1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Economía alemana

En plena crisis marítima

Los primeros representantes de la industria marítima se reúnen en la VI Conferencia Marítima alemana para hablar sobre la crisis que afecta a miles de trabajadores.

default

La crisis marítima preocupa a la industria.

La crisis mundial también ha llegado al sector de la navegación marítima alemana y deja sus rastros. Hay poco dinero, poco trabajo y la demanda se contrae. Los expertos hablan de pérdidas significativas en la economía marítima. Alemania es una de las naciones de navegación marítima más importantes. Según dice el ministro de Transportes alemán Wolfgang Tiefensee: “Aproximadamente un tercio del comercio exterior total de Alemania se efectúa a través de los puertos alemanes”.

Miles de trabajadores podrían quedarse sin trabajo

Después del boom de los años pasados, la industria marítima -la construcción naval y la industria suministradora, la navegación y los puertos, la técnica marítima, la navegación fluvial y la pesca- se encuentra en una situación difícil. Hay más de 300.000 empleados en este sector, además de los suministradores y proveedores de servicios. Según dice la Secretaria de Estado Parlamentaria en el ministerio federal de Economía, Dagmar Wöhrl: “En los últimos años hubo mucho repunte económico y ahora hay que aceptar las pérdidas en el mercado marítimo. La crisis afecta tanto a los astilleros como a los puertos”.

Der Hamburger Hafen aus der Luft

El puerto de Hamburgo: el más grande de Alemania y el tercero más grande de Europa.

El año pasado se transbordaron 319 millones de toneladas de mercancías en los puertos alemanes. La cifra de ahora es inferior, por lo tanto hay menos trabajo. En muchos puertos, como en los de las ciudades de Hamburgo y Rostock, hay muchos que trabajan de jornada reducida. Podría ser que hasta finales de año unos 1400 trabajadores pierdan allí su trabajo. En Bremerhaven hay 800 afectados que también podrían quedarse sin trabajo, por no prolongarles sus contratos. Incluso hay 500 trabajadores fijos que podría pasar por lo mismo.

El optimismo en plena crisis

Aunque las cifras sean preocupantes, los expertos creen que la crisis marítima es temporal. Dagmar Wöhrl, que coordina la economía marítima para el gobierno alemán, dice que no se trata de una crisis estructural. Según ella, la industria marítima ha tenido muchas perspectivas de futuro y las seguirá teniendo. También hay otros expertos convencidos de que no se trata de una crisis duradera. El presidente de la Asociación de Compañías Navieras Alemanas (Verband Deutscher Reeder), Michael Behrendt, está seguro de que solamente se trata de una crisis que depende de la coyuntura y que la globalización e intercambios de mercancías continuarán, según dice al periódico alemán “Handelsblatt”.

De hecho hay 12 mil millones de euros disponibles para los próximos dos años para invertirlos en mejorar la logística, la infraestructura de transporte y la red vial en Alemania. De ese volumen, 210 millones de euros serán invertidos en la mejora de accesos a puertos y enlaces interiores.

Inversiones para el futuro

Sobre todo, la construcción naval es la que más necesita las ayudas financieras. Cada día hay menos demanda y muchos encargos se cancelan. Las naves son bienes de inversión con una financiación a lago plazo pero si no hay suficiente dinero, las compañías navieras no pueden pagar las deudas puntualmente. El mayor problema es que los bancos hacer problemas para la financiación de nuevas construcciones navales.

Según dice Wöhrl, Alemania no puede solucionar el problema sola: “El estado alemán solamente puede ayudar. Los responsables de la industria marítima son los que pueden buscar soluciones”. El jefe de la compañía naviera alemana (Deutsche Seereederei) Horst Rahe está seguro de que en 2010 se superará la crisis marítima, según dice en “Handelsblatt”. Al fin y al cabo, el 90 % de todos los bienes mundiales se transporta vía marítima.

Autora: Sabine Kinkartz

Editor: Pablo Kummetz

DW recomienda