había negado durante seis años cualquier vínculo con el jefe de Gabinete de Ministros de Fernández de Kirchner.

“Quien dio la orden [de la matanza] es Aníbal Fernández”, aseguró Lanatta, que días después ratificó la denuncia ante la Justicia. “Forza [el empresario asesinado] fue un estorbo para el negocio vinculado con el precursor químico” efedrina, detalló en su declaración. Aníbal Fernández, que además era precandidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, refutó la denuncia, argumentando que ésta buscaba perjudicarlo políticamente . “El objetivo directo es que yo no llegue a la [gobernación de la] provincia de Buenos Aires”, afirmó.

ERC ( dpa / EFE )

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