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Así es Alemania

El fenómeno de los reality shows en Alemania

Los formatos de televisión parecen no conocer límites; hasta los bebés tienen precio y se arriendan para subir el rating. "Extremadamente bello" o "Adulto a prueba" son algunos ejemplos de moral televisiva.

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El camino hacia la felicidad...

Tiene una nariz enorme y ganchuda, casi no tiene dientes: la mujer no soporta verse en el espejo, se encuentra fea y repugnante. Ha sido elegida para protagonizar uno de los capítulos del programa Extrem Schön (extremadamente bello) y se le realizarán varias cirugías estéticas. Un grupo de especialistas le regala dientes nuevos, nariz respingada y senos voluptuosos. Una estilista le arregla la cabellera y maquilla para dejarla espléndida. Ataviada de vestido de lentejuelas muestra al final del tortuoso camino su nueva apariencia a esposo y familiares. Ha nacido de nuevo, llora ante las cámaras muy agradecida.

El cuadro se repite en cada programa en el que no sólo mujeres cenicientas, sino también varones reciben vía cirugía plástica alternativas a su baja autoestima para salvar el matrimonio, recuperar la juventud perdida o simplemente para atreverse a salir al mundo. Extrem Schön no presenta nada nuevo. Es una copia de un programa inglés llamado Extreme Make-Over, que a su vez fue copiado a Estados Unidos y que en España fue bautizado como Cambio Radical.

Deutsche Welle conversó con el psicólogo alemán Peter Pogany-Wnendt sobre el fenómeno de este tipo de reality shows tan difundidos en la televisión privada alemana.

Satellitenschüssel auf dem Dach des Fernsehsenders RTL

Los formatos promovidos por RTL se venden como pan caliente.

Para Pogany-Wnendt programas como Extremadamente bello y Adulto a prueba (Erwachsen auf Probe) tienen el único fin de incrementar los niveles de rating. Los programas deben ser vistos por la mayor cantidad de espectadores para poder encarecer el precio de los avisos publicitarios durante la emisión.

El contenido es secundario. Para los responsables lo importante es atrapar suficientes espectadores que suban el rating. Criterios morales o éticos no tienen relevancia al momento de elegir el contenido del programa, que será cancelado si la cuota de audiencia no cumple la meta establecida, explica Pogany-Wnendt.

Que mueran los feos

Los realizadores de estos programas saben que existe una necesidad en la gente y saben como abusar de ella. En Extremadamente bello es explotado el comprensible deseo de aquellos que están desfigurados o que se sienten feos de poder llegar a ser bellos. Aplican un ideal de belleza abstracto como norma. Personas que están corporalmente deformes o que se sienten así, son exhibidas según un principio sencillo: antes feas e infelices, después de la cirugía, bellas y felices. Sin embargo la realidad más allá del programa televisivo es sin duda muy diferente.

En el caso de Adulto a prueba es explotada la inseguridad emocional de adolescentes en relación a su papel de futuro padres. La mayoría de los adolescentes que participan en este tipo de programas vienen de hogares inestables asegura Pogany-Wnendt.

Programas como Extrem Schön juegan con la dañada autoestima de las personas. En la sociedad moderna se hace creer que el valor de las personas radica en su belleza, éxito, fama o riqueza. La autoestima se basa en valores externos. Se vive en la creencia de que no lo que se es nos hace valiosos sino aquello que representamos hacia el exterior. La autoestima depende de los elogios o críticas de otros. Si se reciben halagos uno se siente bien. Por el contrario, si se reciben críticas se cree que uno está mal.

Sólo con pequeñas variaciones culturales son aplicados en Estados Unidos, Gran Bretaña, España o Alemania los mismos criterios para la autoestima. Por este motivo estos programas son exitosos en la mayoría de los países, porque abordan un problema básico que tienen las personas en relación a su autoestima en la mayoría de los países occidentales, concluye Pogany-Wnendt.

Bebés sin voz ni voto

Adulto a prueba es un nuevo programa que ha despertado mucha polémica al que incluso muchos políticos alemanes se opusieron. La ministra de Asuntos Sociales de Baja Sajonia, Gitta Trauernicht, se mostró horrorizada y catalogó de inmoral el programa que expone a bebés a situaciones peligrosas.

En este nuevo programa parejas de adolescentes se van a vivir solos para conocer el mundo adulto y reciben bebés de pocos meses de edad para cuidar unos días en sus casas. El formato no es novedoso. Se trata de una copia del programa de la BBC Baby Borrowers, programa del mismo nombre que uno que se emite en Estados Unidos.

Segun Pogany-Wnendt en este programa se pisotea la moral. Los responsables ignoran todas las advertencias y protestas de los profesionales. Los bebés a los que no se les puede preguntar si quieren participar o no son explotados con una finalidad aparentemente pedagógica. Son sacrificados para que los adolescentes se den cuenta de lo difícil que es ser padres. Se ignoran los posibles traumas como graves trastornos en el desarrollo, alteración del sentido de seguridad, sensación de abandono, temores, pérdida de confianza que pueden padecer los bebés al ser entregados a extraños.

Amor y felicidad subliminal

RTL Fernsehserie Erwachsen auf Probe

Jugando a ser adultos en la serie "Adulto a prueba". ¿Y al bebé quién le preguntó si quería jugar?

Para Pogany-Wnendt los padres que "rentan" a sus bebés por dinero actúan de forma inmoral. En opinión del experto este programa tendría el mismo éxito en Latinoamérica que en Alemania, a pesar de las diferencias culturales porque se orienta a la autoestima de la gente en situaciones externas. Aunque en Latinoamérica la familia como institución es más valorada, la opinión de los niños vale incluso menos que en Europa, agrega el experto.

A la pregunta de quienes ven estos programas Pogany-Wnendt acota que son vistos principalmente por gente insegura. El espectador se puede identificar con los protagonistas de muchas maneras. El también espera una rápida ayuda a sus problemas a través de soluciones fáciles como las que ofrece la televisión. Subliminalmente estos formatos se basan en el anhelo de amor que tiene el ser humano, del que fue privado en su niñez y del que tampoco goza en el presente. Asimismo el anhelo de felicidad juega un papel importante. Pogany-Wnendt no descubre ningún aporte constructivo en este tipo de programas que no obstante son un barómetro del triste estado emocional de la sociedad.


Autor: Pamela Schulz

Editor: Claudia Herrera Pahl

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