1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

El Mundo

El G7 cierra filas frente a Rusia y el cambio climático

Los líderes de EE.UU., Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Japón y Canadá concluyeron su cumbre anual con una declaración final en la que destacan los temas de Rusia, la salud, el hambre y el cambio climático.

Reunidos en el palacio de Elmau, un idílico lugar en Baviera, y por segundo año consecutivo con Rusia fuera de este foro, el G7 se reivindicó hoy (08.06.2015) como foro defensor de los principios de la libertad, la democracia y la integridad territorial frente a Rusia, con una declaración trufada de compromisos para frenar el calentamiento global y en favor del desarrollo.

El G7 condenó la intervención de Moscú en Ucrania y se mostró unido en la política de sanciones. "Estamos dispuestos a reforzar las sanciones si la situación así lo requiere", afirmó la canciller alemana, Angela Merkel, anfitriona de la cumbre, con el respaldo del presidente estadounidense, Barack Obama. La duración de las sanciones estará vinculada al compromiso por parte de Moscú de los acuerdos de Minsk, ratificaron en la declaración final.

Contra el cambio climático

El texto final que resulta de la cumbre, de 19 páginas, dedica un amplio espacio a la lucha contra el cambio climático y a iniciativas de desarrollo y salud, con ambiciosos objetivos, aunque sin concretar las consiguientes aportaciones financieras. El presidente francés, François Hollande, calificó de "fundamentales" los compromisos de los socios del G7. Para Hollande, el texto contiene aspiraciones "realistas" para garantizar el éxito de la Cumbre del Clima que acogerá París en diciembre con el fin de buscar un sustituto global y vinculante para el Protocolo de Kioto a partir de 2020.

Los siete países más industrializados destacaron que el objetivo común es que el calentamiento global no sobrepase los dos grados centígrados con respecto a los valores preindustriales, lo que les obligará a reducir sensiblemente en las próximas décadas sus emisiones de gases que provocan el efecto invernadero. En este contexto, apoyaron la meta fijada por Naciones Unidas para reducir las emisiones entre un 40 y un 70 por ciento para 2050 y acordaron situarse en la parte alta de esa horquilla, aunque sin especificar objetivos concretos a nivel nacional.

G7 Gipfel Schloss Elmau Teilnehmer Gruppenfoto

El idílico paisaje que rodea al castillo de Elmau, en Baviera, ha sido testigo de la última cumbre del G7.

Mostraron además su disposición a impulsar el Fondo Verde del Clima, un mecanismo que deberá estar dotado con 100.000 millones dedólares al año a partir de 2020 para apoyar a los países más vulnerables al cambio climático. Las ONG presentes en Elmau aplaudieron la apuesta de Merkel por avanzar hacia una economía global libre de carbono para finales de siglo y consideraron un éxito un texto que venció las reticencias deJapón y Canadá, pero advirtieron que permanecerán vigilantes para que no quede en papel mojado.

Desarrollo, salud y crisis financiera

En los capítulos dedicados al desarrollo y la salud, una apuesta personal de Merkel, los líderes del G7 se comprometieron a no olvidar las lecciones aprendidas en la reciente crisis del ébola ante el grupo de mandatarios africanos invitados a la última sesión de trabajo de la cumbre. Se sumaron así a una iniciativa estadounidense para prestar apoyo durante los próximos cinco años a sesenta países, incluyendo los estados del África Occidental, para que sus sistemas sanitarios estén preparados para evitar futuros brotes epidémicos, y apostaron por un mecanismos de respuesta global con recursos humanos y financieros suficientes.

Ante la reunión de la Asamblea General de la ONU en septiembre, donde se debe negociar la Agenda Post 2015 que reemplazará a los Objetivos del Milenio, el G7 señaló una meta clara: sacar a 500 millones de personas del hambre y la desnutrición para el año 2030 en los países en desarrollo. Merkel destacó estos compromisos sin olvidar el debate tradicional del G7 sobre la economía, donde se destacaron los progresos en la recuperación global en el último año y se reiteró la necesidad de crear más puestos de trabajo. En ese debate volvió a colarse la crisis de Atenas, un asunto en el que Obama reclamó "flexibilidad" tanto a Grecia como a sus acreedores. Merkel, por su parte recordó a Atenas que "no queda mucho más tiempo" para lograr un acuerdo y reiteró Grecia debe adoptar medidas para disfrutar de la solidaridad de los socios europeos y del Fondo Monetario Internacional.

MS (efe/dpa)