1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Deportes

El fútbol alemán renueva su cúpula

La Federación Alemana, acosada por sospechas de corrupción en torno a la adjudicación del Mundial 2006, da el primer paso para recuperar la confianza de la afición renovando a su directiva.

Este es el momento en el que Reinhard Grindel es elegido como nuevo presidente de la Federación Alemana de Fútbol.

Este es el momento en el que Reinhard Grindel es elegido como nuevo presidente de la Federación Alemana de Fútbol.

Se necesitó una asamblea extraordinaria para que la Federación Alemana de Fútbol (DFB) recuperara su cabeza luego de cinco meses sin contar con un presidente en propiedad. Esto, después de que en noviembre del 2015 el titular de esa posición, Wolfgang Niersbach, renunciara tras verse profundamente involucrado en el escándalo de corrupción por la adjudicación de la sede del Mundial 2006.

Desde entonces, la DFB ha intentado esclarecer las sospechas de corrupción en su seno e imponer un nuevo orden en la institución, la federación deportiva más grande del mundo en materia de miembros, y una de las más poderosas en el fútbol internacional.

Nuevas metas

El fútbol alemán cuenta ahora con una nueva mesa directiva, de la que forman parte Reinhard Grindel (presidente), Friedrich Curtius (secretario general), y Stephan Osnabrügge (tesorero). Los tres funcionarios, que ocupan las posiciones más importantes de la DFB, son considerados voceros del deporte amateur, lo cual ha dejado latente un conflicto con el fútbol profesional y la Bundesliga, que atentamente esperan los efectos que el nuevo balance de poderes tendrá en los clubes.

Grindel, reaccionando a las sospechas de corrupción que pesan sobre el fútbol alemán, ha definido de manera muy concisa las nuevas metas de la DFB bajo su conducción. Integridad y juego limpio serán sus prioridades, pues en su opinión “Estos son valores naturales del fútbol”. En los próximos meses, según anunció, la federación contará con un estricto sistema de control que incluirá un departamento jurídico mucho más fuerte y la creación de un comité de ética.

Paradójicamente el nuevo presidente de la DFB, quien hasta ahora ocupaba el cargo de tesorero, había sido comisionado de la lucha contra la corrupción en la institución luego de haber ocupado la vicepresidencia de la regional de la federación en el estado de Baja Sajonia. Reinhard Grindel, de 54 años, es un exparlamentario alemán que también se desempeñó como periodista político en Berlín y Bruselas.

Temas por esclarecer

La nueva mesa directiva de la DFB asume en uno de los peores momentos históricos de la institución. Pese a los esfuerzos realizados, y a que se gastó una enorme suma de dinero contratando a una comisión de investigación independiente, aún no se aclara a fondo el escándalo en torno al Mundial 2006 generado por el sospechoso manejo de dineros que hasta ahora no han sido justificados.

Adicionalmente, el nombre de Grindel aparece con frecuencia como figura de reparto en la trama del escándalo. Por ejemplo cuando se revisa que el exvicepresidente de la FIFA Jack Warner, acusado en Estados Unidos por corrupción, estuvo con la selección de Trinidad y Tobago como huésped durante el Mundial alemán en Rotenburg an der Wümme, su circunscripción electoral.

El nuevo presidente de la DFB, siendo su tesorero, tampoco llamó la atención al Ministerio de Finanzas de Alemania sobre el flujo de dinero que constituye el centro de la sospecha de corrupción. Los 6,7 millones de euros cuyo origen y destino aún no se aclaran, pasaron desapercibidos para él, algo que ya ha empezado a generar preguntas.

La nueva directiva del DFB también tiene metas deportivas. “Queremos obtener buenos resultados en las competiciones en las que participamos”, dijo Grindel, quien le solicitó al seleccionador alemán Joachim Löw “una buena Eurocopa en Francia”, algo que “nos va a ayudar mucho a la construcción de la nueva federación”. La respuesta del entrenador no se hizo esperar: “De ganar la Eurocopa en Francia usted sería el primer presidente en ganar un título en tan corto tiempo”.


DW recomienda