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El Mundo

El espíritu de Gezi

En 2013, las protestas para salvar al emblemático parque Gezi en la Plaza Taksim de Estambul se transformó en un movimiento contra Erdogan. "El espíritu de Gezi" juega un papel de cara a las elecciones.

Disturbios en Estanbul tras la conmemoración de las víctimas de Gezi.

Disturbios en Estanbul tras la conmemoración de las víctimas de Gezi.

El parque Taksim Gezi, que iba a ser destruido para levantar un centro comercial fue salvado. A un alto costo: ocho muertos, cientos de heridos, muchos de ellos de gravedad. El mundo fue testigo de la represión policial de las protestas, y éstas se extendieron a otras grandes ciudades más allá de Anatolia, al este de Turquía, en donde la policía, respaldada por el gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), también respondió con mano dura.

El entonces primer ministro Recep Tayyip Erdogan subestimó el "espíritu de Gezi" que cumple dos años desde que la policía intentó por la fuerza desalojar a jóvenes ecologistas y ciudadanos que se instalaron en el parque con sus tiendas de campaña para impedir su destrucción.

Un año después de los disturbios vuelve a prender la represión contra manifestantes.

Un año después de los disturbios vuelve a prender la represión contra manifestantes.



En la Plaza Taksim y las calles aledañas policías uniformados y de civil patrullan nuevamente una semana antes de las elecciones parlamentarias el 7 de junio. El llamado colectivo "Solidaridad con Taksim" no quiere dar lugar a ninguna provocación de cara a los comicios. "A raíz de los disturbios en Gezi las jóvenes generaciones se interesan en la política, quieren hacer valer sus derechos", afirma el abogado Can Atalay, uno de los muchos juristas que acompañan a la organización.

No hay partido político

Sin embargo, las protestas no se han traducido en el surgimiento de un partido político. "Las generaciones más jóvenes sólo conocen el partido gobernante de Erdogan, pero Gezi les abrió los ojos", afirma el periodista Ismail Saymaz, del diario Hürriyet. El experto dice que no hay un espectro político que permita que el movimiento siga desarrollándose. El espacio podría ofrecerlo el Partido Republicano del Pueblo (CHP), pero no tiene un carisma contemporáneo más allá de la referencia al nacionalismo del patriarca Mustafá Kemal Atatürk. Es por ello que el movimiento Gezi se siente más cercano al Partido Democrático del Pueblo (HDP), bajo el liderazgo del político kurdo Selahattin Demirtas.

Si el "espíritu de Gezi" impulsa a este partido en los comicios del 7 de junio más allá de la marca del 10 por ciento, le costaría al partido AKP de Erdogan perder la mayoría absoluta que ha mantenido durante los últimos 13 años. El movimiento que nació en el parque Gezi se ha convertido en el hogar de activistas de todos los colores.

Disturbios cuando se recuerdan a las víctimas de Gezi.

Disturbios cuando se recuerdan a las víctimas de Gezi.



Causas sociales y ecologistas

"Erdogan sobreestimó mi poder", afirma Cem Yakiskan, líder de "Carsi", un grupo de seguidores del equipo de fútbol Besiktas. Él y otros 34 aficionados enfrentan procesos judiciales acusados de intento de golpe de Estado contra un gobierno democráticamente electo, por haberse unido a las protestas en el parque Gezi. Yakiskan dice que preferiría ver al equipo convertido en campeón de Turquía antes que hacer caer a algún gobierno. El club de aficionados fundado en 1982 ayuda a escuelas, está activo en la protección de animales, en causas como el combate al racismo y la ayuda frente a catástrofes naturales.

La prueba para el movimiento Gezi de cara a los comicios será el repeler toda provocación. Todavía no se tiene a una figura líder, porque el movimiento no se entiende como una ideología política. Es el punto de reunión de activistas pacifistas de todas las corrientes.

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