En verano, teatro clásico | Cultura | DW | 27.08.2011
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Cultura

En verano, teatro clásico

Katharina Röther fundó hace diez años en Hamburgo un escenario al aire libre muy especial. Desde entonces, esta directora de escena y actriz dirige el Teatro de Verano de Comedias de la Iglesia de San Jorge.

Teatro de verano frente a la Iglesia de San Jorge en Hamburgo

Teatro de verano frente a la Iglesia de San Jorge en Hamburgo

La campana de la iglesia de San Jorge en Hamburgo suena cuatro veces para señalar la hora en punto. Cinco escalones de piedra nos conducen hacia la entrada de la iglesia, pero no se puede acceder a ella: un tabique negro de separación se alza ante la puerta. Detrás, alguien toca la flauta la canción popular alemana “Un ave quería ir de boda”. En la esquina superior aparece una marioneta con una máscara blanca: “soy el espíritu de este lugar”, hace decir el marionetista a la figura. Así comienza la representación que tiene lugar frente a la glesia de San Jorge, un lugar que la directora de escena y actriz Katharina Röther escogió porque “no hay tráfico cerca y contamos con un lugar elevado a la entrada de la iglesia, que nos sirve como escenario.” Además, es muy práctico que esté situado junto a la estación de Hamburgo.

Un momento de la representación

Un momento de la representación

Comedia para el verano

Katharina Röther fundó hace diez años el Teatro de Verano de San Jorge. Comenzó su carrera como en el Teatro de Marionetas de Chemnitz, después estudió para ser actriz en la Escuela Ernst Busch de Rostock. Más tarde descubrió la dirección de escena. Ella misma escoge las obras que se representan en su proyecto de San Jorge, las dirige e incluso actúa. “Resulta muy difícil para un grupo libre de actores poner en marcha una obra de teatro. Para empezar, hay que encontrar el lugar adecuado. Después hay que tener público”, dice Röther.  Por eso le cautivó la idea de hacer teatro al aire libre. “Y a la gente también le encanta.” No es tan importante lo que se representa, sino el lugar, pero desde el principio tuvo claro que sería comedia. “Creo que eso es lo que el público quiere ver en verano en un escenario al aire libre”.

El público queda encantado con las funciones al aire libre

El público queda encantado con las funciones al aire libre

Este año han programado Aulularia, de Plauto. Los actores van vestidos con túnicas blancas, sandalias romanas y máscaras. Especialmente el personaje de Euklio provoca, por su carácter avaro, las sonrisas de la gente.  Un espectador dice: “Me encanta ver estas obras antiguas representadas con tanto entusiasmo”. Una pareja que se sienta en primera fila está hechizada: “Lo encuentro divertidísimo, así es como tiene que ser el verdadero teatro”, dice la mujer, y su marido asiente. Sobre todo les impresiona cómo tres personas son capaces de representar todos los personajes. Esa es la marca de la casa: Röther y sus dos compañeros se ponen en la piel de doce personajes a lo largo de 90 minutos. .

Actores al aire libre

Además, se las arreglan con poco apoyo técnico. Solo seis focos iluminan el escenario y los actores no requieren micrófono.”Si no hay paredes, la cuestión acústica varía. Hay que adecuar el volumen de la voz a las circunstancias“, explica Maximilian Ponader. Este actor ya está acostumbrado a ello, pues es la octava vez que trabaja en la escalinata de la Iglesia de San Jorge. Ulf Albrecht lleva cuatro años actuando allí. “Katharina dirige, pero después uno puede aportar muchas cosas a la dirección y a la escenografía”.

Sombrillas contra la lluvia

A pesar del mal tiempo habitual en Hamburgo, todos los asientos están ocupados. Los 40 espectadores llevan chubasqueros e incluso botas de goma. Si no se consigue lugar bajo la enorme sombrilla, uno mismo debe protegerse de la lluvia. “Traemos el paraguas y no nos hemos mojado”, dice un asistente. En la caja donde se venden las entradas, también se pueden adquirir paraguas. “Hubiéramos traído también cojines para sentarnos, porque al final se coge frío”, se queja con buen humor una señora. A pesar de todo, tanto actores como público disfrutan de la especial atmósfera que se crea en el lugar.

Autora: Janine Albrecht/María Santacecilia
Editor: José Ospina-Valencia