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“El miedo al agujero negro es pura fantasía”

Luna Bolívar Manaut1 de septiembre de 2008

Es un acelerador de partículas y se llama Large Hadron Collider, o LHC. El 10 de septiembre entrará en acción a 40 metros bajo tierra, pese a las críticas de que los riesgos del experimento no han sido tomados en serio.

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Una colisión de núcleos atómicos, como la que puede generar el LHC.Imagen: picture alliance/dpa

El próximo 10 de septiembre, el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), con sede en Suiza, hará chocar partículas en el subsuelo terrestre a una velocidad nunca hasta ahora puesta a prueba. Y eso sin que se hayan analizado todos los posibles peligros que entraña el experimento, opinaba Otto E. Rössler, profesor en el Instituto de Química Física y Teórica de la Universidad de Tubinga, en entrevista con DW-WORLD (vea abajo).

Pero la Tierra no desaparecerá succionada desde sus entrañas por un agujero negro: de ello no cabe la menor duda, asegura en la réplica a Rössler el físico del CERN Rolf Landua, en conversación con DW-WORLD.

DW-WORLD: Seguramente les han llegado las críticas de Otto E. Rössler: el profesor considera que el CERN se comporta de forma irracional e irresponsable, ¿qué contraponen ustedes?

Rolf Landua: Las críticas las conocemos bien. De ésta u otra manera las llevamos escuchando desde hace 10 años, sólo que en los últimos nueve meses se han dirigido directamente al LHC.

Lo único que podemos decir al respecto es que hemos examinado con mucho detenimiento todos los argumentos, los de Rössler y otros, y el resultado siempre ha sido que LHC no supone ningún peligro. Por lo tanto, no se nos puede acusar de irresponsabilidad.

Forschungszentrum Cern: LHC-Tunnel
El Large Hadron Collider, o LHC.Imagen: picture alliance/dpa

Y sin embargo, Rössler se queja precisamente de que el CERN no ha tenido en cuenta todos los posibles riesgos. Si han examinado ustedes con tanto detenimiento, ¿a qué se debe la desconfianza?

Qué motivación mueve al señor Rössler es una pregunta aparte, pero es evidente que este campo no es su especialidad. Puede que se maneje bien en la teoría del caos, pero aquí se adentra en la teoría de la relatividad y lo que ha construido es una tesis de dudoso fundamento que además fue desestimada hace ya más de 60 años.

El señor Rössler se empeña en que su interpretación es la correcta, y eso pese a que nosotros hemos consultado a expertos en Alemania y en otros países, y todos ellos confirman nuestras conclusiones y así lo han publicado.

Rössler considera que no está descartada la posibilidad de que su experimento genere un agujero negro que, fuera de control, podría acabar absorbiéndolo todo. Y lo cierto es que el LHC nunca ha sido probado a la velocidad a la que será puesto en marcha el próximo día 10…

Ese miedo de que un agujero negro pudiera absorber la Tierra no tiene sentido: no es más que pura fantasía, fruto de la imaginación de alguien a quien claramente le gusta salir en los periódicos.

Es cierto que el LHC va a alcanzar velocidades mayores que los aceleradores de partículas anteriores: la energía se incrementará en un factor siete. ¿Cómo sabemos nosotros que ese factor siete no va a generar nada peligroso? Para responder a esta pregunta basta con mirar por encima de nuestras cabezas y observar las radiaciones cósmicas.

Las radiaciones cósmicas irradian la Tierra permanentemente desde hace millones de años: 50.000, 100.000 veces por segundo. Aquí se producen colisiones de energía igual o mayor a la que genera el LHC y éstas nunca han dañado al planeta. También en el universo el fenómeno se da constantemente. Si hubieran peligrosos agujeros negros que se comen planetas o estrellas, hace tiempo que no quedaría nada.

Así que pueden dormir tranquilos, el mudo seguirá existiendo.

Entonces habrá un 11 de septiembre…

Con absoluta seguridad.

¿Se opuso el CERN a que una comisión de científicos evaluara las consecuencias del experimento con el LHC? ¡Siga leyendo!

Forschungszentrum Cern: Teilchenbeschleuniger - freies Format
Trabajos con el LHC en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN).Imagen: picture alliance/dpa

Aún así, Rössler proponía que se crease una comisión de expertos para estudiar las posibles consecuencias del experimento. Según él, el CERN se opuso a la formación de un gremio de este tipo…

Eso tampoco es cierto: ya hubo una comisión. En el año 1999 llegaron críticas similares a las del señor Rössler y a raíz de ellas se constituyó un grupo de científicos independientes, que no tenían nada que ver con el programa en sí, para estudiar precisamente estas cuestiones y descubrir si hay algo de verdad en las acusaciones.

La única verdad es que el señor Rössler no formó parte de esa comisión.

¿Qué saben de las consecuencias que podría tener el experimento con el LHC? ¿Podrían producirse otros daños, más allá de las denuncias de Rössler?

No. Este aparato hace colisionar partículas minúsculas. La energía que genera una sola de estas colisiones es equivalente a la que produce un mosquito cuando choca contra su mano. Sólo que ahora esa energía se concentra integralmente en un espacio, también reducido, y eso da lugar a nuevos fenómenos que nos sirven para comprender mejor el origen de las leyes naturales y del universo.

Esa es la relevancia del experimento. En lo que a la seguridad se refiere, con la cantidad de energía desprendida, no hay nada que temer.

Forschungszentrum Cern: Blick auf das Gelände
Sede del CERN en Suiza.Imagen: picture alliance/dpa

¿Por qué se hace todo bajo tierra?

Porque cuando se hacen colisionar unas partículas con otras, se crean partículas secundarias: neones y demás. La ventaja de que todo suceda bajo tierra es que se amortiguan las radiaciones generadas durante, y sólo durante, el proceso de aceleración. En el mismo momento en que se apaga el acelerador, desaparecen las radiaciones y con ellas la radiactividad.

Y en ese proceso no puede producirse un agujero negro…

No, seguro que no.

Usted mismo ha dicho que el debate existe desde hace 10 años. ¿Por qué no se discute en público, involucrando a la opinión pública?

La discusión se ha llevado a cabo en público, existe un sinfín de bibliografía al respecto. Sólo que no se ha 'sensacionalizado' tanto como ahora. Todas las novedades se dieron a conocer en su día, todos los resultados se publicaron, de forma seria y científica, y están accesibles para cualquiera. Pero ahora, gracias a la influencia de algunos medios como el [diario sensacionalista] Bild, todo el mundo parece interesarse por el tema, y da la impresión de que sea algo nuevo, pero en realidad no lo es.