“En Venezuela esperan que el ‘tsunami magrebí’ llegue al Caribe” | América Latina | DW | 25.02.2011
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

América Latina

“En Venezuela esperan que el ‘tsunami magrebí’ llegue al Caribe”

Chavistas y antichavistas comparten la preocupación por los graves problemas socioeconómicos que afligen a Venezuela. ¿Redescubrirán el talante agitador de los medios electrónicos para exigir a Chávez un cambio de rumbo?

default

Los analistas políticos sopesan la posibilidad de que revueltas como la tunecina sean imitadas en países de otras regiones. (Foto de archivo)

El éxito de la organización de las protestas populares de Túnez y las réplicas de Egipto y Libia han sido atribuidos parcialmente al acceso de sus habitantes a la telefonía celular y a las redes sociales de Internet. Esa inferencia ha llevado a algunos analistas a sopesar la posibilidad de que este tipo de revueltas sean imitadas en países de otras regiones para exigir reformas democratizadoras del sistema político, la solución de graves problemas sociales o la dimisión de gobernantes que han prolongado sus mandatos demasiado tiempo.

Después de todo, la noticia sobre los tumultos tunecinos y las imágenes que inspiraron a sus vecinos trascendieron el norte de África y le han dado la vuelta al mundo. Los redactores de la revista británica The Economist fantasearon brevemente con un escenario similar en Venezuela, pero sólo como punto de partida para desestimar la probabilidad de que una revolución a la magrebí ponga coto a la “revolución bolivariana” del presidente venezolano, Hugo Chávez; ellos argumentaban que su Gobierno ya resistió durante años los embates de numerosas manifestaciones multitudinarias.

El talante agitador de la telefonía celular

Hasta no hace mucho tiempo, las kilométricas marchas a favor y en contra de Chávez eran cubiertas –cuando no promovidas– por la televisora estatal y las cadenas privadas de mayor sintonía, respectivamente. Y tanto los teléfonos móviles como los correos electrónicos eran usados obsesivamente para garantizar el poder de convocatoria de sus organizadores. Hoy, aunque la polarización política sigue siendo un rasgo predominante de la vida nacional, las protestas de calle han perdido su ímpetu y los teléfonos celulares, su talante agitador.

Streik in Venezuela

E-mails y teléfonos móviles garantizaron el éxito de protestas masivas antes del auge de las redes sociales. (Archivo)

Chavistas, antichavistas, radicales y moderados forcejearon arduamente en la arena pública, pero no consiguieron dialogar, no hicieron concesiones ni llegaron a acuerdos productivos; de ahí que una suerte de fatiga política parezca haberse apoderado de los venezolanos. Por estos días, ni siquiera los “amigos” más persuasivos de Facebook logran movilizar a las masas para que salgan a votar. No obstante, el investigador alemán Klaus Bodemer relativiza hasta cierto punto la gravedad de que los niveles de abstención electoral sean tan altos en el país suramericano.

Twitter y YouTube, algo más que pasatiempos

“A la gente ya no le basta la democracia entendida como el acto de votar cada cierto tiempo. Ahora, cada persona articula su voluntad y deja oír su voz constantemente para denunciar problemas cotidianos concretos, sugerir soluciones o exigirlas al Gobierno”, explica Bodemer, ex director del Instituto de Estudios Latinoamericanos del GIGA, en Hamburgo, haciendo alusión a Twitter, YouTube y otras plataformas que, aparte de entretener, aceleran la recepción y emisión de informaciones sobre contingencias de interés local o global.

Logo YouTube

“Las opiniones se expresan y la participación política se consuma de una manera muy diferente a la de antaño como consecuencia del desarrollo tecnológico de los medios de comunicación; me refiero a las posibilidades de interacción directa entre la prensa y quienes consumen las noticias, al alcance de la telefonía móvil y a la popularidad de las redes sociales”, agrega este conocedor del acontecer venezolano, enfatizando que lo que la ciudadanía espera del Estado tiene cada vez menos que ver con la ideología política que se arrogue un Gobierno u otro.

Nuevas formas de interactuar políticamente

A juicio de Bodemer, los gobernantes están llamados a responder a las necesidades articuladas por la población a través de los medios electrónicos, no sólo durante los períodos de campaña electoral, sino cada vez que ella alza la voz, porque tanto las expresiones de júbilo popular como las de descontento los alcanzan mucho más directamente que hace dos décadas. “Los medios electrónicos propician otra forma de participar políticamente y dan pie a una nueva relación entre el ciudadano y el Estado, a una nueva apreciación de lo que es la democracia”, sostiene el experto alemán.

Venezuela Präsident Hugo Chavez zu Kolumbien

Cuando las alocuciones de Chávez son transmitidas "en cadena" los venezolanos se refugian en Internet y en la televisión por cable. (Archivo)

Aunque internautas fuertemente identificados con el chavismo y el antichavismo todavía tienden a insultarse mutuamente cuando coinciden en foros virtuales o cuando dejan comentarios en las páginas web de los periódicos más leídos, lo más probable es que sus puntos de coincidencia se estén multiplicando: ellos ya comparten su preocupación por el estancamiento de la economía nacional, el desempleo creciente, la inflación, la escasez de los alimentos y la inseguridad personal en las calles, independientemente de sus respectivas filiaciones políticas.

“El disenso se expresa electrónicamente”

Así como el rey Abdalá de Arabia Saudí ha disimulado su reticencia a iniciar reformas políticas estructurales ofreciendo aumentos salariales, un incremento del presupuesto para la seguridad social y ayudas para la adquisición de viviendas –un gesto que ha obligado a algunos de sus súbditos a usar Twitter para aclarar que los árabes no quieren regalos, sino más derechos–, está por verse si el aumento circunstancial en el precio del petróleo le permitirá a Chávez continuar financiando programas sociales coyunturales sin enmendar su proyecto de país, bautizado por él como “el socialismo del siglo XXI”.

Screenshot Twitter Logo Bitte auch als Screenshot präsentieren

Si Chávez se limita a maquillar la crisis venezolana a fuerza de petrodólares, lo más seguro es que la frustración acumulada de sus compatriotas, derivada de la precaria situación socioeconómica del país, halle una válvula de escape, no en la radio o la televisión, sino en los medios que aún escapan al férreo control del Estado. De eso está convencido Antonio Pasquali, un investigador venezolano cuyas publicaciones sobre los procesos de la comunicación y los medios masivos disfrutan de un gran prestigio en círculos académicos internacionales. “La oposición a las políticas de Chávez se expresa electrónicamente y el discurso oficial es comunicado a través de los viejos medios unidireccionales”, comenta Pasquali.

Los venezolanos están bien apertrechados… ¡Siga leyendo!

DW recomienda