El oro pierde brillo | Economía | DW | 17.04.2013
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Economía

El oro pierde brillo

No todo lo que brilla es oro, dice el refrán. Desde hace unos días sabemos que también ese metal puede perder valor. Su precio se estabilizó ahora tras un notable derrumbe, que expertos consideraron una buena señal.

Tendríamos que haber escuchado al legendario George Soros cuando, ya en 2011, dijo que la evolución positiva del precio del oro era una gran “burbuja”. Hace poco, Soros también advirtió que el oro ya no era un “puerto seguro” para la inversión.

¿Habrán sido justamente sus profecías la que hicieron que el oro se desplomara? El jueves pasado (11/4/2013), el precio del oro comenzó a bajar, y el viernes su curso ya había descendido en un cinco por ciento. El lunes, ya nada parecía poder frenar su caída: el valor de una onza (31,3 gramos) descendió en más del ocho por ciento, hasta llegar a los 1.356 dólares. En tres días, el oro cayó en un 15 por ciento. Hace seis meses, una onza rondaba los 1.800 dólares. Aunque el precio entretanto se ha estabilizado, “fue la mayor baja en los últimos 30 años”, dice Norman Rudschuck, analista en el banco alemán NordLB. “Solo el lunes, 15 de abril, se hicieron humo aproximadamente 770.000 millones de dólares”.

La psicología tiene mucho que ver con ese fenómeno. “Hubo fuerzas en cadena que influyeron sucesivamente en la caída del oro”, dijo Rudschuck a DW. Puede que hayan sido desatadas a través de las llamadas Stopp-Loss-Orders, con las que se vuelve a comprar de manera automática cuando se rompe una marca hacia abajo, explica el economista.

Pero también otros factores influyeron en el nerviosismo –que llegó a pánico- en el mercado del oro. Las cifras coyunturales de China fueron peores de lo esperado. La economía china repuntó en el primer trimestre de 2013 en un 7,7 por ciento, en comparación con ese período del año anterior. Pero se esperaba que lo hiciera en un ocho por ciento. “China es el mayor consumidor de oro del mundo y también el segundo mayor consumidor de petróleo a nivel global”, dice Rudschuck. Y cuando la economía china comienza a dar muestras de estancamiento, eso se traduce inmediatamente en los precios de todas las materias primas, añade.

Especulaciones acerca de Chipre y la Fed

Otro de los motivos para la debacle del oro fue, según el experto, la especulación en torno a las reservas de oro de los países de la eurozona. El viernes, 12 de abril, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, insinuó que Chipre podría llegar a tener que vender sus reservas de oro para aumentar su aporte propio y sumarlo al paquete de ayuda de la Unión Europea. Chipre, con sus 14 toneladas de oro, no está en condiciones de influir en el precio del metal. Sin embargo, los inversores temen que el ejemplo de Chipre pueda hacer escuela en la unión monetaria europea.

Algunos analistas sospechan, además, que los inversores cuentan con que pronto se pondrá fin a la política financiera ultra laxa de EE. UU., dado que la economía estadounidense se mostró bastante sólida en los últimos tiempos. De ese modo, el oro ya no sería atractivo como receta contra la inflación. El aumento de las ganancias de empresas, asimismo, es otro factor para que aumente el curso de las acciones. La caravana de inversores, entonces, no se detendría en el oro, sino que pondría otra vez su atención en las acciones. Si se lo ve de manera positiva, la caída del precio del oro es una señal de que la economía mundial se está recuperando.

Se espera una lenta recuperación

Norman Rudschuck, economista del banco alemán Nord LB.

Norman Rudschuck, economista del banco alemán Nord LB.

A pesar de que haya muchos indicios de que la “época dorada” del oro ya pasó, Norman Rudschuck, del banco NordLB, cree que el derrumbe del preciado metal fue exagerado, y espera que se recupere lentamente. “Pensamos que los bancos centrales, a los que les gustaría poder comprar oro –el chino y el ruso, por ejemplo- aprovecharán esta oportunidad para volver a comprar a muy bajo precio”. Si lo hacen, independizarían, al mismo tiempo, el balance de pagos de su banco central del dólar estadounidense, aclara el economista.

Mientras los bancos centrales de Europa Occidental mantienen de un 70 a un 80 por ciento de sus reservas de divisas en oro, China solo cuenta con un dos por ciento, y Rusia con un diez por ciento. Allí Rudschuck ve un gran potencial, ya que pronostica que el curso del oro llegará de 1.700 a 1.800 dólares la onza a fines de años, con lo cual volverá a tocar la marca de su último valor récord.

Autora: Zhang Danhong/ Cristina Papaleo

Editora: Emilia Rojas-Sasse

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